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300 millones y la inmigración: dos temas aparte
El ingreso anual de 1.5 millones de inmigrantes legales e ilegales, junto con los 750,000 nacimientos anuales de mujeres inmigrantes, son factor determinante de tres cuartos del crecimiento de toda la población de los EE.UU


Por: Joseph A. D’Agostino | Fuente: Population Research Institute



Estados Unidos alcanzó los 300 millones de habitantes en horas de la mañana del martes 17 de Octubre del 2006. Algunos lo celebramos. Y es que hay motivos cuando se comprende que las personas son el recurso más importante de una sociedad. Entre otros tantos motivos celebramos porque estamos sumamente concientes de la necesidad de más trabajadores que sostengan a la generación de baby boomers norteamericanos que van llegando a la jubilación.

Sin embargo, muchos de quienes tienen una actitud a favor de la gente y reconocen el problema de los jubilados no ven con buenos ojos el actual nivel de inmigración hacia Estados Unidos. Y a menudo esto se convierte en hostilidad hacia el crecimiento poblacional en sí. Es tiempo de separar esos dos asuntos, y alegrarnos de que nuestra nación no está envejeciendo como las de Europa. De acuerdo a la invalorable investigación del Centro de Estudios de Inmigración (CIS), “Desde 1970, más de 30 millones de inmigrantes legales e ilegales se han asentado en los EE.UU., representando más de un tercio de toda la población que llegó a estas tierras.

Uno de los motivos para celebrar el aumento poblacional es la necesidad de más trabajadores que sostengan a la generación de baby boomers norteamericanos que van llegando a la jubilación

. En el pico de la gran ola de inmigración de 1910, el número de inmigrantes viviendo en los EE.UU. fue menor que la mitad los que hay actualmente, aunque el porcentaje de inmigrantes sobre el total de la población fue ligeramente más alto.” Por supuesto, los norteamericanos nativos tenían una mucho más alta fertilidad en aquél entonces, haciendo niños inmigrantes se adapten fácilmente.

Ahora, dice la CIS, “El ingreso anual de 1.5 millones de inmigrantes legales e ilegales, junto con los 750,000 nacimientos anuales de mujeres inmigrantes, son factor determinante de tres cuartos del crecimiento de toda la población de los EE.UU.” Quienes se quejan de que los norteamericanos tienen muchos niños no están al tanto de los hechos. La tasa de natalidad de EE.UU. es baja y la mayor parte de nuestro crecimiento poblacional viene de la longevidad de los norteamericanos quienes nunca han vivido tanto y de la inmigración. Los niños norteamericanos nacidos en ese período terminaran graduándose de la escuela junto a la prole de inmigrantes, proveyendo a la siguiente generación de contribuyentes norteamericanos.

Partamos de dos premisas importantes para dilucidar ambos temas: el crecimiento poblacional de Estados Unidos es bueno mientras que tener un largo número de inmigrantes no adaptados o improductivos es malo.

El crecimiento poblacional beneficia a Estados Unidos mas no el sistema de inmigración actual que tiene muchos defectos

Sin inmigrantes, la población de los Estados Unidos continuaría envejeciendo indefinidamente debido a que su tasa de nacimientos es muy baja. Aún contando con la alta tasa de nacimientos de sus inmigrantes, la tasa global de fecundidad en los Estados Unidos es de un promedio de sólo 2 niños por mujer durante su vida. Esto es ligeramente menos que el 2.1 que necesitan para la tasa de reemplazo poblacional. Si quitáramos a todos los inmigrantes, los índices de natalidad de los norteamericanos bajaría a los niveles suicidas franceses.

La inmigración en EE.UU. ayer y hoy

Es verdad que desde 1965 Estados Unidos ha experimentado un masivo incremento en su población extranjera debido a la liberalización de las leyes de inmigración por parte del Congreso. Contrariamente a lo que se pueda pensar, la mayor parte de la inmigración hacia los Estados Unidos es legal, con cerca de un millón de residentes al año. El departamento de censos estima que “sólo” 500,000 inmigrantes ilegales ingresan anualmente en los Estados Unidos aunque esto puede haberse incrementado en los recientes años dado que efectivamente la inmigración ilegal se ha incrementado. Ahora, cerca de 35 millones de residentes de los Estados Unidos han nacido en el extranjero, un considerable 11.7% de la población.

