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Por falta de nacimientos, impulsan un plan para rejuvenecer a Europa
Lo promueve Alemania, que ahora preside la Unión Europea • Hay alarma por la baja tasa de natalidad, que trae graves problemas económicos


Por: APF.Digital | Fuente: Catholic.net



Desde comienzos de año en la presidencia de turno de la UE, el gobierno alemán quiere impulsar una "Alianza de Familias Europeas" para promover en todo el continente medidas de ayuda a los padres y fomentar así el crecimiento demográfico. Actualmente, la tasa de natalidad promedio de la UE es de 1,5 hijos por mujer y debería llegar al 2,1 para que la población se renovara.

La ministra alemana de Familia, Ursula von der Leyen (ella misma madre de siete hijos) está detrás de esta "Alianza", que será en realidad una plataforma de difusión de las mejores políticas de fomento a la natalidad.

"Haremos un atlas europeo que señale de quién se puede aprender a apoyar a las familias", explicó la ministra en el primer Foro Europeo sobre el Futuro Demográfico, celebrado a fin de año con asistencia de 400 expertos en Bruselas.

Según datos de la Comisión Europea, de aquí al 2050 el número de europeos mayores de 80 años prácticamente va a triplicarse, y los ciudadanos de entre 60 y 79 años van a representar un cuarto de la población total de este continente.

"Es una bomba de tiempo", sentenció el comisario europeo de Asuntos Económicos, el español Joaquín Almunia, en referencia a la carga que el envejecimiento poblacional representa para los presupuestos y los sistemas públicos de jubilación. "Pero también la educación, la planificación urbana, la vivienda y la infraestructura tendrán que adaptarse" a la nueva realidad demográfica, señaló por su parte el comisario europeo de Asuntos Sociales, Vladimir Spidla.

Los expertos coinciden en que la "falta de jóvenes" también se hará sentir en el mercado laboral y el crecimiento económico. Según un estudio del Instituto de la Economía Alemana, si en Alemania se logra aumentar la natalidad, que más mujeres trabajen y los niños reciban una mejor educación, la economía crecerá en los próximos años un promedio del 1,1 % anual más de lo previsto.

"Una política familiar moderna puede tener mucho más efecto que muchos planes económicos coyunturales", subrayó la ministra von der Leyen.

Alemania ya comenzó a tomar en serio el asunto. El gobierno de coalición entre socialdemócratas y cristianodemócratas encabezado por la canciller Angela Merkel introdujo a partir del 1 de enero un generoso subsidio estatal para nuevos padres. El padre o la madre de los chicos nacidos a partir de esa fecha podrán quedarse en casa y cobrar durante un año el 67 por ciento de su salario neto, con un mínimo de 300 euros y un máximo de 1.800, y dos meses "de regalo" si el que se toma licencia es el hombre.

El llamado "dinero para padres" costará al estado alemán cuatro mil millones de euros y beneficia sobre todo a los profesionales y a la clase media. De esta forma, Alemania se acerca al modelo de los países escandinavos, donde desde hace décadas el estado paga una sustitución de salario durante los primeros años de crianza de los chicos.

"Este dinero va a animar a muchos a decidirse a tener un hijo", consideró el presidente del Partido Socialdemócrata, Kurt Beck. "Está bien invertido", concluyó.

El incentivo, sin embargo, levantó polémica por considerarse demasiado caro en un país con 82 millones de habitantes y por impulsar la natalidad en un sector determinado (el de las mujeres profesionales, que muchas veces eligen hacer carrera en vez de hijos) y sin importar si el dinero se precisa o no. Hoy existe una ayuda de entre 300 y 450 euros mensuales pero sólo para las familias de ingresos más bajos.

Desde Bruselas, el comisario Splidla impulsa en cambio un modelo de flexibilidad laboral para jóvenes familias: quienes tengan hijos, afirma, deberían poder trabajar a jornada reducida y luego, cuando los chicos sean grandes, recuperar las horas no trabajadas.

Las propuestas incluyen también seguir el ejemplo de países como Suecia o Francia, donde además de subsidios hay una amplia red de guarderías y jardines de infantes públicos gratuitos que permite a las mujeres reincorporarse rápidamente al mercado laboral. Aunque se le combata, la inmigración también contribuye a frenar el envejecimiento poblacional, informó Clarín.

"Nacen pocos niños porque hay pocos padres", comentó el experto en demografía Herwig Birg en el noticiero del canal alemán ZDF. "Y eso no va a cambiar ni en quince ni en treinta años ni en el 2050. En demografía se tardan dos generaciones en alcanzar estabilidad", agregó. (APF.Digital)





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