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María, La Mujer más Poderosa del Mundo… (Parte 5)
4 Dogmas en 20 Siglos y ¿un 5º por Definir?




Por: Luis Béjar Fuentes | Fuente: Catholic.net



Hace más de 25 años, cuando me invitó el Dr. Mark Miravalle (teólogo y mariólogo), Presidente de: Vox Populi Mariae Mediatrici -La Voz del Pueblo por María Mediadora- a participar en su ‘apostolado mariano’ para la búsqueda de la proclamación de un 5º dogma Mariano, me quedé sorprendido y extrañado. Sorprendido, porque todo me esperaba estando involucrado en asesoría en temas ambientales y sociales, menos una invitación de índole religiosa; y extrañado, porque tengo que decirlo con toda honestidad que ignoraba qué era eso de los “dogmas Marianos”, máxime cuando me comentaron que en la Iglesia Católica ya existen ¡4 de ellos proclamados en los pasados 20 siglos! O sea, que María, la mujer más poderosa del mundo -continuando con el nombre del artículo del National Geographic por el cual inicié este artículo- tiene con este tema, una nueva y última veta por conocer, profundizar y… comunicarla a ustedes.

Acepto y reconozco de entrada mi ignorancia inicial sobre el tema, asumiendo con conocimiento de causa, que es muy generalizada en el resto de los católicos -ya no se diga los que no lo son- al respecto de cuáles son, por qué y por quién fueron proclamados y su acontecer en la historia. Baste con dar lo más relevante de ellos, dejando las decenas de libros, artículos, simposios, conferencias y tratados, abierto a la consulta por los medios impresionantes de búsqueda actuales, mediante los cuales prácticamente toda la historia está disponible a la distancia de un “botonazo” vía internet.

 Pero antes de hacer una relación detalla de lo acontecido, encuentro en el “Magnificat” (Lc.1, 46-55) -como ya lo mencioné en otra parte del artículo- la autoprofecía más arriesgada y desafiante que ser humano haya dado en su momento y que, 20 siglos después, tenga su cumplimiento perfecto y comprobable. Ojalá y todos lo leyéramos, y lo rezarmos-tratando de profundizar en el sentido de cada palabra y detenerse y penetrar en aquella parte que reza textualmente: “Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí, su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación” (49-50).

  • Puedo asegurar sin temor a equivocarme que en este momento -como lo ha sido en los pasados 20 siglos con aproximadamente 60 generaciones- en muchas partes del mundo hay cientos de miles de personas que la estamos saludando, recordando, implorando, con el rezo de cientos de diferentes oraciones y advocaciones, especialmente con el Ave María y el rezo del Rosario,
  • Y cuando dice “todas las generaciones” y de “generación en generación”, indica que esto ha sido y seguirá en el futuro, independientemente de las grandes crisis que históricamente se han dado dentro y fuera de la iglesia católica fundada por su Hijo,
  • Ahora bien, me pregunto, ¿cuáles son esas “obras grandes por mí”... que ha hecho el Poderoso por ella? La respuesta que comparto ahora es, precisamente la relacionada con los 4 dogmas de fe que se han proclamado sobre Ella. Ninguna otra mujer en la historia de la humanidad ha recibido tales títulos de manera solemne y que se note en sus apariciones, milagros e intervenciones extraordinarias ‘in crescendo’, como lo pudimos ver en la gráfica que Moureen Orth publicara en el artículo inicial.
  • Es impresionante reflexionar lo que aquella sencilla jovencita de un pueblito insignificante de Israel, dijera a su prima Isabel, se lo comentara posteriormente a Lucas, quedara registrado en la biblia y que llegue con esa exactitud y frescura a nosotros ¡20 siglos después! No es un simple hecho histórico extraordinario que llama la atención, no ha sucedido nada semejante, que rebasa el fenómeno meramente humano y cobra otra dimensión sólo comprensible cuando se le contempla con los ojos de la fe. Sí, Moureen, no puede tener una explicación a la luz de la pura razón humana, es necesaria la fe para entonces comprender la verdad de tanto hecho extraordinario e inexplicable aun para la ciencia.