¿Podemos atribuirle a los inmigrantes todos los problemas que creemos son debido al crecimiento poblacional como la expansión suburbana o la degradación del medio ambiente? De ninguna manera. Ciertamente los inmigrantes han empeorado algunos de los problemas de Estados Unidos, pero ninguno fue debido al crecimiento poblacional en sí. Los problemas de expansión suburbana y la consecuente congestión vienen debido que los gobiernos locales dejaron de prepararse apropiadamente para un crecimiento mayor como nunca antes. La expansión suburbana también se explica en gran medida por otros tres factores: la revolución de divorcios de los norteamericanos que duplicaron el número de hogares, la movilidad de personas abandonando las áreas rurales, y el deseo de los americanos por hogares cada vez más grandes. Más aún, para el 2050 (si se mantienen las tasas actuales de consumo), sólo el 5.7% de las tierras de EE.UU. estarán construidas (actualmente es el 4.7%). El descubrimiento de recursos naturales y la calidad del medioambiente han estado aumentando en los Estados Unidos por décadas.

El crecimiento poblacional de EE.UU, con personas nacidas dentro y fuera de su territorio, es una cosa buena. El lobby antinatalista de control poblacional debería tener en cuenta la simple realidad de que los Estados Unidos no puede sobrevivir sin gente. Incluso con la actual tasa de incremento poblacional de aproximadamente 0.9% al año, nos enfrentamos a un grave problema en las siguientes décadas. De acuerdo al House Budget Committee, la tasa de jubilados estuvo en relación de 5 a 1 en 1960. En el 2002, aumentó a una relación de 3 a 1, un 40% menos. Y para el 2050, está proyectado que será de 2 a 1, un poquito más del 40%. Esto hará que la seguridad social y el cuidado médico lleguen a ser insolventes (ver el Boletín anterior “300 Millones, Seguridad Social, y Solvencia,”). Estados Unidos necesita más gente joven y, a menos que los norteamericanos los produzcan ellos mismos teniendo más niños, algunos tendrán que ser importados.

La política de inmigración norteamericana debería cambiar a favor de persona jóvenes con habilidades que contribuyan a su economía pagando impuestos. Y a su vez debe desalentar a los inmigrantes adultos mayores o ancianos sin habilidades especiales, y a Musulmanes y de otros países cuya población odia a EE.UU.

Eso no significa que USA deba continuar ingresando inmigrantes indiscriminadamente. En primer lugar, estos 11 millones (o más) de ilegales son un gasto importante para la economía de los EE.UU. y viven en un submundo fuera de la ley. En segundo lugar, de acuerdo a CIS, los inmigrantes terminan la secundaria menos frecuentemente que los norteamericanos nativos, son 57% más pobres, 2.5 veces más cerca de quedarse sin seguro médico, y están más cercanos de recibir asistencia social. Estas evidencias muestran lo obvio, que el alto nivel de inmigración disminuye los salarios de los norteamericanos que terminan siendo los más bajos de la escala económica, particularmente de muchos negros. La generación de los baby boomer con su afición por los grandes gobiernos y pequeñas familias está en peligro de llevarnos a la bancarrota; no necesitamos otra población que haga lo mismo.

Lo más preocupante sea quizás, que los inmigrantes más recientes no estén rejuveneciendo América. “Sin los 7.9 millones de inmigrantes que ingresaron luego del 2000, el promedio de edad en EE.UU. sería de unos 36 años,” dice la CIS. La política de inmigración norteamericana debería cambiar a favor de aquellos con habilidades que contribuyan a su economía y a que los jóvenes saludables pasen su vida adaptándose y pagando impuestos en los Estados Unidos, puesto que pronto se va a necesitar a esos trabajadores. Y a su vez debe desalentar a los inmigrantes adultos mayores o ancianos sin habilidades especiales, y a Musulmanes y de otros países cuya población odia a EE.UU.. Y, por supuesto, el multiculturalismo debiera ser abolido y reemplazado con el viejo y verdadero modelo ya probado si es que EE.UU. quiere evitar la balcanización.
En otras palabras, la política de inmigración norteamericana debería haber cambiado para beneficiar a EE.UU., no para socavarla. A la vez, aquellos que son perseguidos en tierras extranjeras también deberían tener una oportunidad de vivir libremente aquí. Tan sólo el deseo de un trabajo mejor pagado no es suficiente.

Mientras la población de Europa y Japón disminuyen, EE.UU. debería celebrar el saludable y continuo crecimiento poblacional. La buena noticia es que no se está marchitando como la mayor parte del resto del mundo occidental.

Joseph A. D’Agostino es Vicepresidente para Comunicaciones en el Population Research Institute.





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