Menu


Aumento de riesgo de nacimiento prematuro como consecuencia de un anterior procedimiento de aborto
El empleo de métodos antiguos para llevar a cabo el aborto, en un alto porcentaje provocan nacimientos prematuros.


Por: María Bernardita Berti García | Fuente: www.centrodebioetica.org



La siempre injusta muerte provocada de un niño en el seno materno[1] ocasiona no sólo un irreparable daño familiar y social -debido a la pérdida de un ser humano integrante de la comunidad- sino que, además, acarrea a la mujer gestante diversos daños psicológicos y físicos que en algunos casos llegan a comprometer su vida y la de sus posteriores hijos.

Los resultados arrojados de una investigación publicada recientemente en la revista  Human Reproduction (HumReprod.2016[2]) afirma que dentro de los efectos nocivos  producidos  con motivo del procedimiento de dilatación y curetaje (D & C) utilizado para un aborto -tales como hemorragia, infección, perforación del intestino o de la vejiga, entreotros- se encuentra también un aumento de riesgo de parto prematuro (<37 semanas) en el embarazo posterior de la mujer gestante.

Metodología y resultados de la investigación: Para la investigación se eligieron estudios que habían analizado grupos de personas y de casos, en los que había ocurrido un parto prematuro posterior en mujeres que habían tenido un procedimiento de aborto frente a mujeres sin antecedentes. En total, se seleccionaron 21 estudios de las bases OVID MEDLINE y OVID EMBASE que abarcan un total de 1.853.017 mujeres.

Expresa  el estudio que en las mujeres con unahistoria de Dilatación y Curetaje[3] (D& C) en comparación con aquellas que no tienen tales antecedentes, la tasa (odds ratio OR) para el parto prematuro (<37 semanas) fue 1,29, mientras que para el nacimiento muy prematuro la tasa fue 1,69 (<32 semanas) y de 1,68 para <28 semanas. El riesgo aumenta cuando el grupo de control se limita a mujeres con un aborto involuntario o inducido médicamente (OR 1.19).

Para las mujeres con antecedentes de múltiples legrados en comparación con aquellos que no tienen D & C, la tasa (OR) para el parto pretérmino (<37 semanas) fue 1,74.



Afirma el estudio el mayor riesgo de partos prematuros en mujeres que fueron sometidas a anteriores procedimientos de dilatación y curetaje o legrado, aun cuando reconoce la probabilidad de un margen de confusión en los resultados obtenidos debido a la inexistencia de ensayos controlados aleatorios que comparasen las mujeres con y sin antecedentes de D & C y el parto prematuro posterior.

Destacamos la relevancia de la investigación realizada por contribuir al progreso del resguardo de la vida y salud de la madre y de su hijo por nacer[4]. A partir de los resultados de la investigación comentada, se agregan argumentos para entender que los procedimientos de dilatación y curetaje sólo son recomendados, y con cautela, cuando sucede de manera involuntaria y  lamentable la muerte de un niño en gestación[5]. Su utilización para dar muerte de manera intencional a un niño en gestación -como así también de cualquier otro método o procedimiento que se efectué para realizar un aborto- constituye un ilícito en nuestro país, atento la protección absoluta que brinda nuestro sistema jurídico de la vida humana desde su inicio: la fecundación.

Ante el drama del aborto, tenemos que redoblar los esfuerzos para salvar siempre las dos vidas: la de la madre y su hijo por nacer.





Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |