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Activistas sexuales lamentan aprobación de resolución a favor de la familia en la ONU en Ginebra
Activistas sexuales están en descuerdo con la resolución que tomo el Consejo de Derechos Humanos al darle protección a las familias de todos los países


Por: Rebecca Oas, Ph.D | Fuente: https://c-fam.org/



(NUEVA YORK - C-FAM) Si alguien pone en entredicho la victoria celebrada por los provida en cuanto a la resolución sobre los derechos de la familia aprobada por el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra recientemente, basta que se fije en la reacción de los activistas sexuales. Están muy disgustados.

Una agrupación que se autodenomina «Sexual Rights Initiative» condenó la resolución de manera muy clara. Días antes de iniciarse el debate, se quejó de que ella no reconociera el modo en el que «la moralidad y las tradiciones» pueden no concordar con «normas internacionales de derechos humanos». Dijo que la resolución era «inútil para promover el discurso de derechos humanos de manera significativa alguna y solo sirve para minar adelantos logrados con esfuerzo».

La resolución sobre la familia fue aprobada por primera vez hace dos años e insta a los estados a tomar en cuenta a la familia en la política pública. Esta segunda aprobación deja fijo el reconocimiento de que el Consejo de Derechos Humanos está haciendo retroceder oficialmente las tendencias que han puesto en riesgo a la familia.

Lo que pertuba de forma particular a los activistas sexuales es el hecho de que los Estados Miembro insistan en usar «familia» en singular en vez de «diversas formas de familia».

Una vez aprobada la resolución, Sexual Rights Initiative se puso furiosa e incluso apocalíptica. Dijo que era un «revés y sirve para polarizar aún más al Consejo de Derechos Humanos…»



Adujo que constituía un obstáculo para los «derechos humanos de las personas» al «elevar a la familia como institución…» Además, acusó que la familia es escenario de violaciones de los derechos humanos, que es patriarcal y opresiva.

Una de las refriegas más divisivas del debate fue a causa de la palabra «familia». Hace años, la frase «diversas formas de familia» se convirtió en lo que se conoce como «lenguaje acordado» en los documentos de la ONU. El lenguaje acordado casi nunca cambia. Pero este sí lo hizo. Tan solo en los últimos dos años, «diversas formas» se rechazó en favor de «familia» en singular. Países europeos intentaron que se aceptara el término en Ginebra y fueron rebatidos. Los países conservadores estaban preparados para proponer una modificación que decía que el matrimonio es solo entre un hombre y una mujer, pero esto se retiró tras el fracaso de la enmienda sobre «diversas formas».

Desde hace muchos años, el Consejo de Derechos Humanos es escenario de un gran número de batallas entre activistas LGBT y sus países patrocinadores y los representantes de naciones tradicionales. Los defensores de los LGBT han intentado durante años conseguir que el Consejo reconozca la «orientación sexual y la identidad de género» como nueva categoría de no discriminación al mismo nivel de derechos humanos consolidados como la libertad religiosa. Excepto una resolución que solicita un informe sobre el maltrato de personas LGBT, han fracasado completamente.

Los partidarios LGBT, sin embargo, han usado la resolución sobre abusos de manera muy eficaz. Fue calificada erróneamente de enorme victoria de los derechos humanos y dio lugar a un informe de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos que no llegó a pedir el derecho al matrimonio homosexual, pero que sí consideró la orientación sexual y la identidad de género como nueva categoría de derechos humanos. El Alto Comisionado no tiene autoridad para establecer nuevos derechos humanos, no obstante.

¿La resolución del Consejo de Derechos Humanos sobre la familia dará lugar a un reconocimiento en la Asamblea General de Nueva York y en otros documentos de la ONU? Eso está por verse. Sus defensores ciertamente lo intentarán, pero todavía hay fuerte resistencia por parte de los poderosos estados de la Unión Europea.



Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano

Este artículo apareció por primera vez en Friday Fax, Rebeca Oas escribe para C-Fam (Centro para la Familia y los Derechos Humanos). C-Fam es un instituto de investigación con sede en DC Nueva York y Washington (http://www.c-fam.org/ ). Este artículo aparece con permiso ".

Fuente: aquí

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