Menu


Aborto vs respeto y dignidad de la vida
La verdad se puede adquirir por la evidencia, la demostración concluyente o el fidedigno testimonio ajeno; lo que no se puede hacer es someterla a votación. Hablemos sobre las verdades en torno al aborto.


Por: Marco Antonio Gracia Triñaque | Fuente: churchforum.org





Hoy en día en que los Derechos Humanos están tan de moda y después de haber experimentado las atrocidades de la esclavitud, los campos de exterminio nazis, la discriminación racial e indígena, etc. vemos como, a lo largo de la historia, han existido errores en las legislaciones, incluso graves, con relación al trato que se da al ser humano, favoreciendo la existencia de dichas atrocidades.

Generalmente, los errores nos ayudan a que, enfrentándolos y superándolos, seamos mejores; en caso contrario, si persistimos en los mismos, se da un retroceso en vez de un avance. Es el caso que acaba de suceder con el pronunciamiento de los ministros de la Suprema Corte de Justicia. México en vez de avanzar hacia su desarrollo, al legislar en contra de la dignidad del ser humano, está atentando contra su propio progreso.

“Es cierto que la democracia es el mejor de los sistemas de organización política, porque garantiza, mediante el sufragio universal, el relevo pacífico en el ejercicio del poder, pero la democracia y su instrumento, la regla de la mayoría, no es un método para la investigación de la verdad. La verdad se puede adquirir por la evidencia, la demostración concluyente o el fidedigno testimonio ajeno; lo que no se puede hacer es someterla a votación. De aquí que existan leyes que, aun siendo promulgadas democráticamente, no merecen ese nombre. La ley, según la definición clásica, es la ordenación racional, para el bien común, promulgada por quien tiene potestad para ello. De acuerdo con esta definición, las leyes, entre otras, la del aborto, no son leyes sino corrupciones de ley, ya que no están inspiradas en la razón, sino en la voluntad de la mayoría; no producen el bien común que es el bien de todas y cada una de las personas; ni han sido decididas por quien tiene potestad para ello, porque ningún poder legislativo, aunque tuviera el respaldo de los que estén en turno, tiene potestad para derogar un derecho de la persona tan primario y fundamental como lo es el derecho a la vida y a su protección por el Estado” 1.

El no nacido es una persona completamente indefensa. Vivimos en una sociedad en donde todos gozamos de iguales derechos, menos el no nacido, porque no puede exigirlos y cada vez existen más legislaciones que atentan contra su vida. Ante esta situación conviene fundamentar y determinar ¿cuándo comienza la vida humana?.

En una conferencia impartida en Acapulco por el Dr. Enrique Díaz Aranda, Investigador de la UNAM y Doctor en Derecho Penal, sobre aborto y eutanasia, en la cual, estaba a favor de ambas, decía que no se puede determinar el inicio de la vida humana aduciendo que para unos era en el momento de la anidación en el útero, para otros que hasta los 3 meses, por tanto el aborto antes de los 3 meses no sería un asesinato porque no se considera (la materia abortada) ser humano hasta después de esta fecha y menciona que en vez de decir que hay una vida humana es mejor decir que hay una posibilidad de vida. Tanto esta postura del Dr. Díaz Aranda como la de tantos otros que están a favor del aborto que dicen que es, cuando comienza a latir el corazón; cuando se corta el cordón umbilical; cuando hay un sistema nervioso maduro y existe pleno uso de la razón, etc.; no son conscientes de que el avance tecnológico actual de la ciencia ha demostrado que la vida humana comienza mucho antes de las teorías apenas mencionadas. Hoy en día ya no existe duda de que el no nacido es un ser humano; así lo declara la genética, la embriología, la inmunología, los estudios por ultrasonido, etc.

El ser humano tiene una reproducción sexuada. Depende de dos células: el espermatozoide (del hombre) y el ovocito (de la mujer), cada una de las cuales por separado es altamente especializada, pero no es un ser humano. Sin embargo, cuando estas dos células se unen en la concepción, llevando cada una su mensaje genético dentro de 23 cromosomas, entonces comienza la vida de un nuevo ser humano con sus 46 cromosomas. Desde ese instante ese nuevo ser humano ya tiene su sexo y grupo sanguíneo, que pueden ser diferentes al de la madre. También en ese momento de la concepción está determinado el color de los ojos y de la piel, así como otras características físicas, incluso hasta la posibilidad de algunas de las enfermedades que este nuevo ser humano pueda sufrir en el futuro. Este nuevo ser es distinto del padre y de la madre y posee su propio ADN.
El cigoto o nuevo ser humano, al cabo de seis días de fecundado, se implanta en el útero de su madre en etapa de blastocisto. Existe el criterio erróneo de nombrar en las primeras etapas de desarrollo del embrión como “pre-embrión” sosteniendo que en dichas etapas no hay aún vida humana justificando así el uso de los dispositivos intrauterinos (DIU o IUD) o las hormonas que producen microabortos, como algunas de las mal llamadas píldoras anticonceptivas; la anticoncepción de emergencia o píldoras del día siguiente; y la experimentación con embriones.
Pero una vez que el ovocito es fecundado y comienza la vida del cigoto ha comenzado una nueva vida humana y todo lo que atente contra ella, termina con la vida de una persona.
El Profesor Jérome LeJeune Doctor en Medicina, Doctor en Ciencias, profesor de Genética Fundamental en la Universidad de París durante 20 años, director de la Clínica Genética del Hospital Pediátrico de París y descubridor de la causa genética del Síndrome de Down afirmó:

Cada uno de nosotros comienza a existir en un momento preciso en el que toda la información genética necesaria y suficiente la recoge una sola célula, el óvulo fecundado; y éste es el momento de la fecundación. No hay la menor duda de ello, y sabemos que esta información está inscrita en un tipo de listón que llamamos DNA.

El óvulo fecundado contiene más información sobre el nuevo individuo que toda la información que puede contenerse en seis Enciclopedias Británicas completas (no seis volúmenes), si es que esa información genética se pusiera en letra de imprenta. Para enfatizar aún más lo diminuto de este lenguaje, el Dr. LeJeune declara que si todas las espirales del DNA de los espermatozoides y de los óvulos que contienen las instrucciones para los 5 mil millones de nuevos seres humanos que nos reemplazarán en este planeta se pusieran juntas en un solo lugar, el tamaño total de esa materia apenas sería igual al de dos pastillas de aspirina.

Recientes descubrimientos del Dr. Alec Jeffries, de Inglaterra, demostraron que esta información (en la molécula de DNA) está almacenada en un sistema de códigos en barras que no es diferente del que se usa en los supermercados... ya no es sólo una teoría el que cada uno de nosotros es un ser único. Según estudios publicados recientemente, podemos determinar científicamente entre los 3 y 7 días después de la fecundación si el nuevo ser humano es hembra o varón.

En ningún momento el ser humano es un montón de protoplasma. En cuanto concierne a la propia naturaleza, no veo ninguna diferencia entre la persona inicial que usted era en el momento de la concepción y la persona que usted es ahora. Usted era y es un ser humano.

En “El Caso de los Siete Embriones Humanos” (Circuit Court for Blount County, Tennessee en Maryville, Equity Division, del 8 al 10 de agosto de 1989), comparé el cromosoma con un minicassette en el cual está grabada una sinfonía: la sinfonía de la vida. Si alguien compra un cassette con una sinfonía de Mozart y lo pone a tocar en una grabadora, las ondas en el aire le transmiten el genio musical de Mozart. Y haciendo una analogía: "Es exactamente la misma forma en que se toca [la sinfonía de] la vida. En los pequeñitos minicassettes‹que son nuestros cromosomas‹están escritas las varias partes de la obra que es la sinfonía humana, y tan pronto toda la información necesaria y suficiente para escribir esta sinfonía se junta, la sinfonía se toca a sí misma, es decir, un nuevo ser humano comienza su carrera... tan pronto como es concebido, un ser humano es un ser humano."
2

Por lo tanto, desde el comienzo de esta primera célula en adelante, existe un nuevo y totalmente diferente ser humano. Si esto está demostrado, entonces el párrafo segundo del Art. 14 de nuestra Constitución
3 al señalar que “nadie podrá ser privado de la vida” incluye a todos los seres humanos sin especificar en que etapa de desarrollo se encuentre. El privar a otro de la vida es asesinato aunque este otro sea un embrión, un niño, un joven, un adulto o un anciano. Por tanto la ejecución del aborto ya sea eugenésico, terapéutico, por violación, etc. es anticonstitucional por fomentar el asesinato de un ser humano inocente. En vista de todos estos hechos nos preguntamos: ¿cuanto tiempo más permitiremos en México que su historia quede manchada por semejante contradicción?.

Si profundizamos un poco más en este aspecto de contradicción vemos que, en el artículo 333 del código Penal para el Distrito Federal se establece el aborto para el caso de violación, debido a lo cual es legalmente factible privar de la vida al no nacido (aun cuando específicamente esté protegida su vida por el artículo 22 del código Civil). Por tanto, contrasta el artículo 333 del código Penal, que autoriza la práctica del aborto cuando el embarazo es resultado de una violación, con el 22 del código Civil.

Ahora bien, ¿qué acaso no debe protegerse la vida del ser humano no nacido? ¿será el espíritu de la ley acabar con los seres más indefensos e inocentes?. Las estadísticas revelan que el 2% de las mujeres que buscan un aborto han quedado embarazadas como resultado de una violación.
El trabajo realizado en México, por quien asiste a mujeres violadas y embarazadas reporta que de 11,178 mujeres atendidas que buscaban abortar, en cuanto se les informó la realidad del aborto y sus consecuencias, el 95% lo descartó como una solución.

