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¿Las leyes injustas, obligan en conciencia?
Las leyes civiles, moralmente justas, ordenadas al bien común, obligan en conciencia. Pero no obliga la ley injusta que va contra la razón.


Por: P. Jorge Loring | Fuente: Para Salvarte




12. Las leyes civiles, moralmente justas, ordenadas al bien común, obligan en conciencia. Pero no obliga la ley injusta que va contra la razón, contra la conciencia o contra Dios115.
Algunos gobiernos de hoy, con sus leyes, más que defender la moralidad pública y estimular el comportamiento moral, lo que hacen es autorizar con las leyes los comportamientos inmorales, por ejemplo, el aborto. No se preocupan de lo que se debe hacer, sino de autorizar lo que se hace. Estamos en una sociedad permisiva. Por respeto a la libertad se permite todo, sin preocuparse de orientar la libertad al bien común
116.

"El hombre se realiza en sociedad. Es un ser sociable y social. Dios lo ha hecho así. Por eso tienen que darse normas y haber autoridades al servicio del funcionamiento de las sociedades... La autoridad es, por consiguiente, un servicio para la comunidad, no un privilegio para el que la ejerce. Y, si es legítima, viene en última instancia de Dios. Es decir, la obediencia, bien entendida, termina en la voluntad de Dios... Por supuesto, toda autoridad es limitada, tiene un determinado ámbito de actuación. Si mandase fuera de esos límites no hay lugar a la obediencia"
117.
"Dios ha querido que los hombres vivamos en sociedad. La organización social facilita el desarrollo del hombre. En toda sociedad hay autoridades que dan leyes, y hacen que estas leyes sean cumplidas. Todos los ciudadanos tienen el derecho y el deber de elegir por votación a los gobernantes que consideren más capacitados para conseguir el bien de la sociedad. El cristiano tiene el deber de elegir responsablemente a quienes le parece mejor van a servir al bien común. El bien común se realiza plenamente sólo cuando todos los ciudadanos están seguros de sus derechos. Los cristianos han de cooperar con todas sus fuerzas a promover el bien común. Es deber también de los cristianos preocuparse por la paz, la justicia y la unión entre todos los hombres, y trabajar, en la medida de lo posible, para lograrlo"
1185.
"Los que ejercen una autoridad, deben ejercerla como un servicio"
119.
"El ejercicio de los derechos políticos está destinado al bien común de la nación y de toda la comunidad humana"
120.
"Los católicos, peritos en asuntos públicos, y firmes, como es debido, en la fe y el la doctrina cristiana, no rehúsen desempeñar cargos públicos, ya que por ellos, bien administrados, pueden procurar el bien común y preparar el camino del Evangelio"
121.

El 28 de septiembre de 1989 la Comisión Permanente del Episcopado Español publicó un documento con ocasión de las próximas elecciones titulado Responsabilidad cristiana ante las elecciones generales . En él se advierte el deber moral de votar para colaborar al bien común, y añadían que el voto hay que darlo con responsabilidad, apoyando al partido que mejor defienda el tipo de sociedad que esté de acuerdo con los valores de la propia conciencia.

