Menu


San Genaro en Gloria
Patrono de Nápoles

Cada 19 de septiembre se espera que los restos de su sangre, que se conservan en una ampolla, se licúen cuando


Por: José de Ribera, El Españoleto | Fuente: artehistoria.jcyl.es / funjdiaz.net



En 1631 se produjo una terrible erupción del Vesubio. Los napolitanos se encomendaron a San Genaro y la ciudad quedó intacta mientras que las zonas de alrededor sufrieron cuantiosos daños. Esta será la razón por la que Nápoles tomó como santo patrono a San Genaro. El conde de Monterrey, como Virrey de Nápoles, encargó a Ribera esta obra destinada a un altar colateral de la iglesia del Convento de Agustinas Recoletas de Monterrey en Salamanca.

El santo aparece sobre unas nubes, cubierto con una amplia capa pluvial, dirigiendo su mirada hacia el cielo al mimo tiempo que bendice con su mano derecha. La capa pluvial se encarga de organizar la estructura de la composición al crear una soberbia pirámide. Los ángeles que sostienen la plataforma de nubes se proyectan en una dinámica diagonal hacia delante, mientras que en la zona baja de la composición encontramos un vista de la bahía de Nápoles, con el volcán en erupción al fondo. Ribera abandona definitivamente el tenebrismo de inspiración caravaggista para trabajar en un estilo luminista y pictoricista, utilizando iluminaciones naturales que no crean contrastes lumínicos. La influencia de la escuela veneciana se manifiesta en las transparencias y en las tonalidades empleadas así como en la sensación atmosférica que se crea. Ribera ha alcanzando su momento más barroco. (Artehistoria)
 
San Genaro es el patrono de Nápoles, donde según la tradición fue ordenado martirizar por Diocleciano, aunque algunas fuentes sostienen que fuese en Pozzuoli. En cualquier caso, Genaro fue arrojado a un horno encendido, del que salió indemne. Luego fue echado a la arena de un anfiteatro entre leones, que le respetaron y se amansaron ante él, y finalmente fue degollado junto con otros compañeros, según relata el martirologio atribuido a San Jerónimo. Aunque San Genaro es conmemorado por su martirio, en el que le acompañaron sus discípulos Sosio, Festo, Próculo, Desiderio, Eutiquio y Acucio, la fama la tiene porque cada 19 de septiembre se espera que los restos de su sangre, que se conservan en una ampolla, se licúen cuando son acercados al cráneo del santo. Todos los napolitanos esperan ansiosamente el hecho extraordinario que no ha podido explicarse científicamente nunca. El patronazgo del santo incluye la protección en la que tiene a la ciudad de las erupciones del Vesubio. (Almanaque Popular)

En el 432, con ocasión del traslado de las reliquias de Pozzuoli a Nápoles, una mujer le habría entregado al obispo Juan dos ampollas pequeñas con la sangre coagulada de San Jenaro y esto fue lo que sucedió... http://www.es.catholic.net/santoral/articulo.php?id=521



 





Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |