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El Comité de la CEDAW presiona a Bolivia para que despenalice el aborto
texto que habla de la CEDAW (siglas en inglés de la Convención para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer) con su relación a los países miembros .


Por: Catholic.net | Fuente: Catholic.net



Padre Miguel Manzanera, SJ
Presidente
ANE Provida Bolivia
Organización afiliada a VHI

2 de agosto de 2015

El Comité de la CEDAW (siglas en inglés de la Convención para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer), es un organismo de la ONU, localizado en Ginebra, Suiza, que examina los informes sobre la situación de la mujer que los países miembros deben presentar cada cuatro años. El 14 de julio de 2015, el gobierno de Bolivia presentó su informe anual al Comité, y éste ha hecho pública su evaluación.El Comité muestra su preocupación por los altos índices de mortalidad materna y el limitadoacceso a infraestructuras de salud para mujeres embarazadas, especialmente si son mujeresindígenas en zonas rurales. También subraya el alto índice de embarazos adolescentes; la falta de“educación” sexual y “derechos reproductivos”; la poca disponibilidad del acceso a losprogramas de “planificación familiar”; y la dificultad de acceso a los métodos anticonceptivos. 

El Comité también llama la atención por la alta prevalencia de “casos de violencia de género,física, sexual y económica, y la falta de una estrategia para prevenirla”. Por eso el bajo número de imputaciones y condenas a los responsables de violencia de género.

El Comité subraya el alto índice de tráfico de mujeres, especialmente en zonas fronterizas. Lamenta el bajo número de mujeres con responsabilidades políticas y para remediarlo sugiere  establecer medidas transitorias, como el establecimiento de cuotas. Igualmente el Comité se alarma de que se permita emplear a niñas de diez años y piden carecidamente elevar la edad laboral hasta los 15 años.



Por ello el Comité recomienda al Estado boliviano como una prioridad y en un tiempo específico que desarrolle una estrategia para prevenir la violencia contra las mujeres. Asimismo, pide que los casos de violencia de género “bajo ninguna circunstancia” se refieran a los procedimientos de resolución de disputas, sino que sean juzgados por tribunales de justicia. Asimismo recomienda que se establezca e implemente una estrategia para acabar con los estereotipos sobre la mujer y su rol en sociedad. Igualmente solicita estudiar la posibilidad de crear un ministerio de Asuntos de las Mujeres para impulsar y coordinar políticas públicas sobre igualdad de “género”. 

Creemos que algunas de las mencionadas recomendaciones deben ser estudiadas para reducir los abusos y discriminaciones contra la mujer que han aumentado en los últimos años. Sin embargo otras recomendaciones del Comité son discutibles, ya que se inspiran en la perversa “ideología de género”. 

Son claramente injustas las propuestas de despenalizar y legalizar el aborto en los casos de “amenazas a la vida o la salud de la madre, violación, incesto o serios problemas para el feto". El Comité insiste en implementar la reciente decisión del Tribunal Constitucional sobre la no necesidad de autorización judicial para efectuar una interrupción del embarazo (aborto) en caso de violación. A nuestro juicio esta propuesta deja al nasciturus en total indefensión.

La moderna embriología muestra incluso con imágenes cómo la vida humana comienza desde la concepción o sea la unión del óvulo y del espermatozoide que origina un embrión monocelular con su propio genoma, dotado de su propia energía vital que le impulsa a desarrollarse hasta el momento del nacimiento. Toda vida humana debe ser respetada y favorecida, más aún en sus primeros momentos cuando se encuentra en su situación más vulnerable.

Los casos que propone el Comité para legalizar el aborto de ninguna manera lo justifican. Cuando el embarazo es consecuencia de una violación o incesto se debe sancionar al autor del delito y, además, obligarle a cumplir con el deber de asistencia, alimentación y educación del niño. Eliminar al hijo inocente e indefenso es una acción criminal totalmente injusta que beneficia al violador. 



La indicación de legalizar el aborto cuando el embarazo es peligroso para la vida o la salud de la madre hoy en día es obsoleta. Las modernas obstetricia y ginecología reducen al mínimo el dilema de tener que elegir entre la vida de la madre o del nasciturus. El verdadero profesional de
salud tratará siempre de salvar ambas vidas.

El caso de “serios problemas para el feto” como justificante del aborto, constituye una grave discriminación contra el nasciturus que adolece de una discapacidad. En Bolivia no está admitida en el Código Penal y expresamente contradice la Ley General para Personas con Discapacidad que garantiza el derecho a la vida de las personas desde su concepción (art. 6)

El derecho a la vida es el primero y más fundamental de todos los demás derechos humanos. El aborto provocado es el asesinato premeditado y cruel de un ser humano en el seno de su madre. Su legalización significa retroceder en la defensa de los derechos humanos. Las feministas que promueven el mal llamado “derecho” de la mujer a la “interrupción voluntaria del embarazo”, ocultan que en China, India y otros países que han liberalizado el aborto la gran mayoría de los embriones y fetos sacrificados son femeninos, por ser considerados de “menor” valor que los masculinos.

Promovamos la vida de todos los seres humanos desde la concepción hasta la terminación natural. Eduquemos a nuestros adolescentes y jóvenes a valorar sus cuerpos y a hacerse respetar como la mejor preparación al matrimonio fiel. Rechacemos los anticonceptivos y la esterilización y, en lugar, de ellos, promovamos la planificación natural de la familia para los matrimonios que tienen motivos serios para espaciar los embarazos. Ayudemos a las mujeres embarazadas, especialmente a las menores de edad, con problemas de salud o sin recursos económicos para cumplir su función maternal

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