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¿Tener o no tener hijos?
Circulan hoy teorías de que los hijos son un estorbo


Por: P. Felipe Santos | Fuente: Catholic.net



“Vivíamos nuestro matrimonio un tanto anodino. Nos faltaban los hijos. Y no tanto como una prolongación de nuestro nombre, sino como algo esencial entre nosotros dos”.

Circulan hoy teorías de que los hijos son un estorbo que te impiden vivir como soltero o unido a una/o sin la problemática que acarrean los niños. Alguna de esta gente prefiere coches o electrodomésticos antes que tener hijos. O al menos así lo dice la experiencia. Si acaso, uno. El sueldo no llega para más...

¿Dónde expandir y derramar todo el cauce de amor que hay en el corazón? ¿ En los cacharros?¿ En el bienestar a solas?...¿ No sabes que estás hecho para amar y dejarte amar? Vuestros cuerpos no solamente están hechos para el placer sexual, sino para vivir y dar vida. A lo largo de estas páginas intento que te veas reflejado en alguno de sus puntos de vista. Cada una de ellas es eco de muchas confidencias de padres y de jóvenes, confirmadas muchas veces por testimonios de personas que viven a pleno pulmón la realidad enormemente grande del amor.

Tu cuerpo, compañero inseparable de ruta, es una obra maestra de la creación. Ámalo como merece. Mira despacio la vida de un niño. Es un misterio que nos fascina. Siéntete loco/a de contento por la belleza sin par de tu cuerpo.¡ Qué pena que su energía sexual la emplees sin medida y sin que llegues a ser el dueño de su realidad. Conoces a gente que, por no saberse dominar, han contraído el SIDA. Tagore tiene unas palabras muy dignas que deberías tenerlas en cuenta: “De la sobreabundancia del amor nace la castidad”. Por tanto, amigo/a, quien ama poco sabe que le va a costar mucho mantener a raya su sexualidad. Hay que tener amor a los SIDOSOS pero también es verdad que si hubieran amado más, posiblemente, no hubieran contraído la terrible enfermedad.¿ Por qué no intentaron interiorizar el sexo dentro de la atmósfera vivificante del amor?

¿Tener hijos? ¿ Para qué?

Uno de los interrogantes que asoman como cuchillos de muerte por la mente de muchas parejas, es el pensamiento de tener o no tener hijos. Es una novedad de nuestros días. Antes no se pensaban mucho las cuestiones económicas. Hoy aparecen éstas como fundamentos y cimientos esenciales de la casa o del hogar.

Es mejor no tenerlos porque complican la vida. Y, por supuesto, tenerlos tarde. Esto es un error porque, cuanto más tarde se tengan, se tiene también menos paciencia para educarlos y dedicarles, a gusto, el tiempo que merecen.

Quienes anhelan vivir unos años como una continuada luna de miel, cuando quieren llenar su vacío con un niño o niña, adoptan un extranjero necesitado. Lo mejor es que este niño adoptado es encontrase en la familia algún otro de su edad para llenar su vacío y el trauma con que viene al hogar. También existen parejas que , en lugar de aceptar un hijo más en casa, abortan para quitarse de en medio una boca menos. ¡Dura y espantosa realidad!

Cada día, la sociedad “ civilizada” te enseña medios y métodos para tener o no tener hijos. Hay confusión en muchas mentes y turbación en muchos corazones. Y se preguntan: Ya no se sabe qué es el hombre, el amor, la vida y el cuerpo. Se habla de preservativos como paliativos.¿ Por qué no se habla mejor- aunque esto sea ir a contracorriente- de preservar el amor y la vida?

Durante todo el proceso de tu carrera antes de casarte y ahora de casado, debes saber que tu asignatura pendiente es siempre el amor vivido en toda su profundidad. Y si se aborta, se está haciendo simplemente algo horroroso: defender la muerte contra vida.

Si quieres restituir la vida a tu cuerpo, tienes que amar. Amor sin verdad es puro flirteo. Verdad sin amor es vaciedad. La verdad es el magnesio del amor y el amor el calcio de la vida.

Tener hijos es la misión más importante- después de amaros en profundidad- que le podéis dar a vuestro matrimonio. Aunque la comparación no valga mucho, sin embargo, te la digo: ¿Plantas una cepa de viña para que no te dé fruto? ¿ Compras un coche para ir andando a todas partes? Si te has casado por amor y no por simple ejercicio de tu sexualidad, como consecuencia tendrás hijos, el mejor fruto e indicativo de que amas.

Para qué. Habrás oído esta afirmación cuando paseas tranquilo por la alameda o cuando estás de tertulia con tus amigos: Hoy se dice que sin matrimonio la humanidad se destruye. El sexo es para divertirse. Pero también habrás escuchado lo contrario: Hoy el matrimonio es para vivir el amor y servir a la vida. Este heroísmo es la verdadera respuesta al simple y falso erotismo o pornografía.

El para qué supone en ti el don inapreciable del amor elevado a la sublimidad de transmitir vida a otros seres. Si no amas, la vida te importa un pimiento. Lo que buscabas como remedio de tu sexualidad, se va apagando poco a poco y terminas frustrado y desilusionado. ¿Sabes por qué? Porque no has ido al matrimonio por amor gratuito, desinteresado. Al contrario, has ido con tu egoísmo a cuestas.

Puntos para el diálogo

1. ¿Conoces a matrimonios que se amen de verdad y que no tengan hijos?
2. ¿Puede ser un estorbo el hijo si hay amor?
3. ¿Vas a contracorriente de la opinión pública en este tema?
4. ¿Vives la castidad incluso en tu matrimonio?
5. ¿Te resignas a adoptar un niño porque te ha dado miedo hacerlo de tus entrañas de amor?

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1. La carrera para el matrimonio
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5. Los cuatro pilares de un hogar I
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