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¿ A esto se le llama modelo de familia?
Estragos que el relativismo moral, a través de la ideología de género, está causando a la familia, a las personas mayores y a los niños.


Por: Carlos Álvarez Cozzi |



I) EL CASO                                                                                                                                                                                     Las agencias de noticias por Internet nos están dando cuenta que en Holanda existe la "multigenitorialidad gay" o las "plurifamilias homosexuales". Se trata de esto, y tengan cuidado en no perderse entre los vínculos de “parentela”. Jaco y Sjoerd son una pareja de homosexuales "casados". Tienen otro amigo homosexual, Sean, que tiene relaciones sexuales con ellos. Jaco y Sjoerd desearían casarse también con Sean pero desgraciadamente, dicen ellos, la poligamia tanto heterosexual como homosexual está prohibida en Holanda: ”Jaco y yo estamos casados desde hace ocho años. Desgraciadamente no podemos casarnos con Sean; si pudiéramos, lo haríamos de inmediato“.

Pero prosigamos. Daantje y Dewi son una pareja de lesbianas. También ellas están “casadas”. Los cinco se conocen desde hace años. La pareja de lesbianas tendrá un hijo mediante una sexta persona. Pues bien, quieren que este hijo sea educado por todos ellos, los cinco gays. Para ello han ido a un notario para suscribir un contrato regular de educación "multigenitorial" gay: “Cinco progenitores con derechos y deberes iguales, divididos en dos familias: estas son las condiciones del contrato que todos hemos firmado y sometido al notario“.

Pero para los Países Bajos este tipo de contrato no tiene valor legal. Sin embargo, dado que cinco cabezas gays piensan mejor que una heterosexual, sobre todo si ésta es la de un político leguleyo, las dos "familias" han encontrado el atajo legal. En Holanda existe la posibilidad de que la madre biológica nombre, en sustitución del padre biológico o del cónyuge (también gay), otro progenitor legal. De este modo Jaco ha sido nombrado progenitor legal en el lugar de Dewi, la cual ha dicho: “Lo hemos hecho para que así haya un progenitor legal en ambas familias, porque compartiremos también la educación“.

II) CUATRO PREGUNTAS.

Ante lo relatado no podemos más que apreciar que este hecho holandés, que parece extraído del teatro de lo absurdo, es en realidad muy educativo porque abre los ojos sobre la revolución real que el género ha activado en la antropología y el tejido familiar. Detrás de todo esto se esconde una lógica tan demente como férrea que, si es aceptada, no puede hacer otra cosa que llevar a legitimar la "multi-homo-genitorialidad".



Y ante ello el comentarista de la noticia se pregunta:

Uno: ¿por qué limitar el matrimonio a dos personas si el punto principal del mismo es el afecto? ¿Es que tres amigos no pueden quererse tanto como para desear casarse?

Dos: si dos gays –es lo que se sostiene– pueden educar espléndidamente a un bebé, ¿por qué deben ser de la misma familia?

Tres: si se considerara “familia” también la formada por una pareja gay, ¿por qué no puede serlo también la que está formada por cinco gays?

Cuatro: si el hijo puede venir al mundo con la participación de cuatro o cinco personas, entre madres y padres biológicos, mujeres que prestan el útero y otras que “donan” el ADN mitocondrial, ¿por qué entonces no puede ser educado por más personas? Cuanta más gente mejor, ¿no?



Repetimos: si haces tuyas las premisas, no puedes hacer otra cosa que acoger también las conclusiones, que naturalmente serán erróneas, porque si las premisas son falsas también lo serán las conclusiones.

III) CONCLUSIONES CORRECTAS.

1)    A estas personas no les interesa la formación de los niños, sólo le interesa “legalizar” el desorden moral creando modelos de familia que no son tales, para así estar al servicio de la ideología de género. Adviértase que primero fueron por el “matrimonio homosexual” monogámico. Ahora van por el poligámico.

2)    Estos “engendros” jamás deberán ser legalizados porque, como ya no les basta el “matrimonio homosexual”, -remedo del verdadero matrimonio entre mujer y varón-, como lo anunciamos hace varios años en nuestros artículos sobre “Reconocimiento legal de uniones homosexuales”, publicado por primera vez en www.es.catholic.net     ahora van por uniones entre varias personas, homosexuales, con varios integrantes, donde todo vale. Ya José Pérez Adán había afirmado que las combinaciones pueden llegar hasta dieciséis, así que imaginen todo lo que resta aún para que logren concretar ese reclamo, que esperemos, jamás se cumpla, sobre todo en bien de los niños.

3)    Mientras tanto, siguen “olvidando” que son los niños que tienen derecho a tener un padre y una madre y no este tipo de parejas “tumultosas” a tener un hijo a cualquier precio. Razones de orden público nacional e internacional todavía impiden que ese logro se convierta en realidad.
 

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