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Chile: Lucha política y religiosa por la vida
Texto que habla acerca de la cultura religiosa y su relación con la política






Lic. Marlene Gillette-Ibern, Esq.
Asesora Legal de VHI
13 de agosto de 2015

La mayoría de los cristianos aquí en EEUU no ha oído hablar de un drama político que se está viviendo en Chile, una nación que ha logrado mejoras significativas en materia de salud materna incluso manteniendo restricciones estrictas sobre el aborto. Reforzando la afirmación de que los proponentes internacionales del aborto no se dejen llevar por la evidencia que no encaja en su narrativa, los chilenos una vez más han tenido que luchar para defender las leyes que protegen a las mujeres y los niños, los cuales cuentan con un amplio apoyo popular en el país. Esta semana veremos si la soberanía nacional y la fuerte cultura provida de Chile salen victoriosas, o si la presión ejercida por los países ricos del norte resulta aplastante para esta nación católica.

Antes de que Michelle Bachelet fuera la primera directora ejecutiva de la oficina de la ONU para la igualdad de género y la potestad de las mujeres (Mujeres de la ONU), fue elegida como primera mujer presidente de Chile, cargo que sostuvo de 2006 a 2010. Luego de haber sido reelegida tras su periodo de tres años en la ONU, su mandato como presidente actual terminará en el 2018.

Mientras Bachelet asumió su cargo en la ONU un 25 de marzo (Solemnidad católica de la Anunciación), fecha que fue declarada “Día del Niño por nacer y de la Adopción de Menores”, por medio de una ley que proclamó el entonces presidente de Chile Sebastián Piñera. El proyecto de ley había sido justificado en parte por la Constitución de Chile, que establece que: “La Constitución garantiza a todas las personas... El derecho a la vida y la integridad física y psicológica del individuo. La ley protege la vida del no nacido”. El proyecto de ley también había recibido justificación por parte del Código Penal de Chile, en el que se afirma que el aborto es un crimen sin excepciones.

Sin embargo, la protección jurídica de los niños por nacer pronto podría ser anulada. Durante su campaña presidencial en 2014, la Presidente Bachelet declaró que trataría de despenalizar el aborto, promesa que cumplió a comienzos de este año 2015, cuando anunció que presentaría una legislación para despenalizar el aborto en casos de peligro para la vida de la madre, violación y malformación fetal. Inmediatamente los defensores de los derechos humanos comenzaron a elevar sus voces.



El Cardenal Ricardo Ezzati, Arzobispo de la Arquidiócesis de Santiago y Presidente de la Conferencia Católica de Obispos de Chile, expuso al periódico El Mercurio en febrero de 2015, que el aborto es contrario a la lógica y la convicción de que la vida de la persona humana debe ser defendida desde el momento de la concepción. Ignacio Sánchez, rector de la Universidad Pontificia Católica de Chile, subrayó que en su red de servicios de salud ningún aborto sería llevado a cabo. No menos de diecinueve clínicas y hospitales en el país también han declarado que el aborto no será permitido en sus centros, y muchos profesionales médicos y estudiantes de medicina han afirmado que tampoco realizarán abortos.

También durante ese tiempo, Jorge Jiménez, ex Ministro de Salud del Gobierno de Chile, comentó que la práctica del aborto es comparable a los casos de los “desaparecidos” durante la década de 1970 y 1980, cuando muchos fueron arrebatados de sus familiares y seres queridos por las fuerzas del gobierno bajo la dirección del entonces Presidente, General Augusto Pinochet, para nunca más ser encontrados. Apoyando tales declaraciones de alto nivel, varios líderes provida exigieron saber si en la elaboración del proyecto de ley abortista existió alguna colaboración entre los dirigentes políticos nacionales y APROFA, la asociación miembro en Chile del gigante abortista Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés). Aún no se ha obtenido respuesta alguna.

El 25 de marzo de este año de 2015, la Conferencia de Obispos Católicos de Chile emitió una declaración que contenía un análisis y el rechazo al proyecto de ley abortista, declarando que es inconstitucional y que el derecho constitucional a la vida no puede ser redefinido. Además, esta fecha se ha convertido en una tradición anual en Latinoamérica, y por ende se llevaron a cabo ese mismo día varias marchas por la vida.

Esta fuerte afirmación se vio fortalecida en el mes de abril, cuando el Arzobispo Fernando Chomali de la Arquidiócesis de Concepción y miembro de la Academia Pontificia para la Vida indicara que el aborto es intrínsecamente contrario a la vocación de la profesión médica de sanar y salvar vidas. También objetó que en los casos de donde la vida de la madre está en peligro durante el embarazo, el profesional médico debe hacer todo lo posible por salvar la vida de la madre y el niño y nunca provocar un aborto directo de este último. Asimismo, Monseñor Cristián Contreras, Secretario General de la Conferencia de Obispos Católicos de Chile, reafirmó que la práctica del aborto nunca puede considerarse terapéutica y por consiguiente bajo ninguna circunstancia contará con el apoyo de los obispos católicos del país.

En apoyo a estas y otras proclamas, en mayo de este año 2015 los laicos católicos organizaron y comenzaron un largo peregrinaje con la imagen de nuestra Señora del Monte Carmelo, patrona de Chile, en todo el país. Esta peregrinación ha incluido visitas a las escuelas católicas, iglesias parroquiales y comunidades, donde los chilenos organizaron y oraron para que el proyecto de ley fuera abolido. La última vez que imagen Mariana fue llevada en peregrinación dentro del país tuvo lugar después del terrible y destructivo terremoto de 2010. El Papa Benedicto XVI bendijo esta estatua de nuestra Señora del Monte Carmelo de Chile antes de empezar su peregrinación en el país en ocasión del terremoto. Este evento marcó el Bicentenario de la Independencia de Chile de España, que había sido confiado en ese momento a nuestra Señora del Monte Carmelo. 



En junio de 2015, un grupo grande de mujeres chilenas viajaron a la Ciudad del Vaticano y se reunieron en la Plaza de San Pedro para manifestar su oposición al proyecto de ley sobre el aborto, el mismo día y hora en que la Presidente Bachelet estaba llevando a cabo una visita al Papa Francisco. (Se ha anunciado que en el año de 2016 el Papa Francisco realizará una visita apostólica a Chile). 

Pocos días después, la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados del Congreso Nacional de Chile anunció repentinamente que las audiencias relacionadas con el proyecto de ley abortista quedaban canceladas de inmediato. El anuncio no fue bien recibido por muchas organizaciones de la sociedad civil que estaban esperando para dar su testimonio. 

El 7 de julio de 2015, la Comisión de la Familia de la Cámara de Diputados pidió que se aplazara la votación al proyecto de ley abortista hasta el 4 de agosto, para preparar las enmiendas que supuestamente protegerían la salud materna. El día anterior, la gente expresó su rechazo a este proyecto, a pesar de que las ondas radiales estuvieron bombardeando con propaganda financiada desde el exterior apoyando a la Presidente Bachelet. Lamentablemente, el proyecto de ley abortista fue aprobado en la Cámara de Diputados. 

Sin embargo, “faltan varias etapas en el eventual caso de que el proyecto del aborto sea aprobado como ley. Ahora los parlamentarios deben presentar sus objeciones o cuestionamientos hasta el 28 de agosto y se votará el 8 de septiembre. Esta instancia puede tener tres desenlaces: que se rechace el proyecto de ley, que se apruebe con observaciones, o que se apruebe como está planteado, en cuyo caso pasaría al Senado. Ya en la Cámara Alta, el proyecto deberá ser discutido en la Comisión de Salud, en la Comisión de Constitución y eventualmente en la Comisión de Derechos Humanos, con lo cual, según afirman los expertos, la eventual aprobación del proyecto no ocurriría antes de abril de 2016” 

El Ing. Mario Rojas, MBA, Director Regional para América Latina de HLI, habló por una gran mayoría de chilenos cuando declaró ante la Conferencia Episcopal de Chile y los fieles chilenos: “El pueblo de Chile está llevando a cabo actos heroicos y grandes esfuerzos para proteger la vida de sus hijos por nacer. No debemos permitir que los niños chilenos que aún no han nacido sean contados entre los “desaparecidos””.

Nota: [1]. “Para ingresar a la nota aquí





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