Menu


Carlos Lwanga y sus 21 compañeros
Sin fecha de memoria litúrgica grupal (memorias individuales)

Mártires de Uganda


Por: Varios | Fuente: Catholic.net



22 Mártires de Uganda

Fecha de beatificación: 6 de junio de 1920 por S.S. Benedicto XV
Fecha de canonización: 8 de octubre de 1964 por S.S. Pablo VI

Breve Semblanza


Uganda es un país del Africa. Los padres Blancos del Cardenal Lavigerie empezaron a misionar ese país y pronto hubo muchos negros convertidos al catolicismo y esta religión les transformó muy notablemente su modo de pensar y obrar.

Y sucedió que el jefe de esa nación, llamado Mwanga, era homosexual. Y cuando el jefe del personal de mensajeros del palacio José Mkasa, se convirtió al catolicismo le hizo saber al jefe que la Biblia condena y prohíbe totalmente la homosexualidad y que la llama una "aberración", o sea algo abominable, que va contra la Ley Divina y que es totalmente impropio de la persona humana. Y que el Libro Sagrado dice que "la homosexualidad es un pecado merecedor de la muerte" (Levítico 18) y "algo que va contra la naturaleza (Rom. 1,26) y que los que lo cometen no poseerán el Reino de Dios (1 Cor. 6,10). Esto indignó tanto al reyezuelo, que ordenó asesinar a José Mkasa el 15 de noviembre de 1885, y así este llegó a ser el primero de los mártires de Uganda.
 
Al saber esta terrible noticia, los demás católicos que trabajaban en el palacio real como mensajeros o empleados, en vez de acobardarse, se animaron más fuertemente a preferir morir antes que ofender a Dios.

La segunda víctima fue un pequeño mensajero llamado Denis. El jefe Mwanga quiso irrespetar a un jovencito llamado Muafa, pero este le dijo que su cuerpo era un templo del Espíritu Santo, y que él se haría respetar costara lo que costara. Averiguó el rey quién le había enseñado al niño estas doctrinas y le dijeron que era otro de los mensajeros, Dionisio Ssebuggwawo. El rey, se encolerizó y le pidió cuentas de su conducta. Diomsio reconoció que estaba en efecto transmitiendo a aquel joven la doctrina cristiana y el rey, sin pensarlo dos veces, tomó una lanza y se la clavó en la garganta. Seguidamente mandó que lo sacaran fuera y lo remataran, como así se hizo degollándolo con un cuchillo. Era el 25 de mayo de 1886,

Mientras tanto allá en un salón del palacio, el nuevo jefe de los mensajeros, Carlos Lwanga (que había reemplazado en dicho cargo a San José Mkasa) reunía a todos los jóvenes y les recordaba lo que enseña San Pablo en la Santa Biblia, que "los que cometen el pecado de homosexualidad tendrán un castigo inevitable por su extravío" (Rom. 1,18) y les recordaba que "homosexualidad es la tendencia a cometer acciones impuras con personas del propio sexo", y que eso no es amor de caridad que busca el bien de la otra persona, sino que es un "amor de concupiscencia" por el afecto que se siente hacia personas bien parecidas del propio sexo, y que lo que busca es satisfacer sus propios apetitos e inclinaciones anormales hacia las cualidades físicas del otro. Y les narraba cómo las ciudades de Sodoma y Gomorra fueron destruidas por una lluvia de fuego por cometer ese pecado, y cómo la Biblia anuncia tremendos castigos para los que lo cometen. Carlos terminaba sus charlas recordando aquellas palabras de Jesús: "Al que se declare a mí favor aquí, yo me declararé a su favor en el cielo".



Con estas instrucciones de Carlos Lwanga, ya todos los jovencitos mensajeros y empleados del palacio real de Uganda quedaron resueltos a perder su vida antes que renunciar a las creencias católicas o perder la pureza de su alma con un pecado de homosexualidad. Y ahora iba a llegar el desenlace fatal y sangriento.

El reyezuelo tenía como primer ministro al terrible brujo Katikiro, el cual estaba disgustadísimo porque los que se volvían cristianos católicos, ya no se dejaban engañar por sus brujerías. Y entonces se propuso convencer al rey de que debía hacer morir a todos los que se declararon cristianos.

Esa mañana, cuando el rey Mwanga reunió la corte, vibraba en el aire una espasmódica espera. En la sala se notaba la presencia insólita de algunos energúmenos, mientras el grupo de los pajes reales, espléndidos ejemplares de belleza negra, se agolpaban alrededor del trono. Mwanga les dio una orden extraña: “Todos los que no quieran rezar pueden quedarse aquí cerca del trono; en cambio, los que quieran rezar reúnanse allá contra la pared”. El jefe de los pajes, Carlos Lwanga, fue el primero en apartarse, y luego lo siguieron otros quince. “¿Pero ustedes rezan de verdad?”, preguntó el rey. “Sí, señor mío, nosotros rezamos de verdad” contestó Carlos en nombre de todos sus compañeros cristianos, que habían pasado toda la noche anterior rezando. “¿Y están resueltos a seguir rezando?” insistió el rey. “Sí, señor mío, siempre, hasta la muerte”. “Entonces, mátenlos” les dijo bruscamente el rey a los verdugos. En efecto, “rezar” equivalía a “ser cristianos” en ese reino de Mwanga, rey de Buganda, una región que actualmente pertenece a Uganda. Y en el reino de Mwanga rezar, es decir, ser cristianos, estaba absolutamente prohibido.

El Padre misionero no había alcanzado a bautiza a algunos de ellos, y entonces estos jóvenes valientes viendo que su muerte estaba ya muy próxima pidieron a Carlos que los bautizara. Y allí en la oscuridad de la prisión Carlos Luanga bautizó a a Kizito, Gyavira, Mugagga, Mbaya Tuzinde, y se prepararon todos para su paso a la eternidad feliz, que ya estaba muy cerca.

El reyezuelo los volvió a reunir y les preguntó: "¿Siguen decididos a seguir siendo cristianos?". Y ellos respondieron a coro: "Cristianos hasta la muerte". Entonces por orden del cruel ministro Katikiro fueron llevados prisioneros a 60 kilómetros de distancia por el camino, y allí mismo serían asesinados por los guardias.



Entre ellos Mbaga Tuzindé, hijo de Mkadjanga, el principal y el más cruel de los verdugos. Era catecúmeno cuando empezó la persecución, y el mismo Carlos Lwanga le bautizó poco antes de ser condenado a muerte. Con él sucedió una escena que ya habían conocido los cristianos en las actas de las Santas Perpetua y Felicidad: su padre se presentó en el calabozo para pedirle una y otra vez que abjurase la religión católica, o que, al menos, dejase que le escondieran y que prometiera no volver a orar. A lo que el adolescente, pues no había cumplido todavía dieciséis años, respondió, con la firmeza que tantas veces hemos contemplado en los mártires cristianos, diciendo que prefería perderlo todo antes que abjurar. El padre tuvo que limitarse a utilizar su cargo para obtener para su hijo un triste privilegio: encargó a uno de los verdugos que estaban a sus órdenes que, cuando ya estuviera su hijo junto a la pira, le diera un golpe en la cabeza para que perdiera el sentido y así fuese quemado sin sufrir tanto.

Después de haberlos tenido siete días en prisión en esas lejanías, en medio de los más atroces sufrimientos, mientras reunían la leña para el holocaustos el 3 de junio del año 1886, día de la Ascensión, los envolvieron en esteras de juntos muy secos, y haciendo un inmenso montón de leña seca los colocaron allí y les prendieron fuego. Entre las llamas salían sus voces aclamando a Cristo y cantando a Dios, hasta el último aliento de su vida.

Por el camino se llevaron los verdugos a dos mártires más, ya mayores de edad. El uno, Matías Kalemba Murumba, tenía cincuenta años, quien al llegar a Kampala, indicó que no tenía sentido seguir adelante porque él no era un hombre de la corte sino del gobernador, y que el rey no lo conocía, por lo que no podía esperar su perdón y que por lo tanto se cumpliera ya su ejecución, Sus verdugos le llevaron a un lugar inculto y desierto, allí empezaron por cortarle las manos y los pies. Después le arrancaron trozos de carne de la espalda, que asaron ante sus propios ojos. Finalmente, le vendaron con cuidado las heridas, para prolongar su martirio, y le dejaron abandonado en aquel lugar desierto. Tres días después unos esclavos que estaban cortando cañas oyeron la voz de Matías, que les pedía un poco de agua. Pero, al verle desfigurado, mutilado, temieron al rey y se horrorizaron de tal manera que huyeron dejándole abandonado. Solo por completo, expiró al poco tiempo.

El otro era Andrés Kagwa, de treinta años de edad, quien tenía íntima amistad con el pero llegada la persecución, el primer ministro o Katikiro le dijo al rey que eliminar a los pajes cristianos pero dejar vivo a Andrés era dejar viva la planta donde fructificaban los cristianos, y por ello, el rey accedió a que se le diera muerte, pero a condición -por su amistad con él- de que no tuviera que verle personalmente. Arrestado y encadenado compareció ante el Katikiro, se negó a abandonar su fe, reclamó la libertad religiosa para todos y se defendió de la falsa acusación de que había intentado el asesinato del monarca. Condenado a muerte, salió para el lugar del suplicio escoltado por ocho verdugos. Fue mutilado y decapitado el 26 de mayo de 1886.

El mismo primer ministro consiguió también que el rey le entregase a Juan María Kiwanuka, apodado " Muzei" o "Anciano" por su madurez espiritual, Katikiro ordeno que lo mataran, unos relatos afirman que lo arrojaron a un estanque que tenía en su finca y que allí pereció ahogado, otros que fue decapitado y su cadáver luego fue echado al estanque.

El cruel Katikiro fue fusilado y echado a los perros unos años después en una revolución. El reyezuelo Mwanga fue derrotado por sus enemigos y desterrado a terminar sus años en una isla solitaria. Y los 22 mártires de Uganda fueron declarados santos por el Papa Pablo VI, y ahora en Uganda hay un millón de católicos: "La sangre de los mártires, produce nuevos cristianos".

Listado de los mártires:

1. José [Yosefu] Mkasa Balikuddembe
laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1859-1860 en Mawokota Co. (actualmente Mpigi Prov., Uganda)
martirio: 15 de noviembre 1885 en Mengo, Mpigi (Uganda)

2. Dionisio [Denis] Ssebuggwawo Wasswa
joven laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1870 en Bulemezi Co. (actualmente Luwero Prov., Uganda)
martiro: 25 de mayo 1886 en Munyonyo, Mpigi (Uganda)

3. Ponsiano [Ponsiano] Ngondwe
laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. Desde 1846 hasta 1851 en Kyaggwe Co. (actualmente Mukono Prov., Uganda)
martirio: 26 de mayo 1886 en Munyonyo, Mpigi (Uganda)

4. Andrés [Anderea] Kaggwa
laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1856 en Bugangadzi Co. (actualmente Kibale Prov., Uganda)
martirio: 26 de mayo 1886 en Ttaka Jiunge, Mpigi (Uganda)
   
5. ATANASIO [ANTANANSIO] BAZZEKUKETTA
joven laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1866
martirio: 27 de mayo 1886 en Nakivubo, Mpigi (Uganda)

6. GONZAGA GONZA
laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1862 en Busoga Co. (actualmente Kamuli-Jinja Provs., Uganda)
martirio: 27 de mayo 1886 en Lubawo, Mpigi (Uganda)

7. MATIAS [Matiya] Kalemba Mulumba WANTE
laico del vicariato apostólico de Uganda; casado
nacimiento: c. 1836 en Busoga Co. (?) (Actualmente Kamuli-Jinja Provs., Uganda)
martirio: 30 de mayo 1886 en Old Kampala, Mpigi (Uganda)

8. NOE [NOWA] MAWAGGALI
laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1851 en Ssingo Co. (actualmente Kiboga-Mubende Provs., Uganda)
martirio: 31 de mayo 1886 en Mityana, Mpigi (Uganda)

9. CARLOS [Karoli] Lwanga
laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1861 en Buddu Co. (?) (Actualmente Masaka-Rakai Provs., Uganda)
martirrio: 3 de junio 1886 en Namugongo, Mpigi (Uganda)

10. LUCAS [Lukka] BANABAKINTU
laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1851-56 en Gomba Co. (actualmente Mpigi Prov., Uganda)
martirio: 3 de junio 1886 en Namugongo, Mpigi (Uganda)

11. JAIME [Yakobo] BUZAALILYAWO
laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1856-61 en Mawokota (actualmente Mpigi Prov., Uganda)
martirio: 3 de junio 1886 en Namugongo, Mpigi (Uganda)

12. AMBROSIO [AMBROSIO] KIBUKA
joven laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1868 en Ssingo Co. (actualmente Kiboga-Mubende Provs., Uganda)
martirio: 3 de junio 1886 en Namugongo, Mpigi (Uganda)

13. ANATOLIO [ANATOLI] KIRIGGWAJJO
joven laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1866
martirio: 3 de junio 1886 en Namugongo, Mpigi (Uganda)

14. AQUILES [ACHILEO] KIWANUKA
joven laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1869 en Ssingo Co. (actualmente Kiboga-Mubende Provs., Uganda)
martirio: 3 de junio 1886 en Namugongo, Mpigi (Uganda)

15. Mbaya TUZINDE
joven laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1869/70 en Busiro Co. (actualmente Mpigi Prov., Uganda)
martirio: 3 de junio 1886 en Namugongo, Mpigi (Uganda)

16. Mukasa KIRIWAWANVU
laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1861 a 66 en Kyaggwe Co. (actualmente Mukono Prov., Uganda)
martirio: 3 de junio 1886 en Namugongo, Mpigi (Uganda)

17. ADOLFO [ADOLOFU] Mukasa LUDIGO
laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. Desde 1861 hasta 1862 en Toro-Mwenge Co. (actualmente Kabarole Prov., Uganda)
martirio: 3 de junio 1886 en Namugongo, Mpigi (Uganda)

18. BRUNO SSERUNKUMA
laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1856 en Buddu Co. (actualmente Masaka-Rakai Provs., Uganda)
martirio: 3 de junio 1886 en Namugongo, Mpigi (Uganda)

19. Gyavira Musoke
joven laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1869 en Busiro Co. (actualmente Mpigi Prov., Uganda)
martirio: 3 de junio 1886 en Namugongo, Mpigi (Uganda)

20. Mugagga Lubowa
joven laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1869/70 en Mawokota Co. (actualmente Mpigi Prov., Uganda)
martirio: 3 de junio 1886 en Namugongo, Mpigi (Uganda)

21. Kizito
joven del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1872 en Bulemezi Co. (actualmente Luwero Prov., Uganda)
martirio: 3 de junio 1886 en Namugongo, Mpigi (Uganda)

22. JUAN MARÍA [YOHANA MARIA] MUZEYI
laico del vicariato apostólico de Uganda
nacimiento: c. 1851-56 en Buddu Co. (actualmente Masaka-Rakai Provs., Uganda)
martiro: 27 de enero 1887 entre Mengo y Namierembe Hills, Mpigi (Uganda)

Fuentes bibliográficas: www.ugandamartyrsshrine.org.ug
Enciclopedia Católica
P. Angel Amo
Mercaba.org
Año Cristiano BAC 2003
EWTN.com

 





Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |