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¿Cristianos por puro accidente?, las historias de conversión muestran lo contrario
El ateo Richard Dawkins asegura que somos cristianos


Por: P. J. Ginés | Fuente: Religion en Libertad



Entre las argumentaciones del "nuevo ateísmo" de "gama baja" que ha nacido en los años 90, tras la caída de los regímenes comunistas en Europa y sus asignaturas escolares de "Ateísmo Científico", una corriente que se aprovecha sobre todo de Internet y cierta divulgación simplona, hay un argumento del ateísmo militante especialmente flojo: "uno es de una religión por un accidente geográfico".

En cierta conferencia que se grabó y circula en Internet, el gran gurú del "nuevo ateísmo", Richard Dawkins, se lo exponía así a un estudiante cristiano que le planteaba qué pasaría si su ateísmo estuviese equivocado.

"¿Qué ocurre si me equivoco? Bueno, todos podemos estar equivocados; todos podríamos estar equivocados acerca del Monstruo de Espagueti Volador, el unicornio rosa invisible y la taza de té voladora. Doy por hecho que te has formado en la fe cristiana. Ya sabes lo que es no creer en una fe en particular porque no eres musulmán ni hindú. ¿Por qué no eres hindú? Porque resulta que te has educado en los Estados Unidos y no en India. Si hubieras nacido en India serías hindú, si hubieras nacido en Dinamarca en la época de los vikingos creerías en Wotan y Thor, si hubieras nacido en la Grecia clásica creerías en Zeus, si hubieras nacido en centroáfrica creerías en el Gran Yuyu de la Montaña. No hay ninguna razón en particular para elegir al Dios judeo-cristiano en el cual te han educado por puro accidente y así vengas a preguntarme qué ocurre si me equivoco. ¿Qué ocurre si tú te equivocas acerca del gran Yuyu en el fondo del mar?"

Parte de la respuesta a esta "acusación" la dio C.S.Lewis, que era un ex-ateo y entendía la superficialidad de esta visión.

"Si alguien es cristiano, no necesita creer que todas las otras religiones están equivocadas de principio a fin. Un ateo sí tiene que creer que el punto central de todas las religiones del mundo es simplemente un gran error. Si se es cristiano, se es libre de pensar que todas las religiones, incluso las más extrañas, contienen al menos un indicio de la verdad. Cuando yo era ateo, tenía que persuadirme de que la mayoría de la raza humana siempre ha estado equivocada en aquello que le importa más; cuando me hice cristiano, mi perspectiva se amplió", escribió en "Mero Cristianismo".

La otra parte de la respuesta consiste en señalar que hay muchas personas que tienen una fe religiosa que no es fruto del "el dios en el que te han educado por puro accidente".

Para empezar, los países de cultura judeocristiana no lo son "por puro accidente". Lo son porque miles y miles de personas se entregaron como misioneros, evangelizaron, bautizaron, predicaron, murieron mártires, levantaron hospitales y escuelas, exploraron territorios salvajes, negociaron con pueblos desconocidos, tuvieron hijos, les transmitieron la fe, emigraron en duras condiciones, consagraron sus vidas a la misión, copiaron y tradujeron los textos bíblicos y sobrevivieron a las persecuciones... Todo eso requirió mucho esfuerzo, sangre, compromiso y voluntad: no fue "puro accidente".

La fe no es "geografía", aunque tiene mucho de demografía. Los territorios no tienen religión: la religión la viven las personas y la llevan con ella. En Arabia Saudí está prohibido predicar el Evangelio pero viven allí más cristianos que nunca, cientos de miles, inmigrantes de Filipinas, India u otros países árabes. Y en la católica España, uno de los nombres mayoritarios de bebés es "Mohamed": los musulmanes tienen más hijos que los agnósticos o católicos sociológicos.

Si exceptuamos algún vikingo católico muerto quizá en las costas canadienses en la Edad Media, antes de 1492 no había en América nadie de cultura judeocristiana. Hoy hay 953 millones de personas en este continente, y el 99% son de cultura judeocristiana. No por "puro accidente", sino porque muchos se esforzaron mucho para que así fuese.