He aquí a manera de síntesis esas “obras grandes que ha hecho por Ella el Poderoso”, mediante las siguientes proclamaciones solemnes:

  1. Madre de Dios -la Theotókos- en el 431, por el Papa Celestino I, en el Concilio de Éfeso, reafirmando que su Ella es verdaderamente Madre de Dios en la persona de su hijo Jesucristo,
  2. Virgen Perpetua (antes, en y después del parto), en el año 649, por el Papa San Martín I, en el Concilio de Letrán, tomando como argumento central que, habiendo sido concebida sin semilla humana y nacido -su hijo- sin corrupción de su virginidad, permaneció intacta después de su nacimiento, dando cumplimiento a la profecía de Isaías: “he aquí que la virgen concebirá y dará a luz un varón…” (Is 7, 14), pronunciada 7 siglos antes de este acontecimiento,
  3. Inmaculada Concepción en diciembre 1854, por el Papa Pio IX, con una diferencia de 12 siglos con respecto al dogma anterior, mediante la bula Ineffabilis Deus, afirmando que “la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original, en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano”, y finalmente
  4. Asunta a los Cielos, el Papa Pío XII, en 1950, asegurando que, después de su muerte -o dormición- María, la inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen, “acabado el curso de su vida terrena, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria celestial”, compartiendo con su divino Hijo, la glorificación de su cuerpo que no conoció la corrupción.

Pero, todos nos preguntamos en algún momento, ¿qué es un dogma y por qué la necesidad de una nueva proclamación solemne, especialmente cuando se trata de la Santísima Virgen?



Estos son algunos de los puntos que debemos considerar para entenderlo:

  • La Iglesia ha definido algunas verdades como dogmas de fe. No es que esos temas empiecen entonces a ser verdad. Son verdades que siempre han existido, pero que su creencia ha empezado a ser obligatoria al definirse,
  • La definición de una doctrina no es su invención, sino la declaración autoritativa de que ha sido revelada por Dios, es decir, que forma parte del conjunto de verdades que constituyen la Revelación cristiana,
  • Algunas veces, el surgimiento de nuevos errores contra los fundamentos de la fe, ha obligado a la Iglesia a definir y declarar más lo que siempre ha sido verdad, pero que las circunstancias del momento reclaman aclaración,
  • Los dogmas no son verdades que la Iglesia impone arbitrariamente. Son iluminaciones de la verdad objetiva con luces especiales del Espíritu Santo, dadas a la iglesia a partir de Pentecostés. No son muros para nuestra inteligencia, sino más bien una luz para disipar las tinieblas del error,
  • En las ciencias exactas hay verdades absolutas e inmutables, que su intento de cambiarlas sería retroceder y acabar con principios fundamentales; de igual manera en el terreno de la fe, lo que ha sido definido por el magisterio de la iglesia, no puede ni debe cambiarse, puesto que sería negar la verdad objetiva. Así, María es la Madre de Dios, y así lo debemos de creer y aceptar los católicos en comunión con el Papa,
  • Obviamente no es obligatorio para los no creyentes quienes pueden objetarlo, por no aceptar el Magisterio de la iglesia, pero también ellos siendo de buena voluntad, pueden ser iluminados y comprender “las maravillas que ha hecho en ella”. Considerando el poder extraordinario que Ella ha mostrado a través de los siglos, puede ser razón suficiente para que vieran y entendieran que hay algo que va más allá del rechazo que puedan sentir por los dogmas y su “obligatoriedad”.

Muy bien, me dirás, eso está ya en la historia y es un hecho consumado para todos los católicos, el que se trata de ‘dogmas de fe’ en los que debemos creer para seguir en plena comunión con el Papa, pero…¿Por qué ahora buscar y pedir la proclamación de un 5º dogma Mariano? y ¿Desde cuándo se está solicitado y quiénes lo han hecho?

Finalmente, se me explicó -puesto que tampoco lo entendía- que estos 4 dogmas se refieren a Ella como persona, pero que, desde principios del siglo pasado, se profundizó más en la relación de la Madre con nosotros ‘sus hijos espirituales’, a partir de la entrega que le hizo su Hijo Jesús, del discípulo amado: Juan, cuando estaba a punto de morir después de 3 horas de agonía entre tormentos inauditos clavado en la cruz. Esto es en síntesis lo más relevante que explica el por qué ahora se busca un 5º dogma que se refiera a Ella como Madre espiritual del género humano:

