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La realidad de las 50 sombras...
Cuando el amor se vuelve gris

Crítica al eufemismo del erotismo, este filme es realmente pornográfico.


Por: En Cristo, P. Ángel Espinosa de los Monteros, LC |



La pornografía ha dejado de ser tabú. La encontramos, o mejor dicho, ella nos encuentra, en la calle, en la casa u oficina, en nuestras computadoras o teléfonos “inteligentes”, en la tele, el cine o un muro cualquiera. Vivimos en un mundo en el que la sexualidad ha dejado de ser un hermoso regalo de Dios, para reducirla a una práctica superficial, egoísta y promiscua, que en la mayoría de los casos, nada tiene que ver con el amor y la entrega al cónyuge.

Por donde quiera encontramos imágenes de mujeres y hombres en poca ropa y en poses sensuales y nos hemos ido acostumbrando a ello, acallando la conciencia, convenciéndonos a nosotros mismos que es algo natural y que no tiene nada de malo. En libros, revistas y periódicos, en la televisión y en el cine, vemos cada vez más imágenes o escenas explícitas de relaciones sexuales y aceptamos como “normal” que estén ahí, a la vista de todos, Hemos perdido el pudor, el sentido de la intimidad y la conspicuidad de la pareja.

Basta una buena campaña de mercadotecnia para convencer a millones de lo maravilloso de una novela como Las 50 sombras de Grey (clasificada, por cierto, no sólo como novela erótica, sino como “porno para mamás”.) Señoras educadas, inteligentes, con valores, caen seducidas por los medios de comunicación que nos venden la idea, de que se trata de un "romance apasionado" que promete, además de entretener, “encender la pasión en su matrimonio”.

Ésta novela es la primera de la trilogía de E.L. James, que vendió en dos años 100 millones de copias, y fue traducida a 52 idiomas. ¡Cien millones! Eso significa 100 millones de personas (mujeres en su mayoría) que ahora tienen en su mente una imagen contaminada, distorsionada, de lo que es una relación amorosa entre un hombre y una mujer. Por si fuera poco, ¡ahora llevan la historia a la pantalla grande! “Las 50 sombras de Grey” no es una película romántica, es una película que promueve la violencia sexual, la humillación, la degradación, la tortura, el sadomasoquismo, etc., desórdenes diametralmente opuestos al amor.

¿En qué momento decidimos cerrar los ojos y decir: “no pasa nada”? ¿Por qué nos hemos dejado manipular de esa manera por los medios y por esta sociedad relativista y permisiva en la que nada está mal, sino que “todo depende del cristal con que se mire”? ¿Por qué no podemos levantar la voz? Por mucho que nos jactemos de modernidad y progreso, lo bueno sigue siendo bueno y lo malo, sigue siendo malo, aunque no queramos verlo y hoy se le llame falsamente "tolerancia".



La pornografía (porque sí, es pornografía, aunque nos la quieran disfrazar) es un trastorno psicológico con consecuencias gravísimas: distorsiona la mentalidad, así como la realidad; genera falsas expectativas de una vida sexual que acaban por inhibir el verdadero placer; provoca rompimientos de matrimonios, al aumentar el riesgo de insatisfacción; puede producir adicción; incluso está directamente relacionada con la violencia, degradación y el abuso de mujeres y niños. Exponerse a ella es jugar con fuego y bien dice el refrán: “quien con fuego juega, acaba quemándose”.

Hablemos con la verdad ! a la mentira y el engaño,denúncialos, y no los solapes! Se valiente ! defiéndete y a tu seres amados.    

EL ENGAÑO CAUSA DAÑO.





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