D. Gabino Díaz Merchán, Presidente de la Conferencia Episcopal Española, en la apertura de la XLIII Asamblea Plenaria, dijo: "La libertad de opción política, no significa que el cristiano pueda comprometerse en el terreno socio-político sin tener en cuenta los criterios que dimanan de su fe"
122.
En febrero de 1977 la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española publicó una nota en la que decía que la Iglesia debe mantenerse independiente respecto a los distintos partidos políticos, pero los cristianos deben excluir su apoyo a aquellos partidos o programas que sean incompatibles con la fe. En cuanto a los sacerdotes y religiosos dice que, como cualquier ciudadano, tienen derecho a asumir sus propias opciones políticas; pero no deben asumir funciones de militancia activa ni de liderazgo en los partidos políticos.
Si en circunstancias concretas y excepcionales el bien de la comunidad exige tales compromisos, se ha de obtener previamente el consentimiento del Obispo, consultado el Consejo Presbiteral y, si el caso lo requiere, también la Conferencia Episcopal
123.
"El pensamiento religioso y el pensamiento político-económico parecen moverse en dos planos distintos.
"Daniel Villey ha escrito: "El Catolicismo no es una doctrina económica: es una religión. Un católico es un hombre que reza sus oraciones, que confiesa sus pecados ante un sacerdote para que éste se los perdone en nombre de Dios, que recibe la Eucaristía, que cree que el Espíritu Santo está presente en la Iglesia Romana, y que espera el reino de Dios. (...)
"El contenido del mensaje cristiano es la salvación de las almas, no la organización de las sociedades".
"Pero, por otra parte, (...) hace unos años un prelado francés decía: "Transmitir el mensaje evangélico al mundo actual implica que la iglesia tome partido sobre problemas temporales". (...)
"A través de la Historia, muchos eclesiásticos y pensadores cristianos han intervenido en política, y el resultado, en conjunto, ha sido bueno.
"No todas sus actuaciones han sido acertadas, se han equivocado, a veces, en estos problemas complicados y opinables, como se equivocan también en ellos los no cristianos. (...)
"Es cierto que del Evangelio se desprenden normas que han de influir en toda la conducta del hombre. La vida política, económica y social de los pueblos cristianos será distinta de la de los pueblos a los que no llegó la influencia del cristianismo"
124.

"La Iglesia Católica y las demás Iglesias Cristianas no deben ligarse a ningún programa económico. Pero el cristiano tiene la obligación moral de contribuir, dentro de sus posibilidades, al bien de los hombres y, por lo tanto, a la buena marcha del mundo. Esta obligación será más o menos grave según la situación y la inteligencia de cada uno.
"Para el hombre moderno que haya alcanzado cierto desarrollo intelectual, esta obligación incluirá, probablemente, la de escoger un determinado sistema político, económico y social, y propugnarlo. (...)
"El mejor sistema económico será el que asegure a los hombres el mayor bienestar material y la mayor libertad.
"Es decir, el que determine la mayor producción de bienes, la distribución menos desigual de los mismos, y la menor coerción de las autoridades sobre las ideas y las actividades de los ciudadanos"
125.

Pero lo más importante es la ideología.
Por eso Monseñor Gea Escolano, Obispo de Mondoñedo-El Ferrol, en una carta dirigida a sus diocesanos, con motivo de las elecciones, les decía que es natural que un católico no apoye a un partido que atenta contra la doctrina católica.

"La Iglesia recuerda que el aborto debe condicionar el voto de los católicos. (...) Aunque ningún partido político de los que concurren a las elecciones lleva un programa claro para proteger la vida humana (...), el católico debe votar a aquellos que ofrecen más posibilidades de no hacer más mal"
126.

"La fe debe iluminar con su luz la política, como actividad de los hombres; lo cual no quiere decir que la Iglesia, como comunidad de fe, deba ACTUAR EN POLÍTICA, SINO QUE CON SU MAGISTERIO doctrinal, a la luz de la fe, ha de iluminar las actitudes políticas y decir cuáles son o no conformes con la doctrina de la fe
127.

La Iglesia es por naturaleza apolítica.
Pero tanto la Iglesia como el Estado deben buscar el bien integral de los individuos.
Cada cual en su esfera.
Si esto se hace correctamente, no tiene que haber conflictos.
Si el Estado no respeta los bienes espirituales de la la persona humana, la Iglesia tiene obligación de denunciarlo.

"La religión no se puede separar de la política, porque si la política es el arte de bien gobernar, la religión no puede desentenderse de ese gobierno del cual depende la prosperidad material y religiosa. (...) En este sentido, la política no es sólo un derecho, sino un deber inalienable de la Iglesia y de todos los ciudadanos, que están obligados a procurar el bien común de la sociedad"
128.
"Sólo el abandono de los deberes ciudadanos explica que pueblos eminentemente católicos estén dominados por un puñado de hombres anticatólicos"
129.

"El cristiano no debe someter su conciencia a las imposiciones del partido en que milite"
130.

"Los cristianos al ejercer el derecho del voto tienen obligación de elegir aquellos partidos y aquellas personas que ofrezcan más garantías de favorecer realmente el bien común considerado en toda su integridad...
"El bien común no puede reducirse a los aspectos materiales de la vida, con ser éstos de primera importancia.
"La concepción cristiana del bien común incluye también otros aspectos culturales y morales"
131.

"Es gravísimo deber de los católicos votar a los candidatos que ofrezcan mayores garantías sobre la defensa de los derechos de Dios y de la Iglesia, y cometerían fácilmente pecado mortal votando a los indignos, o absteniéndose de votar, con peligro de contribuir al triunfo de los candidatos anticatólicos"
132.

El 29 de mayo de 1986 la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano, publicó una Instrucción sobre la libertad cristiana y liberación, donde dice: "La Iglesia tiene la firme voluntad de responder a las inquietudes del hombre contemporáneo sometido a duras opresiones y ansioso de libertades. La gestión política y económica de la sociedad no entra directamente en su misión. Pero el Señor Jesús le ha confiado la palabra de la verdad capaz de iluminar las conciencias (nº 61).
"La misión esencial de la Iglesia, siguiendo la de Cristo, es una misión evangelizadora y salvífica. En esta misión la Iglesia enseña el camino que el hombre debe seguir en este mundo para entrar en el Reino de Dios. Su doctrina abarca todo el orden moral... La Iglesia quiere el bien del hombre en todas sus dimensiones: en primer lugar como miembro de la Ciudad de Dios, y luego como miembro de la ciudad terrena (nº 63).
"La Iglesia no se aparta de su misión cuando se pronuncia sobre la promoción de la justicia en las necesidades humanas. Sin embargo procura que su misión no se reduzca a ella (nº 64).
"La Iglesia es fiel a su misión cuando se opone a los intentos de instaurar una forma de vida social de la que Dios está ausente, y cuando emite su juicio acerca de los movimientos políticos que tratan de luchar contra la miseria y la opresión según teorías y métodos de acción contrarios al Evangelio" (nº 65).

Conviene advertir que el marxismo es esencialmente ateo.
Así lo afirma Gregorio R. de Yurre, Profesor de Filosofía en la Facultad de Vitoria, conocido marxólogo, autor de varios libros sobre marxismo. Dice él que el ateísmo es tan esencial al marxismo como la divinidad de Cristo lo es para el cristianismo
133.
"Los fieles que profesan la doctrina marxista y anticristiana de los comunistas y, sobre todo, aquellos que la defienden y propagan, incurren, de pleno derecho, como apóstatas de la fe católica"
134.

Por eso la Comisión Permanente del Episcopado Italiano ha dicho: "No se puede ser a la vez cristiano y marxista"
135, porque "la adhesión al comunismo es una apostasía de hecho"136.
"El comunismo no deja lugar para ninguna religión"
137.

"El comunismo no se limita a negar a Dios, lo combate. El ateísmo marxista, como ha observado el mismo
"Lenin, es una consecuencia directa e inevitable del materialismo dialéctico, parte esencial de la concepción comunista del mundo"
138.

El padre jesuita Bartolomé Sorge, doce años director de la Revista Civiltá Cattolica, autorizado portavoz oficioso del Vaticano, y profundo conocedor de la problemática social de nuestro tiempo, ha publicado un libro titulado La opción política del cristiano, donde dice: "El marxismo es esencialmente ateo. Marx fue un ateo absoluto.
"En sus obras ataca toda religión, considerándola como una enfermedad del espíritu alienado.
"A lo largo de la historia el marxismo ha sido ateo.
"Más aún, del ateísmo de Marx, se pasó con Lenin al antiteísmo, a la lucha feroz contra la religión.
"Todavía hoy, dondequiera que el marxismo está en el poder, la religión es impedida... En algunas naciones los marxistas se han atraído a los cristianos para lograr ventajas políticas y electorales, pero el marxismo sigue siendo radicalmente ateo.
"Por eso la Comisión Episcopal italiana dice: "No se puede ser simultáneamente cristiano y marxista""
139.

El cardenal Bennelli, arzobispo de Florencia, en unas declaraciones al diario madrileño El País, dijo a propósito de los cristianos que votan comunista: "Lo hacen porque no conocen el marxismo o no conocen el cristianismo"
140.

Un decreto del Santo Oficio del 1º de julio de 1949, excomulga, como apóstatas de la fe católica, a los que profesan la doctrina materialista y anticristiana de los marxistas.

En mayo de 1971 Pablo VI dijo en su carta apostólica Octogessima adveniens: "Hoy día muchos cristianos se sienten atraídos por las corrientes socialistas... (pero) el cristiano que quiere vivir su fe, no puede adherirse, sin contradecirse a sí mismo, a sistemas ideológicos que se oponen radicalmente a su fe"
141.
Hasta el mismo profesor socialista Enrique Tierno Galván, afirmó que "no es compatible ser católico y ser marxista"
142.

Recientemente ha aparecido en la Iglesia la Teología de la Liberación que ha sido muy bien recibida en algunos sectores por lo que tiene de cristiano "la opción por los pobres".
Pero algunos han entendido este ideal cristiano en clave marxista.
Leonardo Boff, uno de los promotores de la teología de la liberación, exhorta a la "utilización del marxismo"
143.
Por eso, otros sectores de la Iglesia Católica han presentado sus reparos a los teólogos de la liberación.

La Sagrada Congregación de la Fe publicó en 1984 una Instrucción sobre la Teología de la Liberación, titulada Libertatis nuntius, en la que dice que ciertas formas de ésta, recurren a conceptos marxistas que implican riesgos de desviación ruinosos para la fe y para la vida cristiana
144.

Dice el Cardenal Ratzinger en su obra La sal de la Tierra que la Teología de la Liberación no ganó a los que iba dirigida, pero les apartó de la Iglesia Católica.
Eso explica la masiva emigración a las sectas "que les ofrecen un refugio religioso"
145.

Recientemente Frei Betto, que durante años ha sido uno de los personajes símbolo de la Teología de la Liberación, ha dicho en el periódico italiano Avvenire que "la Teología de la Liberación se ha congelado"
146.

Por otra parte, el marxismo ha fracasado totalmente en su doctrina social. Después de setenta años de comunismo, el pueblo ruso no ha salido de la miseria. Allí sólo vivían bien los afines al gobierno. Para sacar a su pueblo de la miseria, Gorbachov ha pedido ciento cincuenta mil millones de dólares a los países capitalistas
147.

Este fracaso del marxismo ha sido un golpe mortal para la Teología de la Liberación.
El Cardenal Ratzinger dijo en un encuentro de los Presidentes de las Comisiones Episcopales de América Latina para la Doctrina de la Fe, celebrado en Guadalajara (Méjico), que la caída del marxismo en el Este europeo fue "el ocaso de los dioses" para la Teología de la Liberación, al aparecer a los ojos del mundo el horror de los países que habían estado dominados por el marxismo.

Quizás venga bien decir aquí algo sobre la masonería.
"La masonería, es una sociedad secreta de corte esotérico y ocultista, condenada por la Iglesia, aunque simula lo contrario, que persigue la destrucción de la civilización cristiana, comenzando primero con la Iglesia Católica y continuando con otras creencias cristianas; así como también de toda norma, principio o institución basados en el cristianismo, para sustituirlos por una civilización pagana y una pseudo-religión también pagana"
148.

Las Logias del Gran Oriente de España propusieron a las Cortes Constituyentes de la República Española que en la Constitución de la República se incluyesen, entre otras, las siguientes disposiciones:
- Romper las relaciones diplomáticas con el Vaticano.
- Prohibir toda manifestación de índole religiosa en la calle.
- Incautación de los bienes de la Iglesia dedicados a la beneficencia.
- Nacionalización de todos los bienes de las Órdenes Religiosas.
- Expulsar o exclaustrar a todos los religiosos de ambos sexos.
- Incapacitación legal de los sacerdotes para ejercer la enseñanza. Etc., etc.
149.

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid publicó una tesis doctoral, a base de documentos del Archivo de Simancas, donde se transcriben artículos que las logias masónicas de España enviaban a los periódicos durante la República (1931-1936) calumniando a la Iglesia Católica e incitando a la quema de conventos y matanza de curas y monjas
150.

El historiador republicano Claudio Sánchez Albornoz dice que la expulsión de los jesuitas de España por obra del gobierno de Azaña "consiguió evitar la disolución de las órdenes religiosas, entregando sólo a los jesuitas al paladeo de los masones"
151.

Por eso la Iglesia prohibe que los católicos se hagan masones:"La masonería es contraria a la doctrina católica, y pecan gravemente los fieles que la profesan"
152.
Según la Declaración de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe del 26-XI-83 está prohibido que un católico se inscriba en la masonería, y el que lo haga está en pecado grave y no puede acercarse a la comunión porque "es una afiliación incompatible con la fe católica"
153.
"En el editorial de la revista italiana "La Civiltá Cattolica" del 19 de junio pasado se examina el tema de las relaciones entre los católicos y los masones.
"El punto de partida de la reflexión es una afirmación por parte del Gran Maestro italiano de los masones, Virgilio Gaito, según el cual el catolicismo y la masonería, como dos esferas concéntricas, pueden coexistir en la misma persona. De esa manera un católico no tendría dificultades en conciliar dentro de sí la fe cristiana y la pertenencia a la masonería.
"En cuanto a la afirmación de Gaito sobre la posibilidad de que un católico, hoy en día, comparta la fe católica y la pertenencia a la masonería el editorial no está en absoluto de acuerdo.
"La "Civiltá Cattolica" recuerda que en 1983 la Congregación para la Doctrina de la Fe declaró que el juicio negativo sobre la masonería todavía queda en pie. La declaración afirma que los principios de la masonería son incompatibles con la doctrina de la Iglesia y que, por tanto, un católico no puede ingresar en las filas de los masones.
"El editorial afirma que un católico que entra en la masonería para promover sus intereses personales o para facilitar su carrera, comete un pecado de falsedad y oportunismo.
Sería todavía más grave, sigue el editorialista, que un católico entrara en la masonería siendo consciente de la doctrina de ellos"
154.
El Papa León XIII publicó la encíclica Humanum genus en la que dice: "La masonería tiene como intento destruir los fundamentos del orden religioso (nº9). (...) Maquinan abiertamente la ruina de la Santa Iglesia (nº 2)".

Dos palabras también sobre los rosacruces. Su fundador fue masón.
Dice el "Diccionario de las Religiones", dirigido por el Cardenal Paul Paupard
155.
"Es menos una secta religiosa que un sincretismo de origen gnóstico y alquímico, de tipo iniciático, que propone una síntesis del conocimiento de la naturaleza, del secreto de las fuerzas cósmicas, del misterio del tiempo y del espacio, o de los poderes místicos de las religiones o sabidurías de Egipto, de Babilonia, de Grecia y de Roma.
La Antigua y Mística Orden de la Rosacruz (AMORC) se inspira además en el cristianismo".




