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El síndrome postaborto
El proceso de elegir un aborto, experimentar el procedimiento, y vivir con la amargura, el dolor y el arrepentimiento es el origen


Por: Jorge M. Wagner | Fuente: Vida, Fe y Experanza



C - Cuando el embarazo origina daño psíquico a la gestante

Que el embarazo origina daño psíquico a la mujer en estado de gestación ha sido otro de los falsos ar-gumentos insistentemente presentados por los propiciadores del aborto; fue el argumento básico presen-tado por el gobierno de Portugal para introducir arbitrariamente el decreto de despenalización del aborto pese a los informes y criterios médicos en contrario, información que transcribimos en el “Anexo I”.

La inevitable, cierta y sobrecogedora realidad, es que el aborto -y no el embarazo- es el causante de tremendo daño psíquico a quien aborta, y con el tiempo a quienes son sus promotores y participantes; al margen del pensamiento y la fe religiosa, cuya realidad está presente el la vida y actos de los creyentes, el ser humano lleva inscrito en su naturaleza el respeto a la vida de sus semejantes: es esta inevitable realidad psíquica de la mujer y del hombre, el origen profundo de la dolencia conocida como Síndrome Post-aborto.


1 - Síndrome postaborto (PAS)

El Síndrome Post-aborto es un desorden de estrés post-traumático. El proceso de elegir un aborto, experimentar el procedimiento, y vivir con la amargura, el dolor y el arrepentimiento, es ciertamente, su mismo origen, su fuente.
Traumático, tanto como con cualquier trauma, los individuos a menudo tratan de “olvidar” el hecho y negar o ignorar cualquier dolor que pueda resultar. Muchas simplemente no relacionan su desorden con la experiencia del aborto. En cierto momento, sin embargo, los recuerdos reaparecen y también la realidad de su pérdida no puede ser por más tiempo ignorada o negada. Durante esos momentos, el dolor del Síndrome Post-aborto se revela a sí mismo en los corazones de millones de vidas.
Los síntomas del Síndrome Post-aborto no necesariamente aparecerán al mismo tiempo, Tampoco es
cierto que toda mujer los experimente todos. Algunos pueden presentarse inmediatamente luego de un aborto, y otros mucho más tarde. Si Ud. puede sentir más de dos de esos síntomas, puede ser que esté experimentando el Síndrome Post-aborto.[ ]
Más abajo se detallan los síntomas que describen el Síndrome Post-aborto, tal como los detallan los Dres. Paul y Teri Reisser en su libro: “AYUDA PARA LAS MUJERES QUE HAN ABORTADO”, (ahora titulado “UN SUFRIMIENTO SOLITARIO”):

1. CULPA. La culpa es lo que una persona siente cuando ha violado su propio código moral. Para la mujer que ha llegado a creer, en un momento, no importa si antes o después del aborto, que ella ha consentido en la muerte de su niño no nacido, la carga de culpa es sin alivio. Hay poco consuelo que ofrecer a la mu-jer que ha transgredido uno de los más fuertes instintos naturales: la protección que una madre da a sus hijos. De hecho, muchas mujeres que han abortado creen que todos los sucesos tristes que les han ocu-rrido desde el aborto, fueron inevitables, porque estos “se deben a él”.
2. ANSIEDAD. La ansiedad es definida como un desagradable estado emocional y físico de temor que puede tomar la forma de tensión (inhabilidad para relajarse, irritabilidad, etc.), malestar físico, (confusión, taquicardia, malestar estomacal, dolores de cabeza, etc.), preocupación por el futuro, dificultad para concentrarse y sueño intranquilo. El conflicto entre los valores morales de una mujer y su decisión de abortar genera mucha ansiedad. Muy a menudo, ella no relacionará su ansiedad a un Síndrome Post-aborto debido a su aborto, y sin embargo ella inconscientemente comenzará a evitar cualquier cosa que tenga que ver con bebés. Ella presentará excusas para no asistir a un baby shower, evitará la percha de los bebés en la tienda y cosas por el estilo.

3. INSENSIBILIDAD PSICOLOGICA. Muchas mujeres que han abortado mantienen la secreta decisión de que ellas nunca se permitirán de nuevo ser puestas en esta posición tan vulnerable. Como resultado, a menudo y sin pensarlo, ellas pueden trabajar muy duro para mantener sus emociones controladas, previniéndose de sentir el dolor de lo que ha sucedido; también verán grandemente disminuida u obstaculizada su habilidad de formar y mantener relaciones íntimas. Enajenadas de sí mismas, ellas pueden sentir como si su vida le estuviera sucediendo a otra persona.
4. DEPRESION E IDEAS DE SUICIDIO. Todos experimentamos depresión de tiempo en tiempo, pero las siguientes formas de depresión son ciertamente comunes en las mujeres que han experimentado el aborto:
• Inclinación a la tristeza: yendo desde sentimientos de melancolía a una total desesperanza.
• Repentinos e incontrolables episodios de llanto: la fuente de los cuales aparece ser un total misterio.
• Deterioro del auto-concepto: debido a que ella se siente completamente deficiente en su habilidad para funcionar como una mujer “normal”.
• Disturbios en el sueño, el apetito, y la actividad sexual: usualmente en un patrón de insomnio, perdida de apetito y/o reducido deseo sexual.
• Motivación reducida: ante las actividades normales de la vida. Las cosas que ocupaban su vida parecen no importarle más.
• Desarreglo en sus relaciones interpersonales: debido a su general falta de entusiasmo por todas las actividades. Esto se evidencia especialmente en sus relaciones con su marido o pareja, parti-cularmente si él estuvo involucrado en la decisión de abortar.
• Ideas de suicidio: o preocupaciones con la muerte. No es sorprendente, que en un estudio rea-lizado por el Instituto Elliot un 33% de mujeres que han abortado fueron evaluadas como alcan-zando un nivel de depresión tan profundo que podrían más bien morir que seguir adelante.

5. SINDROME DE ANIVERSARIO. En la referida encuesta, un 54% de mujeres que han abortado reportan un incremento de los síntomas post-aborto cerca de la fecha del aniversario del aborto o de la fecha de cumpleaños del niño abortado.

6. REVIVIR DEL ABORTO. Un evento muy común descrito por mujeres que han abortado es el repentino, estresante y recurrente visión del episodio del aborto, a menudo sucediendo durante situaciones que semejan ciertos aspectos del aborto, tal como la rutina de un examen ginecológico, o aun el sonido de la succión de una aspiradora de polvo. Estas visiones también se dan en la forma de pesadillas recurrentes acerca de bebes en general o del bebe abortado en particular. Estos “sueños” usualmente involucran temas de pérdida, desmembramiento o llantos de bebes.

7. PREOCUPACION POR VOLVER A EMBARAZARSE. Un significativo porcentaje de mujeres que han abortado se vuelven a embarazar durante el año siguiente, y muchas otras expresan el deseo de concebir nuevamente tan pronto como sea posible. El nuevo niño, algunas veces nombrado como “niño de expiación," puede representar un inconsciente deseo de reemplazar al otro niño que fue abortado.

8. ANSIEDAD ACERCA DE LA FERTILIDAD Y EL CUIDADO DE LOS NIÑOS. Un síntoma común del Síndrome Post-aborto en la mujeres, es el temor de que nunca más podrán embarazarse o serán incapaces de llevar el embarazo a buen término. Algunas temen tener niños lisiados porque “ellas se han des-calificado a sí mismas como buenas madres”. Muchas se refieren a estos temores como castigo de Dios.

9. INTERRUPCION DEL PROCESO UNION CON EL NIÑO ACTUAL Y/O FUTURO. Temiendo otra devastadora pérdida, una mujer después del aborto no se permitirá una auténtica unión con otro niño. Otra reacción común es hacer expiación por sus acciones hacia el bebe abortado, para llegar a ser la madre más perfecta del mundo para sus restantes o futuros niños. También, la mujer que ya tiene niños al momento de su aborto, puede descubrir que ella está empezando a mirarlos bajo una luz diferente. En un extremo, ella puede inconscientemente desvalorizarlos, pensando cosas como: “Uds. fueron los afortunados”; “a Uds. les fue permitido vivir”. O ella también puede ir en la dirección opuesta y llegar a ser sobreprotectora.

10. LA CULPA DE HABER SOBREVIVIDO. La mayoría de las mujeres no abortan por razones triviales. Ellas están en el centro de una situación que rompe el corazón en la cual establecen que perderán mucho si eligen llevar sus embarazos a buen término. Finalmente, la decisión se condensa en un lamentable “soy yo o tú, y yo elijo por mí”."Pero mientras el aborto las libera de su actual trauma, esto con frecuencia pro-duce en ellas una inexpiable culpa, sin alivio, por elegir su propia comodidad por sobre la vida de su niño.

11. DESARROLLO DE DESORDENES DE ALIMENTACION. Algunas de las mujeres después del aborto desarrollan anorexia o bulimia. Mientras que este fenómeno permanece completamente inexplorado al momento, algunos factores pueden contribuir en él. Primero: un aumento de peso sustancial o una severa reducción de peso es asociada con la pérdida de su atractivo como mujer, lo cual reduce la preocupación de salir embarazada de nuevo. Segundo: perder su atractivo le sirve como una manera de auto-castigarse y ayuda a perpetuar la creencia de que la mujer no merece la atención de nadie. Tercero: extremos en los hábitos de comer representan una manera de control para la mujer que siente que su vida está totalmente descontrolada. Y, finalmente, una pérdida drástica de peso puede suprimir el ciclo menstrual, y así impedir cualquier embarazo futuro.

12. ABUSO DE DROGAS Y ALCOHOL. El uso de alcohol y drogas sirve, a menudo e inicialmente, como una forma de automedicación, una manera de aliviar el dolor de los recuerdos del aborto. Lamentable-mente, la mujer que recurre al alcohol y/o drogas, eventualmente se encuentra teniendo no solo más problemas, sino también menos recursos con los cuales resolverlos. Las consecuencias mentales y físicas del abuso del alcohol y las drogas solo amplifican más los síntomas que la mujer ya está experimentando.

13. OTROS HABITOS DE AUTOCASTIGO Y AUTODEGRADACION. En adición a los desordenes en la alimentación y al abuso de sustancias adictivas, la mujer que ha abortado puede también entrar en el abuso de relaciones: se vuelve promiscua, y falla en cuidarse médicamente a sí misma, o se hace daño síquica y/o emocionalmente.

14. CORTA SICOSIS REACTIVA. Raramente, una mujer que ha abortado experimentará un corto episodio sicótico por dos semanas o menos después de su aborto. El rompimiento con la realidad y la sub-secuente recuperación, son ambas extremadamente rápidas, y en la mayor parte de los casos la persona regresa completamente a la normalidad cuando esto ha terminado. Mientras esta es una reacción inusual al aborto, solo se debe mencionarlo porque sí es posible para una persona, experimentar, de una corta reacción sicótica a un constante y fuerte stress, sin ser por ello etiquetada como una persona sicótica. Ante tal episodio, la percepción de la realidad del individuo esta drásticamente distorsionada. Esos individuos deberían ser enviados al cuidado de un profesional.[4].

En su uso común, PAS es a menudo usado para describir cualquier respuesta emocional negativa debida al aborto. Tal como lo han definido los expertos en salud mental que han propuesto el diagnóstico del PAS, la definición es limitada solamente a aquellas reacciones traumáticas asociadas con desórdenes de stress post-traumático (PTSD). Estos incluyen solamente síntomas relacionados a la intrusión, sobreexi-tación, evitamiento y disociación, donde el agente causante del trauma es, ya sea el aborto, la decisión de abortar, o las circunstancias alrededor de la decisión de abortar.

El Síndrome Post-aborto no es reconocido como una consecuencia del PTSD ni por la Asociación Americana de Psicología ni por la Asociación Americana de Psiquiatría. Específicamente este no se incluye en el Manual de Diagnóstico y Estadística de los Desórdenes Mentales DSM-IV-TR o la lista ICD-10 de condiciones siquiátricas. Anteriormente a 1994, sin embargo, el DSM III-R enlistaba el aborto como un "estresador psicosocial” capaz de producir algunos o todos los síntomas del PTSD. Específicamente, en el capítulo 2, página 20 de esa edición, un estresador psicosocial fue descrito como incluyendo "Un daño o enfermedad siquica: e.g., enfermedad, accidente, cirugía, aborto.”

El término Síndrome Post-aborto fue primero propuesto como una variante de PTSD in 1981 por el sicote-rapista Vincent Rue.(2) PTSD ha sido aceptado solamente como un diagnóstico oficial por la Asociación Americana de Psiquiatría en el año anterior, 1980. Como un especialista en traumas, Rue creía que muchas de las mujeres que él estaba tratando por reacciones de post-aborto estaban experimentando una constelación de síntomas similares a aquellas de los veteranos de Viet-Nam que estaban bajo su cuidado.

La proposición de Rue fue de inmediato controversial. El fue rápidamente notificado por el Consejo Gene-ral de la APA, de que él podría ser sometido a una acción legal si cualesquiera de las notas que él publicó haciendo referencia a que el aborto inducía el PTSD, no incluyera una específica aclaración estableciendo que el APA rechaza que haya "alguna evidencia clínica de base para el diagnóstico del Síndrome Post-aborto.(3) En 1994, la palabra aborto fue retirada de la descripción de “Estresador Psicosocial” incluida en el manual de diagnóstico de la APA.

Preguntas o comentarios

Si deseas consultar el artículo completo: La verdad sobre el aborto: índice


 





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