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Se presentó en el Senado argentino un proyecto de ley de alquiler de vientre
Proyecto de ley en Argentina para permitir el alquiler de vientre


Por: María Inés Franck | Fuente: www.observatoriointernacional.com



El pasado martes 8 de septiembre, la Senadora argentina Laura Montero (Alianza Frente Cívico Federal - UCR, Mendoza) presentó un proyecto de ley sobre gestación por sustitución (también llamada maternidad subrogada o alquiler de vientres).
 
El texto incluye el alquiler devientres entre las "formas de reproducción humana médicamente asistida" (art. 2), estableciendo que la persona gestante no debe aportar sus gametos propios para realizar la técnica, debe haber dado a luz al menos un hijo propio y no debe haberse sometido a un proceso de gestación por sustitución más de dos veces (art. 4). Estipula también que todo acuerdo deesta naturaleza debe ser judicialmente autorizado (art. 6) y homologado (art. 10).
 
Además de la inmoralidad intrínseca de la institución objeto del proyecto, el proyecto presenta las siguientes aristas en particular:
 
1.- Quiénes pueden encargar un alquiler de vientre: pueden encargar la técnica tanto personas solas como "parejas" casadas o no, aportando uno de ellos sus gametos. Esta última disposición tiene la ambigua excepción de que existan "razones fundadas que justifiquen la imposibilidad de aportarlos". Quien encarga el alquiler de vientre debe "tener imposibilidad de concebir, o de llevar un embarazo a término sin riesgo para su salud, o para la salud del niño por nacer". Además, al menosuno de los comitentes debe tener tres años de residencia ininterrumpida en el país (art. 5).
 
2.- Filiación: la gestante debe aceptar que no tiene vínculos jurídicos de filiación con el niño que gestará (art. 10). El proyecto detalla además que "la filiación queda establecida entre la persona  nacida y la o las personas comitentes,  con independencia del aporte genético, sobre la base de la voluntad procreacional, y mediante la prueba del nacimiento, la identidad del o los comitentes y laresolución judicial que apruebe el acuerdo de gestación por sustitución" (art. 16 y art. 19). Si bien el proyecto determina que "si se carece de autorización judicial previa, la filiación se determina por las reglas de la filiación por naturaleza" (art. 22), olvida en cambio que el flamante Código Civil y Comercial de la Nación determina que "los nacidos por las técnicas de reproducción humana asistida son hijos de quien dio a luz" (art. 562).
 
3.- El contrato: se determina que "las cláusulas del acuerdo de gestación por sustitución que de alguna manera limitan los derechos de la gestante sobre su propio cuerpo, o su libertad personal, privacidad, integridad física, seguridad o autonomía, se tienen por no escritas" (art. 11). Si bien el proyecto declama que la técnica tiene carácter no lucrativo, se refiere también extensamente a las "compensaciones" de todo tipo que se le deben a la gestante es acreedora, las cuales deben ser calculadas por el Ministerio de Salud (art. 12).
 
4.- Inclusión del aborto: se incluye directamente la posibilidad de la gestante de abortar al niño, al afirmar que "si durante la gestación se produce alguna de las causales de interrupción del embarazo autorizadas por el Código Penal, la gestante puede optar libremente por algunas de las alternativas previstas en esa ley" (art. 11).
 
5.- Derecho a la identidad del niño nacido mediante alquiler de vientre: en la partida y certificado de nacimiento del niño deben confeccionarse "sin dejar constancia del nombre de la gestante" ni tampoco deben "reflejar datos de los que se pueda inferir que el niño ha nacido como consecuencia de un acuerdo de gestación por sustitución" (art. 18). Sin prejuicio de ello, "la persona nacida como consecuencia de un acuerdo de gestación por sustitución tiene derecho de acceder al expediente judicial, y a toda otra información que conste en otros registros, centros médicos o dependencias administrativas alcanzada la edad y madurez suficiente" (art. 21).
 
6.- Falsa declamación del interés superior del niño: declama tener por objeto la garantía del interés superior del niño que nace (art. 1.a) y art. 10.a). En caso de conflicto, se estipula que "se debe atender al interés superior del niño en el caso concreto, y a la voluntad libremente expresada por las partes" (art. 20).
 
El proyecto muestra la imposibilidad intrínseca de regular un acto moralmente objetable de forma tal no tenga consecuencias para ninguna de las partes.
 
Para poder asegurar a todas las personas un presunto derecho a la "voluntad procreacional", no duda en cosificar a la mujer gestante. Aún bajo las apariencias de respeto ilimitado y una generosa compensación económica no duda en estipular duramente la obligación de desprenderse del niño gestado inmediatamente después de dar a luz, además de no considerar gran cantidad de eventualidades e incluso serios conflictos que pueden presentarse durante la ejecución de este contrato.
 
Pero a quien se silencia por completo es al niño por nacer y a sus derechos. En efecto, se lo somete a ser objeto de un contrato inmoral y, a pesar de la declamación sobre su interés superior, en concreto no se tiene en cuenta los efectos que la disociación de la maternidad/paternidad pueden tener en una persona a mediano y largo plazo.





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