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Jornadas UPAEP: “¿Hay vida humana desde la concepción?”
El Dr. Francisco Güel Pelayo destacó la importancia de definir el estatuto biológico y ontológico del embrión humano


Por: Jorge López | Fuente: http://www.yoinfluyo.com/



En la conferencia, “¿Hay realmente vida humana" desde la concepción?”, dentro de las IV Jornadas de la Familia en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, UPAEP, el Dr. Francisco Güel Pelayo destacó la importancia de definir el estatuto biológico y ontológico del embrión humano, pero agregó que de nada servirían las definiciones y los datos, sin un serio compromiso personal frente a los padres y madres de pequeños no nacidos que por cualquier razón viven algún drama.

Comentó que en España, al correr de los años, se pasó de una ley del aborto con base en casos, a una de plazos. Ya no importan las razones, sino que es jurídicamente posible llevarlo a cabo hasta cierto tiempo de avance del propio embarazo. Mencionó que, para quienes consideran que lo importante es la autonomía de la persona para decidir, el estatuto biológico u ontológico del concebido es irrelevante.

Señaló que hay diferentes posturas sobre el momento en que el concebido comienza a ser persona, en que ya es vida humana.

El Dr. Güel Pelayo manifestó que desde que el embrión es feto, ya sólo le resta crecer. Pero la pregunta que busca responder es: dónde se da el salto cualitativo para que el “producto” sea ya humano. Así, algunos piensan que es una condición la implantación del nonato en el cuerpo de la mujer, ya que sin este hecho no podría subsistir. No obstante, sigue sin haber un cambio tan drástico que modifique la naturaleza del concebido y le haga algo que no es.

Así se llegan frente a los que creen que esa vida humana comienza con la fecundación. La pregunta aquí es: ¿desde que inicia la fecundación, o cuando termina ésta?, lo que importan algunas horas. En los análisis realizados por el Dr. Güel, quien tiene estudios en biología y filosofía, señala que no pasa nada modificativo entre las tres horas y las 12 horas de vida del nuevo ser.



Lo que le lleva a fijar la mirada en los primeros momentos de la misma fecundación pero hasta ahora no ha podido establecer en qué momento los dos gametos, masculino y femenino, se convierten en el nuevo ser, quizá en una ventana de segundos o milisegundos, ya que desde el momento de esta interacción no deja de tener actividad. En cierto modo, lo que es no deja de serlo, ya que no hay un cambio en la calidad de su naturaleza.

No obstante, el simple dato frío, puede no servir de nada si no se acoge, comprende y acompaña a la mujer o a la pareja que vive un momento de crisis ante una situación límite respecto de su hijo no nacido. De nada sirve tener la mayor convicción sobre la dignidad del niño nonato, si nos lavamos las manos frente a los demás. Contó una anécdota personal.

Lo importante no es sólo el conocimiento por el conocimiento, sino cómo esto afecta mi vida y cómo soy cercano a los demás, para comprender y ofrecer en su caso apoyo y alternativas a las personas que atraviesan una crisis.





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