Por otra parte, es verdad estadística que la mayor parte de las personas recibe la fe de sus padres, pero en Estados Unidos cada año entre 40.000 y 80.000 adultos se bautizan católicos (1 millón de conversos adultos al catolicismo en 8 años), y de hecho los hijos de los ateos en EEUU suelen hacerse cristianos.

Pero si no es "puro accidente", como dogmatizaba Dawkins, ¿qué mueve a los conversos?

Un libro único, recientemente publicado, que responde a esto es "Conversos modernos a micrófono abierto" (De Buena Tinta), del periodista y escritor catalán Jacinto Peraire Ferrer. Él ya había escrito sobre conversos: Como creen los que creen (Claret, 2006); Diccionario de conversos (Scire, 2012); Carlos de Foucauld y convertidos del s.XX (Edibesa, 2009) y Edith Stein y convertidos de los siglos XX y XXI (Edibesa, 2009).

Pero "Conversos modernos a micrófono abierto" es único porque recoge 350 testimonios en apenas 320 páginas, le dedica a cada uno 4 párrafos, le permite a cada uno decir con sus propias palabras un par de frases clave ("el micrófono abierto") y, sobre todo, los clasifica en categorías.

Al dogma "usted es cristiano por puro accidente", la clasificación de categorías responde: hay gente que se hizo cristiana porque:

-Tuvo una conversión sobrenatural, de golpe, inesperada, como Pablo en el Camino de Damasco (11 ejemplos, entre ellos el filósofo Manuel García Morente y la escritora María Vallejo-Nájera)

-Vivía en el comunismo, el agnosticismo y el ateísmo y no le llenaba, pero algo le llevó a la trascendencia y a Dios (18 casos, incluyendo el político Aldo Brandirali, la bisnieta de la Pasionaria, Anna Biriukov, el rico banquero Oliver Sachs, la hija de Stalin, Svetlana, el ex-marxista Gerard Daly, el escritor Vittorio Messori (que escribió su testimonio en su interesante libro "Por qué creo")...

-Aunque tenía al menos creencia en un Dios poderoso a través del Islam, y pese a trabas, persecuciones y amenazas, Jesucristo sedujo a muchos musulmanes (12 casos explicados, de muy distintos países y orígenes sociales)

-Aunque se sentían ligados al Dios de Abraham, Isaac y Jacob, o al menos se sabían parte del pueblo judío, Jesús, el hombre-Dios, les convenció como Mesías, Señor y Salvador (13 casos, incluyendo el filósofo Henri Bergson, la escritora Etty Hillesum, Mark Neugebauer...)

-Aunque su familia y origen estaba en Asia y en el ámbito budista o taoísta, Cristo, su persona y su misericordia les llevó al bautismo y la Iglesia Católica (13 casos, incluyendo el escultor japonés Etsuro Sotoo, el párroco madrileño de origen coreano Bung Kwon Lee o la joven de origen parsi-zoroastriano Khursid Jilla)

- Aunque tenían una relación firme con Cristo a través de la Biblia, el deseo de comunión plena y unidad, y los sacramentos llevaron a muchos protestantes a hacerse católicos (23 casos, la mayoría ex-pastores, teólogos y expertos biblistas)

- Aunque la vida les tenía "enfangados", a veces en el crimen o adicciones, otras veces en la mediocridad o el sinsentido, de alguna manera Cristo les transformó (el caso de 20 personas como el ex-maton John Pridmore o el ex-violento Tim Guenard).

-Aunque la literatura parecía ofrecerles suficiente trascendencia, Cristo les salió al encuentro (24 personajes, como Carmen Laforet con su experiencia mística, Susanna Tamaro, el poeta Roy Campbell -convertido en España, una historia apasionante-, el escritor de terror Dean Koontz, la escritora de vampiros Anne Rice -aunque luego se enfadara con la Iglesia por temas de moral sexual exigente...)

- Aunque el vértigo de la actualidad, la noticia y el reconocimiento de los lectores prometía llenar su vida, se recoge a 16 personajes del periodismo que se vieron atraídos a la vida en Cristo: Peter Seewald, Dorothy Day, John Waters...

