Menu


¿Te vendo una estadística?
Las estadísticas no son siempre confiables, la comunidad LGBTI las manipula


Fuente: Population Research Insitute



l día 6 de Abril, Peru 21 y El Comercio publicaron como primicia que sorprendentemente la mayoría de la población se opone al archivamiento de la Unión Civil por el Congreso . Hoy ya se sabe que tal resultado obedecería a un manejo poco riguroso (por decir lo menos) de la técnica de la empresa encuestadora.  «Cómo mentir con estadísticas» escrito por Darrell Huff es el libro de estadística más vendido de la segunda mitad del siglo XX. Es una descripción de todas las artimañas para “informal mal utilizando material estadístico”.

Algunos lo descubrimos por primera vez en la bibliografía recomendada en el curso de metodología de la investigación del primer ciclo de pre-grado de la Universidad. Por supuesto que el altruismo de la vida universitaria te lo propone como una especie de vacuna contra la corrupción intelectual. Lamentablemente algunos retoman su lectura en la práctica profesional y lo usan como arsenal de municiones para tergiversar la realidad y trastocarla en una conveniente afirmación usando estadísticas.

Luego del rechazo y archivamiento del proyecto de Unión Civil por el Congreso del Perú, quedaba un premio consuelo para  sus promotores. Ellos decían que por lo menos la aprobación de la población hacia su propuesta política había crecido. El único problema es que las encuestas de opinión no los respaldaban. Más bien mostraban que desde que empezó el debate mediático en el último trimestre del 2013 hasta marzo de 2015, el rechazo a la Unión Civil entre personas homosexuales osciló entre 65% y 61%, lo cual estadísticamente no es un cambio significativo. Muy preocupante para los activistas políticos LGTBI pues habían contado con la cuantiosa inversión mediática en la campaña “Parejas Imaginarias” y el respaldo casi unánime de los medios de comunicación que silenció voces discordantes y ocultó información. La encuesta citada en la nota periodística del 6 de abril la realizó la empresa DATUM a solicitud de los diarios Peru 21 y Gestión. Y ese dato puede ser clave. El sesgo ideológico del diario Peru 21 en este tema es notorio cómo se puede ver en la forma de cómo reportaron la “Marcha por la Igualdad” (pro Unión Civil) y cómo lo hicieron con la “Marcha por la Vida” . El primero fue puesto como la expresión de un multitudinario hecho histórico cuando solo reunió a 3,000 personas. Lo segundo tan solo le mereció algunas líneas perdidas a pesar de ser la manifestación pública más grande del país de lejos y por tercer año consecutivo en cantidades crecientes. Tamaño descubrimiento de la encuesta de DATUM del apoyo a la Unión Civil y rechazo a la decisión del congreso de archivarlo era el regocijo de las organizaciones políticas LGTBI. Por lo menos, se cumplía aquel objetivo menor que apuntaba a que en un futuro cercano por fin se hiciera realidad lo que para ellos es la inevitable senda del progreso social: la aceptación jurídica de la homosexualidad como derecho humano y sanción para quienes se opongan. Algo así lo había expresado en el diario principal peruano uno de los voceros LGTBI  (y dicho sea de paso el mismo diario lo blindó de un artículo de réplica que le contestaba).

Sin embargo, una revisión de la pregunta que originó la primicia periodística nos remitió a las más rudimentarias advertencias del libro de Darell Huff. La pregunta hecha por DATUM fue: “la Unión Civil significa que dos personas del mismo sexo pueden unirse y tener derechos y obligaciones como pareja. Dicho esto, ¿está usted de acuerdo o en desacuerdo con la decisión del Congreso de rechazar el proyecto de ley para la unión civil para personas del mismo sexo?”La receta parecería haber sido: “Haz una pregunta larga y enrevesada. Pregunta sobre el acuerdo y el desacuerdo, pero asegúrate que el acuerdo con la primera parte sea el desacuerdo con la segunda, y viceversa. Con ello por lo menos lograrás que muchas respuestas sean equivocas. NO la hagas solo en Lima sino a nivel nacional, porque mientras menor sea el nivel de educación de la muestra, mayor confusión habrá. El resulta podría ser mejor que el rechazo mayoritario que tienes desde hace más de año y medio. Y a ver qué sale” Le recomendamos que haga un ejercicio.  

Escoja un grupo de 10 personas. Todas  a favor de la Unión Civil o todas en contra de la Unión Civil. Hágale la pregunta cómo la haría un entrevistador de la empresa encuestadora. Léala despacio y anote la respuesta.  Si la pregunta hubiera sido adecuada, tendría un 100% de acuerdo o 100% de desacuerdo como resultado. Yo ya hice el ejercicio y avergoncé a muchos que queriendo responder una cosa terminaron respondiendo la contraria, aún a pesar de que muchos de ellos cuentan con educación superior completa.  Para los peruanos hay un sospechoso parecido con la pregunta realizada para el referéndum sobre la revocatoria de la pro gay ex alcaldesa de Lima Susana Villarán. Cuando lo más sencillo era preguntar si estaba uno de acuerdo con que la alcaldesa permanezca en su cargo, las autoridades electorales que le quisieron dar una manito a Villarán transformaron la pregunta en si uno estaba de acuerdo con la revocatoria de la alcaldesa. De modo que mucha gente que no estaba de acuerdo con la gestión de la alcaldesa Villarán y quería revocarla, terminó votando en desacuerdo con la revocatoria en contra de sus verdaderos deseos.Parece que a Darell Huff se le podría añadir una más a su colección. Esta sería más o menos así: cómo preguntar con maña para confundir con estadísticas.



Steve  Mosher es el Presidente del Instituto de Investigación en Población  (Population Research Institute), una organización sin fines de lucro  dedicada a desmontar la falacia de la sobrepoblación en el mundo.   (c) 2007 Population Research Institute





Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |