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El Papa Francisco dirige su discurso a los nuevos embajadores ante la Santa Sede
Sean voz de los que sufren violencia y persecución


Fuente: ACI



VATICANO, 19 May. 16

El Papa Francisco dirigió esta mañana un discurso a un grupo de nuevos embajadores ante la Santa Sede, a quienes les habló de la necesidad de afrontar el fenómeno migratorio con sabiduría, compasión y solidaridad; y les dijo que la diplomacia es un camino privilegiado para transmitir “el grito” de los que sufren violencia y persecución.

A los nuevos embajadores que presentaron sus credenciales en el Vaticano, el Papa dijo que es necesario mantener con firmeza la resolución de dar a conocer al mundo la situación crítica de tantos seres humanos que viven “la tragedia de la violencia y de la migración forzada para que a través de la nuestra se escuche su voz, demasiado débil e incapaz de hacer resonar su grito”.

En este sentido el camino de la diplomacia “nos ayuda a amplificar y transmitir este grito a través de la búsqueda de soluciones a las muchas causas subyacentes del conflicto actual”.

De esa búsqueda forman parte los esfuerzos encaminados a “privar de las armas a quienes usan la violencia, así como a poner fin al flagelo de la trata de personas y del tráfico de drogas que a menudo acompañan a este mal”.



“Si nuestras iniciativas en nombre de la paz deberían ayudar a las poblaciones a permanecer en su patria, la situación actual nos llama a asistir a los migrantes y a cuantos los atienden”.

En la Sala Clementina del Palacio Apostólico en el Vaticano, el Papa recordó a los embajadores que su “presencia hoy aquí es un fuerte recordatorio de que, a pesar de que nuestras nacionalidades, culturas y religiones puedan ser diferentes, estamos unidos por una humanidad común y por la misión compartida de cuidar de la sociedad y de la creación”.

El Santo Padre explicó que “esta tarea se ha vuelto especialmente urgente dado que en el mundo son tantas las personas que están sufriendo conflictos y guerras, migraciones, desplazamientos forzados e incertidumbres causadas por las dificultades económicas”.

“Estos problemas requieren no solo que reflexionemos y discutamos sobre ellos sino también que expresemos signos concretos de solidaridad con nuestros hermanos y hermanas que atraviesan grandes necesidades”.

Para que esa tarea solidaria sea eficaz, continuó, los esfuerzos deben apuntar a “la búsqueda de la paz, en la que todo derecho natural individual y todo desarrollo humano integral puedan ser ejercidos y garantizados”.



Eso requiere una colaboración eficaz y coordinada que inste a los miembros de las diversas comunidades a “convertirse ellos mismos en artesanos de la paz, promotores de justicia social y defensores del respeto verdadero de nuestra casa común”.

El Papa afirmó que esa labor se hace siempre más difícil porque el mundo cada vez está más fragmentado y polarizado. “Muchas personas tienden a aislarse frente a la dureza de la realidad Tienen miedo del terrorismo y de que la creciente afluencia de migrantes cambie radicalmente su cultura, su estabilidad económica y su estilo de vida”.

“Estos temores, que entendemos y que no podemos dejar de lado a la ligera, deben ser abordados, sin embargo, con sabiduría y compasión, de modo que los derechos y las necesidades de todos sean respetados y sostenidos”.

“No debemos permitir que malentendidos y temores hagan que flaquee nuestra determinación. Al contrario, estamos llamados a construir una cultura de diálogo que nos permita reconocer al otro como un interlocutor válido; que nos permita mirar al extranjero, al emigrante, al que pertenece a otra cultura como sujeto digno de ser escuchado, considerado y apreciado”, exhortó.

“Promoveremos así una integración que respete la identidad de los migrantes y preserve la cultura de la comunidad que los acoge, enriqueciendo al mismo tiempo a unos y a otros. Esto es esencial”.

El Papa Francisco indicó asimismo que “si prevalecen la incomprensión y el miedo, algo de nosotros mismos se daña, nuestras culturas, la historia y las tradiciones se debilitan, y la misma paz está en peligro”.

“Cuando, por el contrario, favorecemos el diálogo y la solidaridad, tanto a nivel individual como colectivo, experimentamos lo mejor de la humanidad y aseguramos una paz duradera para todos, de acuerdo con el plan del Creador”.

“Los animo a ser siempre mensajeros de la esperanza y la paz. Pienso, sobre todo en aquellos cristianos y en aquellas comunidades que son numéricamente una minoría y sufren persecución por su fe: les renuevo mi apoyo en la oración y mi solidaridad”, exhortó el Pontífice.

Finalmente dijo que “la Santa Sede se siente honrada de poder fortalecer con cada uno de vosotros y con las naciones que representan un diálogo abierto y respetuoso y una colaboración constructiva”.

Los nuevos embajadores que presentaron hoy sus credenciales ante la Santa Sede son: Väino Reinart, de Estonia; Michael Barth Kamphambe Nkhoma, de Malawi; Andreas B. D. Guibeb, de Namibia; Thomas Selby Pillay, de Seychelles; Nopadol Gunavibool, de Tailandia; y Muyeba Shichapwa Chikonde, de Zambia.

 







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