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La Cruz de Holguín
Cuba

La primera cruz se colocó en 1790 cuando el fraile franciscano, Francisco Antonio de Alegría, subió el cerro con la cruz a cuestas


Por: Redacción | Fuente: www.ecured.cu / otros



La Loma de la Cruz es un símbolo cultural del Oriente de Cuba que será visitada por el papa Francisco durante su viaje a la Isla caribeña. Desde el Cerro Bayado, el Sumo Pontífice bendecirá la ciudad y sus habitantes, el 21 de septiembre de 2015.

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La Loma de la Cruz, situada a solo 261 metros sobre el nivel del mar, al Norte de la ciudad de Holguín, es una pequeña elevación, aunque grande en historia y en hermosas leyendas. Testigo de importantes celebraciones socioculturales del país. Es uno de los símbolos que identifican a la provincia de Holguín y permanece vinculada histórica, social y culturalmente a la ciudad.

La Loma de la Cruz lleva su nombre debido a la existencia de una cruz de madera en su cima, símbolo asegurador para muchos, vacija de promesas u original ornamento para otros. La Cruz de Holguín es el símbolo de la ciudad.

Historia



La primera cruz se colocó en 1790, cuando el fraile Francisco Antonio de Alegría, prior de la comunidad franciscana de Holguin, subió el cerro con la cruz a cuestas. A partir de ese momento dejó de conocérsele como "Cerro Bayado" para tomar su nombre actual "Loma de la Cruz".

A principios del siglo XX, por iniciativa de un vecino llamado Oscar Albanés (historiador y padre de la Bibliotecología en Holguin), se llevaron a cabo obras de restauración en las laderas de la Loma de la Cruz, en la base y en la cima. La restauración fue realizada por el arquitecto Vicente Biosca, concluyéndose el 3 de mayo de 1950, día en que se colocó la segunda cruz, pues la primera ya estaba muy deteriorada. Estas obras fueron financiadas por los pobladores de la villa en Holguin, los cuales recurrieron a rifas, colectas, verbenas y demás ingenios. Con el tiempo sucedieron diversas actividades religiosas conocidas hoy como las fiestas de mayo, que adquirieron caracter popular, todas ellas teniendo como patrón la Loma de la Cruz de Holguin.

La tercera cruz fue colocada en los primeros años de la década del noventa, pues un rayo destruyó la segunda cruz al impactar directamente sobre ella. No faltó quien dijera que “esa cruz de madera no había sido debidamente santificada” por el obispo de la Catedral San Isidoro de Holguín, quien se encontraba enfermo en los días cercanos al 3 de mayo de 1950, y no sintiéndose en condiciones de subir el cerro le ofició a la cruz en la falda de la loma. Esta cruz, la que se ve hoy, fue construida de Caguairán, como la original de 1790, pues esta madera preciosa abundaba mucho en los bosques de la región de Bariay.

Hubo otra Loma de la Cruz en Holguín. En el siglo XIX, un cura conocido como Padre Calderín, apiadado por la cantidad de personas que no podían subir al empinado Cerro Bayado, colocó una cruz menor en el cerro María Ruiz.

El ascenso



A la Loma de la Cruz le fue construida una escalinata para facilitar el ascenso, dicha escalera consta de 458 escalones, descansos intermedios y bancos incluidos que a mitad del ascenso pueden parecer los más cómodos del mundo, resulta una subida bastante fuerte, aunque son pocos los que renuncian a alcanzar la cima, existen proyectos para construirle un teleférico o elevador para permitir el acceso a la cima a persona ancianas o minusválidas que deseen continuar con tan hermosa tradición.

Leyenda de amor

Según la memoria popular sucedió una historia de amor que persiste en la actualidad, cuentan que cuando Cuba era colonia de España un joven oficial español, jefe de la guarnición que allí estaba destacada, mantenía un romance furtivo con la esposa del gobernador militar de la región de Holguín. El infeliz matrimonio habitaba en la Casa Consistorial, hoy conocida como La Periquera y actual museo provincial de historia.

Con el paso de los años los pobladores fueron adornando esta relación hasta convertirla en una historia de amor y muerte, la leyenda construida alrededor de este romance daba por cierto la existencia de un túnel entre la casa de gobernador y la Loma de la Cruz. Por dicho pasadizo se decía que se encontraban a media noche, a mitad del camino, los "atormentados" amantes. Cuentan que una noche el gobernador militar sorprendió a su esposa en brazos de su amante en lo profundo del túnel, y allí fueron lapidados los dos, entre gritos y lágrimas. Dando comienzo a esta triste leyenda de amor, hasta hoy en día los lugareños defienden y protegen tan romántica Historia.

En la cima

Ya en la cima de la loma, después de tomarse un descanso para recuperar el aliento, puede disfrutar de una de las vistas más hermosas que haya experimentado jamás, abajo y desde una genial posición se admira toda la belleza de la ciudad de Holguín.

Loma de la Cruz, lugar idóneo para románticas charlas, juramentos y promesas de amor, se dice que quien visite la también conocida como la Ciudad Cubana de los Parques Holguín y no suba la Loma de la Cruz, realmente no ha visitado la ciudad.

Aportes para la independencia de Cuba

Pero no tan solo, La Loma de la Cruz tiene para los holguineros una repercusión etnocultural, sino también histórica, ya que fue considerada un punto estratégico para la defensa de la ciudad por el Ejército Español.

En su cima cuando la Guerra de los 10 años, fue construida una torre vigía, la "Torre de Numancia" que para 1895 fue remplazada por un fuerte con un heliógrafo que se comunicaba con la cuidad de Jiguaní. Sus faldas, conocidas como el Llano, sirvieron de escenario para el fusilamiento de patriotas holguineros y de internacionalistas que durante la guerra de independencia contribuyeron con su vida al logro de la libertad.

Tradición

Las Romerías se realizaron hasta bien entrada la década del cincuenta del siglo XX. Cada año la población acudía hasta La Loma de la Cruz, unos a cumplir promesas, otros a celebrar la festividad, la romería se convirtió en Holguín en una fiesta popular que comienza con una peregrinación por la calle Libertad hasta lo alto de la loma, donde se oficiaba una misa y a partir de ella se iniciaban las fiestas en las que, se jugaba, se bailaba y comía hasta la madrugada del siguiente día .Los juegos que se realizaban eran tradicionales como corridas de cintas, peleas de gallos, las bebidas, lechón asado, entre otras. En la actualidad son conocidas esas festividades como Romerías de Mayo.




  





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