Atender a quienes han resultado embarazadas por una violación es un asunto que debe resolverse prioritariamente en cualquier estado de Derecho, pues se trata de una grave situación de injusticia para aquella mujer violentada en su vida sexual; sin embargo, no se justifica que, en el camino hacia dicha solución, se continúe acabando con la vida de quien no ha cometido infracción alguna: el nasciturus (no nacido). En todo caso, la urgencia por dar una adecuada solución ha de conducir hacia la solidaridad social por parte de la ciudadanía, pero de ninguna manera debe ser una condición que permita el homicidio de un inocente.

Lo mejor es que esa situación nunca se hubiera dado, no hubiera devenido, pero ya no es posible regresar los acontecimientos. Es por ello que resulta necesario castigar con severidad a los autores de un delito de esa naturaleza. En cambio, lo que habría que reformar en las legislaciones, porque resulta completamente falto de justicia y equidad, es que continúe siendo legal el aborto para el caso de violación, pues se está imponiendo una sentencia de muerte a un inocente, por el delito que cometió su padre. Para el violador, la pena consistirá en la privación de su libertad; en cambio, al hijo de la víctima, la muerte. Algunos comentan que no es ético forzar a una mujer para que lleve el embarazo fruto de una violación, pero en lo que no profundizan es en si existe otra mejor alternativa que el aborto, o dicho de otra manera ¿es ético matar a un inocente? ¿Una madre debe pagar por los delitos de su hijo? ¿por qué, entonces, el hijo debe hacerlo por los de su padre?. De tal manera que, continuar con el embarazo y llevarlo a su término -entregando al bebé en adopción, si así lo desea la madre-, resulta más en conformidad con la justicia, que la posibilidad de eliminar a un inocente para resolver un delito. En México y en todo el mundo, existen muchos matrimonios que están dispuestos a adoptar niños aún cuando estos hayan sido producto de una violación.

Resulta, pues, necesario, suprimir el aborto para el caso de violación por lo siguiente:

1º El ser humano, aun el concebido, es una persona que no ha cometido ningún delito, y sin embargo es tratado peor que el violador ¿por qué se niega el derecho a vivir a una persona por un delito que cometió su padre? 2º El no nacido está imposibilitado para incurrir en falta alguna.

3º Los menores son inimputables para infringirles penas.

4º Por disposición expresa del artículo 22 de la Constitución Federal, la pena de muerte se reserva para ciertos delitos, entre los cuales no se encuentra el haber sido concebido.Pero, sobre todo lo anterior, está el hecho de que no se trata de un conejo al que se aborta, sino que es un ser humano a quien se priva de la vida.

Por lo tanto, ¿es aceptable que el aborto siga regulado en sus actuales términos, a pesar de que desde el momento de la concepción es un ser humano? ¿qué justificación existe para eliminar a un ser humano que aún no ha nacido? ¿no seremos capaces de buscar y admitir soluciones menos violentas para llevar las dificultades? Para el embarazo por violación no se encontrará una solución magnífica, pero todas mejores que el aborto.

Luis Pazos, economista mexicano decía: “Si consideramos al feto como un ser humano, jurídicamente el delito a tipificar en un aborto provocado es homicidio con alevosía, premeditación y ventaja. En tal caso quienes luchan en favor de despenalizar el aborto, tendrían simplemente que aceptar que están luchando no porque la mujer haga lo que quiera con su cuerpo sino porque una mujer tenga el derecho de asesinar a otro ser humano que es su hijo, en tanto lo lleve dentro de su propio cuerpo”.

En nuestras manos está, como seres humanos, defender la vida humana, protegerla, promoverla y no destruirla. Recordemos que en todo aborto muere al menos una persona y que la ejecución del aborto eugenésico y por violación es el primer paso que dan los grupos proabortistas para abrir en cualquier país las puertas al aborto por petición.

Si decimos que la vida de un niño producto de una violación o de un incesto, o de un niño que va a nacer con alguna deformidad física o mental tiene menos valor, entonces tendremos que estar dispuestos a admitir el argumento de que existen otras vidas ya nacidas que también tienen menos valor que las demás (Racismo). ¿Y quienes decidirán cuáles serán los que tendrán el derecho a vivir y cuáles no? ¿Cuáles serán los standards que se aplicarán? ¿No nos recuerda este tipo de selección a la realizada a mediados del siglo pasado por Hitler?.

Termino este artículo citando al Dr. Alfred Kastler, Premio Nobel de Medicina: “Desde el punto de vista biológico, cualquier práctica abortiva, por temprana que sea, debe ser considerada un homicidio".

1.
Fragmento del artículo publicado en www.encuentra.com por Oscar Fernández Espinosa de los Monteros, Abogado e investigador en materias de Bioética. Autor del libro: “Sin miedo a la vida”, del cual es parte dicho artículo regresar

2. Fragmentos bajados de www.vidahumana.org regresar

3. Así mismo los artículos 22 del código Civil y 329 del código Penal, establecen una clara protección al no nacido, y tiene su fundamento en los artículos 1° y 14 de la Constitución Federal regresar





Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |