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Personajes de la Fe. Taller en línea
Taller en línea gratis.

Textos sobre algunas figuras del Antiguo y Nuevo testamento que, con su vida, han mostrado la cercanía de Dios con los hombres. Material que puede ser útil para la reflexión personal, clases de catecismo y diversas actividades pastorales.


Por: Catholic.net | Fuente: Opusdei.es



¿De dónde obtiene el hombre esa apertura del corazón y de la mente para creer en el Dios que se ha hecho visible en Jesucristo muerto y resucitado, para acoger su salvación, de forma que Él y su Evangelio sean la guía y la luz de la existencia? Respuesta: nosotros podemos creer en Dios porque Él se acerca a nosotros y nos toca, porque el Espíritu Santo, don del Resucitado, nos hace capaces de acoger al Dios viviente. Así pues la fe es ante todo un don sobrenatural, un don de Dios. El concilio Vaticano II afirma: «Para dar esta respuesta de la fe es necesaria la gracia de Dios, que se adelanta y nos ayuda, junto con el auxilio interior del Espíritu Santo, que mueve el corazón, lo dirige a Dios, abre los ojos del espíritu y concede "a todos gusto en aceptar y creer la verdad"» (Const. dogm. Dei Verbum, 5). En la base de nuestro camino de fe está el bautismo, el sacramento que nos dona el Espíritu Santo, convirtiéndonos en hijos de Dios en Cristo, y marca la entrada en la comunidad de fe, en la Iglesia: no se cree por uno mismo, sin el prevenir de la gracia del Espíritu; y no se cree solos, sino junto a los hermanos. Del bautismo en adelante cada creyente está llamado a revivir y hacer propia esta confesión de fe junto a los hermanos.

La fe es don de Dios, pero es también acto profundamente libre y humano. El Catecismo de la Iglesia católica lo dice con claridad: «Sólo es posible creer por la gracia y los auxilios interiores del Espíritu Santo. Pero no es menos cierto que creer es un acto auténticamente humano. No es contrario ni a la libertad ni a la inteligencia del hombre» (n. 154). Es más, las implica y exalta en una apuesta de vida que es como un éxodo, salir de uno mismo, de las propias seguridades, de los propios esquemas mentales, para confiarse a la acción de Dios que nos indica su camino para conseguir la verdadera libertad, nuestra identidad humana, la alegría verdadera del corazón, la paz con todos. Creer es fiarse con toda libertad y con alegría del proyecto providencial de Dios sobre la historia, como hizo el patriarca Abrahán, como hizo María de Nazaret. Así pues la fe es un asentimiento con el que nuestra mente y nuestro corazón dicen su «sí» a Dios, confesando que Jesús es el Señor. Y este «sí» transforma la vida, le abre el camino hacia una plenitud de significado, la hace nueva, rica de alegría y de esperanza fiable.

Queridos amigos: nuestro tiempo requiere cristianos que hayan sido aferrados por Cristo, que crezcan en la fe gracias a la familiaridad con la Sagrada Escritura y los sacramentos. Personas que sean casi un libro abierto que narra la experiencia de la vida nueva en el Espíritu, la presencia de ese Dios que nos sostiene en el camino y nos abre hacia la vida que jamás tendrá fin. Catequésis Benedicto XVI. Año de la fe

 

Iniciamos una serie de textos sobre algunas figuras del Antiguo y Nuevo testamento que, con su vida, han mostrado la cercanía de Dios con los hombres. "Si queremos entender lo que es la fe -ha dicho Papa Francisco-, tenemos que narrar su recorrido, el camino de los hombres creyentes".



 

Material que puede ser útil para la reflexión personal, clases de catecismo y diversas actividades pastorales.

 

Ejemplos de fe (I) Abraham: El libro del Génesis narra la vida de Abraham a partir del momento en que el Señor se cruzó en su camino y transformó su existencia radicalmente

Ejemplos de fe (II) Vocación y misión de Moisés: La vida de Moisés estuvo marcada por su vocación inseparablemente unida a su misión

Ejemplos de fe (III) David, un hombre según el corazón de Dios: Texto para meditar sobre la virtud de la fe, a partir de la vida del rey David. El monarca supo ponerse siempre en las manos de Dios, también cuando se alejó de Él.

Ejemplos de fe (IV) el profeta Elías: La vida de Elías —que era un hombre de igual condición que nosotros, muestra cómo Dios auxilia a quienes acuden a Él mediante la oración, especialmente en las dificultades.

Ejemplos de fe (V) María, modelo y maestra de fe: Nuestra Madre nos enseña a estar totalmente abiertos al querer divino, incluso si es misterioso. Por eso, es maestra de fe.

Ejemplos de fe (VI) la fe del centurión: Para creer, son de gran importancia la humildad y la sencillez del corazón, porque es en el corazón «donde nos abrimos a la verdad y al amor, y dejamos que nos toquen y nos transformen en lo más hondo»

Ejemplos de fe (VII) San Pedro y el camino de la fe: El apostol Pedro es un ejemplo de discípulo de Cristo que pide, duda, combate y obtiene la fe.

 

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