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¿Obama redefinirá la familia para el mundo?
En la cesión de las Naciones Unidas se buscara que los lideres mundiales opten por no desechar el concepto de familia


Por: Stefano Gennarini, J.D. | Fuente: https://c-fam.org/



(NUEVA YORK - C-FAM) El gobierno de Obama colocó los derechos LGBT al frente de su política exterior y esto produjo un impacto negativo para ellos en muchas partes del mundo. Pero, tras reiterados intentos fallidos de redefinir a la familia para incluir la homosexualidad, puede que algo esté a punto de cambiar en la sede de la ONU.

Puede que la campaña que Obama lleva a cabo desde hace muchos años para desechar la tradicional descripción de familia como el «elemento natural y fundamental de la sociedad», que se incluye en la Declaración Universal de Derechos Humanos, surta efecto cuando las Naciones Unidas celebren el septuagésimo aniversario de su fundación este año, en septiembre, y los líderes mundiales aprueben un nuevo acuerdo de desarrollo.

Los delegados de las Naciones Unidas están absortos en las últimas dos semanas de negociaciones de un nuevo plan de desarrollo a gran escala para hacer frente a la pobreza y promover un desarrollo socioeconómico que no perjudique al medio ambiente. Los asuntos que se negocian son innumerables, pero, en el fondo, todos tienen en mente también el destino de la familia.

La Declaración Universal de Derechos Humanos y otros acuerdos vinculantes y no vinculantes de la ONU reconocen la familia como el resultado de la unión de un hombre y una mujer que se casan libremente. El derecho y la política internacional establecen criterios para que los niños nacidos en situaciones irregulares o fuera del matrimonio no sean discriminados, e incluyen protecciones especiales para las madres solteras, pero no reconocen que las relaciones entre personas del mismo sexo sean capaces de constituir una familia.

En los últimos años, los estados miembros de la ONU han rechazado la frase «diversas formas de familia» en acuerdos de la Organización, porque países de América del Norte y de Europa consideran que dicha expresión reconoce las «familias» homosexuales, y al parecer esta clase de terminología no prosperaría en un acuerdo de la ONU en un futuro cercano.



Delegados de todo el mundo dijeron a C-Fam, editor de Friday Fax, que diplomáticos estadounidenses de las más altas esferas han estado presionando a las metrópolis y a las misiones para solicitar a los países que ablanden su postura sobre el lenguaje de la familia en resoluciones de la ONU. Normalmente se pide a las delegaciones que no pueden apoyar los derechos LGBT que se abstengan y no se presenten cuando las resoluciones se someten a votación. En este caso, se les ha solicitado que se abstengan de proponer términos de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Incluso acérrimos opositores de los derechos LGBT parecen dispuestos a echar por la borda términos acordados que declaran que la familia es el «elemento natural y fundamental de la sociedad». Las fuertes declaraciones de países africanos constituyen una excepción.

Un delegado de Camerún dijo a la Asamblea General que su delegación quería ver que se reconociera a la «familia» y la «cultura» en el acuerdo final.

El embajador Usman Sarki de Nigeria también fue inflexible en cuanto a ver reflejada la familia natural en el documento final y no, «diversas formas de familia».

Sarki dijo: «No hay una justificación racional posible para que los estados miembros se reúnan en cónclave sobre asuntos que no podrán implementarse a nivel nacional». Haciendo referencia a la presión en pos de los derechos LGBT, sostuvo: «El aborto, por ejemplo, o la reconfiguración de la familia, o avalar conductas que van a contrapelo de prácticas aceptadas tradicionalmente».



Puede que esté muy lejos el reconocimiento de las «familias» homosexuales, pero si el gobierno de Obama se sale con la suya y hace que los estados miembros de la ONU abandonen la Declaración Universal de Derechos Humanos, puede allanar el camino para la futura aceptación de las relaciones homosexuales como familia en la política y el derecho internacional.

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano

Stefano Gennarini escribe para C-Fam (Centro para la Familia y los Derechos Humanos). Este artículo apareció por primera vez en Friday . C-Fam es un instituto de investigación con sede en DC Nueva York y Washington (http://www.c-fam.org/ ). Este artículo aparece con permiso.

 Fuente: aquí

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