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Oración del viernes
Retiro La mirada de la misericordia


Por: P. Manolo Pérez |



Canto inicial: 

Juntos como hermanos, miembros de una Iglesia, vamos caminando al encuentro del Señor.
Un largo caminar por el desierto bajo el sol, no podemos avanzar sin la ayuda del Señor.
Juntos…
La Iglesia en marcha está, a un mundo nuevo vamos ya, donde reinará el amor, donde reinará la paz.

Narración:

Un ángel fue al encuentro de Dios Padre y le dijo:

•    ángel: Padre querido, he visitado toda tu creación, estuve por todas partes y ví las maravillas que has hecho. Vine a alabarte por tu creación, pero también para preguntarte algo que no entendí. ¿Por qué cada persona tiene una sola ala y nosotros dos para llegar a Ti? Nosotros podemos gozar con libertad tu amor llegando a ti, pero ¿y ellos? Porque para volar hacen falta dos alas.



•    Dios Padre: Es cierto a los hombres los creé solamente con una sola ala. También ellos pueden volar y llegar a disfrutar de mi amor, como ustedes que tienen dos alas y vuelan solos. Ellos siempre precisarán dar la mano a alguien para poder volar. Solamente así tendrán dos alas. Será necesario aprendan que, llegando al corazón de la otra persona, juntos sí podrán volar. Ellos nunca, nunca, estarán solos para volar hacia mí.

Para compartir: al iniciar nuestro retiro, ¿qué espero?

Palabra de Dios: (Jn 14, 15-21)

“Durante la última Cena, Jesús dijo a sus discípulos: Si ustedes me aman, cumplirán mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre. Y les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes: el Espíritu de la Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Ustedes, en cambio, lo conocen, porque El permanece con ustedes y estará en ustedes.

No los dejaré huérfanos, volveré a ustedes. Dentro de poco el mundo ya no me verá, pero ustedes sí me verán, porque Yo vivo y también ustedes vivirán. Aquel día comprenderán que Yo estoy en mi Padre, y que ustedes están en mí y Yo en ustedes. 



El que recibe mis mandamientos y los cumple, ése es el que me ama: y el que me ama será amado por mi Padre, y Yo lo amaré  y me manifestaré a él”.

SUGERENCIAS

    Leo en forma pausada y repetidas veces el texto familiarizándome con él.
    Me doy cuenta de algunas palabras que voy descubriendo como claves: las subrayo, lo mismo algunos verbos.
    Leo sólo lo subrayado y dejo que llegue a mí lo que Jesús me está diciendo.
    Leo nuevamente el texto completo deteniéndome en lo subrayado. Lo hago hasta que perciba que es a mí a quien Jesús me lo está diciendo, ¿Con qué palabras me lo dice? ¿Qué me cuestiona lo que me dice? Lo puedo escribir…
    Leo tantas veces cuantas necesite, hasta que me sienta discípulo tocado por la palabra de Jesús… 
    Dejo que lo que me dice Jesús resuenen en mi situación personal… sin apresurarme a encontrar respuestas. Puedo escribir lo que Jesús me dice y rezar con el anhelo que su Palabra se haga carne en mi vida.  

Canto conclusivo: 

Hazme un instrumento de tu paz: 
donde haya odio, lleve yo tu amor;
donde haya injuria, tu perdón, Señor;
donde haya duda, fe en Ti.

Maestro, ayúdame a nunca buscar
querer ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender,
ser amado como amar.

Hazme un instrumento de tu paz:
que lleve tu esperanza por doquier, 
donde haya oscuridad, lleve tu luz,
donde haya pena, tu gozo, Señor.

Hazme un instrumento de tu paz:
es perdonando que nos das perdón,
es dando a todos que Tú nos das
y muriendo es que volvemos a nacer.

padrem.perez@gmail.com

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