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México Corte Suprema avasalla autonomías estatales al determinar la constitucionalidad del matrimonio homosexual en todos los casos
En un capricho la SCJN determina esta aberración moral y legal


Por: María Inés Franck | Fuente: www.observatoriointernacional.com



El pasado 3 de junio la Corte Suprema mexicana dictaminó en la Tesis Jurisprudencial 43/2015 que "considerar que la finalidad del matrimonio es la procreación constituye una medida no idónea para cumplir con la única finalidad constitucional a la que puede obedecer la medida: la protección de la familia como realidad social".

Además, expresa la sentencia, "pretender vincular los requisitos del matrimonio a las preferencias sexuales de quienes pueden acceder a la institución matrimonial con la procreación es discriminatorio, pues excluye injustificadamente del acceso al matrimonio a las parejas homosexuales que están situadas en condiciones similares a las parejas heterosexuales", ya que, "como la finalidad del matrimonio no es la procreación, no tiene razón justificada que la unión matrimonial sea heterosexual, ni que se enuncie como 'entre un solo hombre y una sola mujer'.

Recordemos que, hasta el momento, el matrimonio entre personas del mismo sexo sólo estaba legislado en el DF y en los Estados de Coahuila y Quintana Roo. Sin embargo, en gran cantidad de Estados se llevaba a cabo a través de amparos colectivos por discriminación, los cuales eran resueltos directamente por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. En la gran mayoría de los casos la Suprema Corte fallaba a favor de los solicitantes, quienes podían de esta manera acceder al matrimonio civil en sus propios Estados.

En algunos Estados como Colima y Jalisco, la legislación reconoce la unión de parejas homosexuales, pero sin denominarlas matrimonio.Así, sin necesidad siquiera de reformar las leyes estaduales que establecen la heterosexualidad como requisito para el matrimonio, o que han previsto otras figuras jurídicas para las parejas del mismo sexo, la Suprema Corte mexicana estableció un principio diferente. Legisló por sobre estas normas en lo que constituye una clara violación de la forma de gobierno adoptada constitucionalmente por México: la "República representativa, democrática, laica, federal, compuesta de Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior" (Constitución Política Mexicana, art. 40).

México se suma de este modo a la exigua cantidad de países en el mundo que han hecho caso omiso de la importancia que las diferencias sexuales complementarias entre el varón y la mujer tienen para la institución matrimonial y la conformación de una familia.
 



Para acceder a todos los documentos mencionados, puede visitarse: www.observatoriointernacional.com





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