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Pulchritudinis Fidei
Pulchritudinis Fidei

CARTA APOSTÓLICA DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI, EN FORMA DE MOTU PROPRIO, PULCHRITUDINIS FIDEI, CON LA QUE LA COMISIÓN PONTIFICIA PARA LOS BIENES CULTURALES DE LA IGLESIA QUEDA UNIDA AL CONSEJO PONTIFICIO DE LA CULTURA


Por: Benedicto XVI | Fuente: www.cultura.va



1. La Iglesia, testigo de la belleza de la fe y depositaría de la verdad del Evangelio, siempre ha manifestado su gran interés por el mundo de la cultura y de las artes. En este ámbito particular, ella realiza la propia misión ofreciendo a la cultura y al genio humano la luz fecunda del Evangelio de Cristo, por medio del diálogo y la recíproca interacción.

Es sabido, en efecto, que "la historia de la Iglesia es también inseparablemente historia de la cultura y del arte", como también aparece claro que "hoy, más que nunca, la apertura recíproca entre las culturas es un terreno privilegiado para el diálogo entre hombres comprometidos en la búsqueda de un humanismo auténtico, por encima de las divergencias que los separan" (Discurso al Consejo Pontificio para la Cultura, 15 junio 2007).

2. Siguiendo las orientaciones emanadas por el Concilio Vaticano II y adaptándose a las exigencias de los tiempos, mi venerado predecesor, el beato Juan Pablo II, reformó en diversas ocasiones los organismos de la Curia Romana destinados al diálogo con el mundo de la cultura y a la tutela del patrimonio artístico producido por la fe cristiana.


En particular, con el Motu Proprio Inde a Pontifícatus, del 25 de marzo de 1993, unió el Consejo Pontificio para el Diálogo con los no creyentes con el Consejo Pontifico de la Cultura, que había instituido el 20 de mayo de 1982. A partir de dicha disposición, el Consejo Pontifico de la Cultura, amplío su perspectiva, teniendo como objetivo tanto el diálogo con los fenómenos culturales de nuestro tiempo, como las relaciones con el mundo no creyente.

Con el mismo Motu Proprio, el Pontífice, reformando la anterior Comisión Pontificia para la Conservación del Patrimonio Artístico e Histórico de la Iglesia, constituía la Comisión Pontificia para los Bienes Culturales de la Iglesia, disponiendo que mantuviera una estrecha relación de trabajo con el Consejo Pontifico de la Cultura.

Esa exigencia de coordinación ha ido poco a poco creciendo, puesto que los respectivos ámbitos de acción, incluso en asambleas internacionales, aparecen cada vez más estrechamente unidos, poniendo de relieve la conveniencia, también para la Santa Sede, de una cierta modificación institucional y operativa de dichos Organismos.

3. A la luz de las mencionadas premisas, derogando las disposiciones del Motu Proprio Inde a Pontifícatus, he decidido unir la Comisión Pontificia para los Bienes Culturales de la Iglesia al Consejo Pontifico de la Cultura.

4. La finalidad y las competencias, atribuidas, junto con su actividad a la Comisión Pontificia para los Bienes Culturales de la Iglesia, hasta ahora en los artículos 99-103 de la Constitución Apostólica Pastor bonus y del Motu Proprio Inde a Pontificatus, se transfieren por tanto al Consejo Pontifico de la Cultura.

Todo lo que he determinado con esta Carta Apostólica en forma de Motu Proprio, ordeno que sea observado en su integridad, no obstante cualquier cosa contraria, aun digna de particular mención, y que venga publicado en Acta Apostolicae Sedis.

Dado en Castelgandolfo, el día 30 de julio del año 2012, octavo de nuestro Pontificado.

BENEDICTO XVI





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