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ONGs zombies creadas para la caridad ahora matan seres humanos promoviendo el control poblacional
Cuando los políticos de Washington comenzaron a repartir enormes sumas de dinero hace ya varias décadas, las organizaciones sin fines de lucro ya existentes se pusieron en fila a esperar su tajada


Por: Steve Mosher | Fuente: http://www.lapop.org/boletines/567-boletin-295-ongs-zombies-creadas-para-la-caridad-ahora-matan-seres-humanos-promoviendo-el-control-poblacional



(Publicado originalmente en el Washington Times el 22 de junio de 2015)

Soy conservador y no veo mucha utilidad en la cooperación internacional. Prefiero apoyar los esfuerzos privados de caridad en el exterior. Cuando los políticos de Washington comenzaron a repartir enormes sumas de dinero hace ya varias décadas, las organizaciones sin fines de lucro ya existentes se pusieron en fila a esperar su tajada.

A grupos como CARE, Population Services International, y Catholic Relief Services todavía se les considera como organizaciones de caridad, pero cada vez tienen menos y menos en común con la vibrante tradición de voluntariado en Estados Unidos. Están muy ocupados administrando programas de control poblacional para USAID.

Tomemos a CARE, por ejemplo. Hoy CARE se parece muy poco a la organización de ayuda alimentaria que fue creada por cristianos después de la Segunda Guerra Mundial. Las cajas de CARE llenas de productos enlatados fueron suplantados por manuales y programas de "Salud Sexual y Reproductiva" que en la práctica significan aborto, esterilización y anticoncepción.

No tienen que guiarse tan solo de mi palabra. Lean lo que CARE dice sobre sí misma: "La programación eficaz en salud sexual y reproductiva es un componente vital del trabajo de CARE para reducir la pobreza y la injusticia social. Y debe ser orientada a lograr reducciones sostenibles en la pobreza”.



Y bueno, no está del todo claro cómo forzar la reducción de la tasa de natalidad es el camino a la riqueza. Pero lo contrario es muy cierto. Europa y Japón están muriendo precisamente porque en todo el mundo se ha constatado que niveles de vida más altos invariablemente resultan en tasas de natalidad más bajas. Sin embargo, desde el punto de vista de CARE, la relación causa - efecto es al revés.

Ahora usted puede estar de acuerdo o en desacuerdo con su nueva agenda de control poblacional, pero es innegable que CARE ya no se preocupa por los demás de la misma manera que antes. Sus programas de ayuda al exterior ya prácticamente no tienen ninguna diferencia de los programas de su principal donante: el gobierno de Estados Unidos. De hecho, CARE recibe cerca de la mitad de su presupuesto anual, o sea $ 266 millones de dólares de los EE.UU. y de otros gobiernos.

No importa cuán bajo haya caído, CARE tuvo al menos un comienzo honorable. No se puede decir lo mismo de las ONGs como Population Services International (PSI) que eran, desde el principio, poco más que subcontratistas del gobierno.

Fundada por un proveedor de juguetes sexuales, PSI recibió inicialmente casi todos sus fondos del gobierno de Estados Unidos. Había, al parecer, un paso natural entre el negocio de la pornografía de Phil Harvey y la agenda anti-población de USAID: Muchísimo sexo pero sin bebés. Y, por supuesto, el necesario respaldo cuando falla la anticoncepción: los "Kits de Aborto Seguro" patentados por PSI.

Incluso hoy en día, con unos ingresos de 349 millones en 2011, PSI continúa recibiendo la mayor parte de su financiación de las agencias gubernamentales de USAID y del gobierno Europeo, todas ellas centradas en el control poblacional. PSI apenas existiría de no ser por las vastas inyecciones de dinero del gobierno que recibe todos los años.



PSI es efectivamente una máscara usada por los gobiernos occidentales para evitar el rechazo que producirían funcionarios estadounidenses diciéndoles a africanos o latinoamericanos que están teniendo demasiados hijos. Mejor era dejar que las malas noticias las lleven empleados de la "caridad" financiada por el gobierno y usando siglas incomprensibles en lugar de un nombre apropiado.

Por último, hay organizaciones benéficas como Catholic Relief Services (CRS) que están todavía aparentemente tratando de mantener su propia identidad de cara a lo que es esencialmente una adquisición hostil por parte del gobierno. Al menos eso es lo que organizaciones como CRS nos quieren hacer creer.

Pero, ¿qué tan católica puede ser Catholic Relief Services cuando más de la mitad de su financiación proviene del gobierno federal? Esto viene ser varios cientos de millones de dólares al año.

Y no es que este dinero venga sin ataduras. Digamos que usted postula para una subvención económica del gobierno de Estados Unidos como una organización católica y por lo tanto que desea contratar preferencialmente católicos, servir a los católicos, y trabajar a través de la Iglesia Católica en el extranjero.

“Lo siento", dirá el gobierno de Obama. "Eso sería discriminación por motivos de religión. Si usted desea una subvención hay que contratar a todos los interesados, incluyendo ex empleados de Planned Parenthood y otras personas que se burlan de las enseñanzas de la Iglesia. No sólo eso, sino que no puede trabajar a través de la Iglesia en el extranjero, usted tiene que trabajar paralelamente a ella”.

Los Altos ejecutivos de CRS entienden quién paga sus salarios, y no es según el modelo de la Iglesia.

Esta doble lealtad significa que a veces priman las prioridades de control poblacional de USAID, como cuando los de CRS fueron atrapados supervisando la distribución de anticonceptivos abortivos en el programa Santenet2 de Madagascar. O cuando los de CRS escandalizaron a los católicos kenianos por promover programas de control poblacional. Por supuesto, todo pagado por el contribuyente estadounidense.

No sé qué es peor: Las organizaciones fachada que fueron creadas por antiguos empleados de USAID involucrados en el mal uso de información privilegiada tomando ventaja de sus conocimientos y contactos para conseguir nuevos y enormes subvenciones por parte del gobierno; o las beneficencias "reales", la mayoría fundada por cristianos, que se han cebado por el encanto del dinero fácil del gobierno y convertidos en vehículos de entrega de programas de control poblacional al interior de los dormitorios de los pobres del mundo.

A decir verdad, estoy menos preocupado de las primeras que de las segundas. Las primeras son una mera manifestación de codicia y oportunismo, mientras que las segundas marcan una real perversión de los propósitos, muy distantes de las nobles intenciones de sus fundadores.


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Steven W. Mosher es Presidente de Population Research Institute con base en Virginia, una organización de beneficencia que no recibe fondos del gobierno.





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