115.
Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2242 regresar
116. Revista ROCA VIVA, 336 (VIII,IX-1996) 339 regresar
117. BALDOMERO JIMÉNEZ DUQUE: Volver a lo esencial, XXV, 2. Ed. Tau. Ávila, 1985. regresar
118. Conferencia Episcopal Española: Ésta es nuestra fe, 2ª, III, 7, 2, f. EDICE. Madrid, 1986. regresar
119. Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2235 regresar
120. Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2237 regresar
121. Concilio Vaticano II: Apostolicam Actuositatem, nº 14. regresar
122. Revista ECCLESIA, 2246(23-XI-1985)16 regresar
123. Diario YA, 3-II-77, pg. 24 regresar
124. LUCAS BELTRÁN: Cristianismo y economía de mercado, I. Ed. Unión Editorial. Madrid. 1986. regresar
125. LUCAS BELTRÁN: Cristianismo y economía de mercado, II. Ed. Unión Editorial. Madrid. 1986. regresar
126. Diario LA RAZÓN, 4-II-2000, pg. 23. regresar
127. ANTONIO ARZA, S.I.: Preguntas y respuestas en cristiano, pg. 104. Ed. Mensajero. Bilbao. regresar
128. ÁNGEL AYALA,S.I.: Formación de selectos, XXIV, 1, 1º. Ed. Atenas. Madrid. regresar
129. ÁNGEL AYALA, S.I.: Formación de selectos, XXIV, 4. Ed. Atenas. Madrid. regresar
130. Conferencia Episcopal Española: Los católicos en la vida pública, nº 74. Ed. PPC. Madrid, 1986. regresar
131. Conferencia Episcopal Española:Los cristianos en la vida pública, nn. 118-120. Ed. PPC. Madrid regresar
132. ANTONIO ROYO MARÍN,O.P.: Teología Moral para seglares, 1º, 2ª, III, nº869,3º.Ed.BAC.Madrid regresar
133. Revista SILLAR, 2(VI-81)104 regresar
134. Acta Apostolicae Sedis del 2-VII-49. Pg. 334 regresar
135. L´Osservatore Romano del 15-XII-75 regresar
136. L´Osservatore Romano del 29-X-75 regresar
137. Sputnik ateísta, pg.179. Moscú. 1961. regresar
138. FRANCISCO SKODA: L´Osservatore Romano del 10-X-80, pg. 7 regresar
139. BARTOLOMÉ SORGE, S.I.: La opción política del cristiano, X. Ed. BAC Popular, nº 3. Madrid regresar
140. Diario EL PAÍS del 27-X-77, pg. 7 regresar
141. PABLO VI: Octogessima adveniens, nº 26 y 31 regresar
142. ENRIQUE TIERNO GALVÁN: ¿Qué es ser agnóstico?, Pg. 95. Madrid. 1986. regresar
143. JOSÉ LUIS IDÍGORAS, S.I.: Balance de la Teología de la Liberación. Revista Teológica Limense, 23(1989)331-351 regresar
144. Sagrada Congregación de la Doctrina de la Fe: Libertatis nuntius, Introducción regresar
145. JOSÉ RATZINGER: La sal de la Tierra, II,2. Ed. Palabra. Madrid.1997. regresar
146. ZENIT, Boletín informativo del Vaticano en INTERNET: ZE980522-1 regresar
147. Diario YA, 17-VII-91, pg.52 regresar
148. ISABEL VIDAL: Revista ARBIL en INTERNET. http://www.ctv.es/USERS/mmori regresar
149. Revista ROCA VIVA:338 (XI-96) 479s regresar
150. JUAN ORDÓÑEZ: La apostasía de las masas. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. regresar
151. VICENTE CÁRCEL:La gran persecución. Historia de cómo intentaron aniquilar a la Iglesia católica en España los socialistas, comunistas y masones, X. Ed. Planeta+Testimonio. Barcelona. 2000. regresar
152. L´OSSERVATORE ROMANO: del 23-II-1985, pg.1 regresar
153. ACTA APOSTOLICAE SEDIS, 76 (1984) 300 regresar
154. ZENIT, SEMANA INTERNACIONAL: Boletín informativo del Vaticano en INTERNET del 26-VI-99. regresar
155. PAUL PAUPARD: Diccionario de las religiones. Ed. Herder. Barcelona 1987, pp. 1546-1547 regresar





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