- Aunque la filosofía puede ser una amante absorbente, al final la búsqueda de la sabiduría puede llevar a encontrar a Dios: unos 30 casos de describen, algunos tan modernos como la bloguera ex-atea Leah Libresco, el artista y filósofo Eric-Emmanuel Schmitt, el ex-ateo Anthony Flew, Fabrice Hadjadh...

- Aunque algunos creen que la ciencia es la única vía de dar sentido al hombre, 13 testimonios muestran que Dios tiene cabida en la vida del científico, casi siempre sorprendiéndole: el médico abortista Stojan Adasevic, el académico Alexi Carrel, el genetista Francis Collins...

- Aunque la política es para muchos más adictiva que una droga, y se ofrece como si pudiese salvar a los hombres, muchos testimonios demuestran que al final sólo Jesucristo es verdadero Señor y Salvador: la ex-senadora socialista Mercedes Aroz, el ex-ministro inglés John Gummer, políticos conservadores como Santiago Abascal o Jorge Fernández Díaz, el ex-convergente Josep Miró i Ardèvol... son conversos, o retornados a la fe, o avivados por Dios en cierto momento adulto y maduro.

Y siguen otras categorías: los que supuestamente lo tenían todo por ser nobles y ricos, los que estaban instalados en las mieles de la fama y la creatividad en el cine como actores o directores, otros artistas volcados en la luz del espectáculo, mujeres entregadas a la belleza y la elegancia en la moda, con sus flashes y aplausos... todos ellos "cautivados por la alegría" del Evangelio, de Cristo, que desde una visión mundana, la que ellos mismos tenían antes, no les podía aportar nada.

O los que vivieron al límite en secuestros, en la violencia organizada, bajo la persecución política, los que se encontraron en el límite de la conciencia moral y de lo que significa ser un humano cabal en circunstancias extremas: 22 historias de conversos en esos casos.

Luego están los que encontraron a Dios, adultos, leyendo, o asombrados por el buen ejemplo de los que les rodeaban, o los que simplemente sentían curiosidad sana por "eso de Dios"...

Hay después una categoría miscelánea: "tantos caminos como hombres", dice el autor... Y una categoría final, la de los que se convierten (o dan el último paso hacia Dios) en los momentos cercanos a su muerte, al atardecer de la vida, al recapitularlo todo lejos de las glorias y vanidades mundanas: Manuel Azaña, el escritor Jorge Luis Borges, la "Pasionaria", el escritor Óscar Wilde, el criminal ejecutado (y arrepentido) Jacques Fesch...

Son 350 historias en 25 categorías, que podrían ser más.

Por ejemplo, hay gente que se convierte impresionada por un milagro inexplicable; o conducida en sueños por Dios; o por la acción especialísima de la Virgen, un santo, una visión, una experiencia mística... Estas causas "místicas" el libro de Jacinto Peraire las reparte entre sus categorías laborales y sociológicas.

Y las causas no son únicas: un filósofo puede convertirse porque desde la filosofía ha ponderado la verdad de la propuesta cristiana... pero también porque al final le haya empujado una experiencia mística, o vivencial.

Peraire no ha buscado los conversos en la calle, sino en publicaciones. Son historias ya contadas, pero nunca antes reunidas y clasificadas. Nunca antes se dio una visión de conjunto así.

Por eso muchos son personajes de cierta fama: los que figuran en el mundo del arte, la cultura, la política... aquellos de los que se escribe.

Pero otros muchos, sobre todo los más modernos, son personas relativamente anónimas: jóvenes blogueros, inmigrantes, madres de familia... son testimonios que Peraire toma (aunque él no detalla sus fuentes) de la prensa católica en Internet, conversos de 2002, de 2006, de 2012, cuyas historias se han publicado por su interés espiritual en "Fe y Razón", en "Alfa y Omega", en webs de conversiones, en ForumLibertas.com, en Catholic.net, en ReligionEnLibertad...

Son la prueba de que en un mundo más interconectado que nunca, es absurdo hablar de que la fe de alguien es un "puro accidente".

Detrás de cada persona, al leer su itinerario en "Conversos modernos a micrófono abierto" u otras fuentes, vemos que no hay "puros accidentes": hay historias, hay extrañas coincidencias providenciales, hay un Autor...





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