  1. Hace más de 100 años, el Cardenal François-Joseph Mercier inició con un movimiento de petición al Papa para que definiera la mediación universal de María,
  2. En la década de los 20’s San Maximiliano Ma. Kolbe, ya pedía que fuera proclamada María como Corredentora y Mediadora de todas las gracias,
  3. Tan sólo 5 años después del dogma de la Asunción de María a los cielos -en 1955- los Obispos Mexicanos enviaron una petición firmado por todos -42 en total-, al Papa Pío XII solicitándole que fuese proclamada solemnemente como “nuestra Madre en el orden de la gracia”,
  4. 4 años después, la mayoría de los mismos y nuevos obispos, enviaron una 2ª solicitud firmada por la mayoría (38), ratificando su petición ahora dirigida al Papa Juan XXIII, siendo José Garibi Rivera, el primer Cardenal Mexicano,
  5. A partir de 1994 a la fecha, 82 Pastores mexicanos se han vuelto a comunicar con los Papas Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, pidiendo nuevamente esta proclamación dogmática, promovida por Vox Populi Mariae Mediatrici -siendo el único caso en la historia de la Iglesia que en 60 años lo pide en humildad y obediencia, en 3 ocasiones por mayoría la en su momento-,
  6. A la fecha son ya 576 Cardenales, Arzobispos y Obispos de 79 países de todo el mundo que lo han pedido, secundados por más de 4,200 hermanas contemplativas y cerca de 7’0 millones de bautizados que lo hemos pedido por escrito o verbalmente,
  7. Retomando la 2ª parte de este artículo, queda además asentado que La Señora de todos los Pueblos, insistió en no menos de 39 veces en sus 56 mensajes a lo largo de 15 años de apariciones, consideradas de origen divino -el 31 de mayo del 2002- por el obispo ordinario (local) Msgr. José María Punt, en una nueva proclamación dogmática con el título de Corredentora, Mediadora y Abogada, y que finalmente
  8. A partir de su aprobación, la imagen y la oración dictadas por Ella a Ida Peerdeman, traducida ya a 70 idiomas, ha recibido la autorización oficial (imprimatur) de más de 60 Obispos, lo que fue ratificado por la Congregación de la Doctrina de la Fe, cuando todavía el Papa Emérito, Benedicto XVI, era el Prefecto de la misma, dejando sólo el concepto de Aboga en la oración.

Sin lugar a dudas, hay razón suficiente para considerar a María -aquella humilde joven nazaretana, pero ahora glorificada con 4 dogmas de fe proclamados solemnemente- como la Mujer más poderosa del Mundo, mucho más allá del fenómeno humano presentado en el artículo del National Geographic, confirmado a lo largo de 2 milenios de presencia constante y activa, especialmente en los 2 últimos siglos. La infinidad de milagros inexplicables científicamente, atribuidos a sus intervenciones extraordinarias y comprobables, nos dejan entrever cada vez con mayor claridad, que se trata de un fenómeno de alcance mundial que rebasa el ámbito meramente noticioso, haciéndonos entrar en la otra dimensión innegable: se trata de una realidad humano-espiritual que demanda la fe, sí, pero que la soporta, para que todos los hombres y mujeres de buena voluntad y espíritu abierto -siendo o no creyentes- y que habitan en cualquiera de los 194 países que conformamos la humanidad entera, escuchemos y nos dejemos sacudir por su llamado de Madre preocupada, quien ha llegando a derramar inclusive lágrimas de sangre (101 lacrimaciones testificadas, tal y como se presenta en la 4ª parte de este artículo), porque, a como se siguen desarrollando los eventos internacionales, estamos en serio peligro de un castigo sin precedentes, como Ella misma lo ha advertido.

Todos anhelamos la paz, todos buscamos la felicidad y la prosperidad en un mundo más habitable, respetándonos los unos a los otros independientemente de las diferencias; no se trata de una utopía, cuando vuelva a reinar la verdad, la justicia y la paz, reconociendo que todos tenemos un origen común en esta nave azul que lleva milenios de navegar a partir de un acto de amor de un Dios que es Amor y hacia el tendemos. María, la Madre de aquel que fue crucificado y de quien dimana todo el poder que Ella manifiesta en nuestro favor, sus hijos espirituales, al haber participado de manera única en la redención; nos invita a volver a Él, Dios uno y trino, como el camino más seguro de convivencia y fraternidad universal.



Su imagen y su oración es el instrumento que nos entrega para que cada uno de nosotros pongamos nuestra parte, repitiendo con frecuencia y pidiéndole al Papa Francisco, que la proclame como nuestra Madre Corredentora, Mediadora y Abogada, para que se cumpla su vehemente deseo: “Con este título Ella salvará el mundo”. (20/3/53)

 

Señor Jesucristo,

Hijo del Padre,

manda ahora tu Espíritu

sobre la tierra.

Haz que el Espíritu Santo

habite en el corazón de todos los pueblos,

para que sean preservados de la corrupción,

de las calamidades y de la guerra.

Que la Señora de Todos los Pueblos,

la Santísima Virgen María,

sea nuestra Abogada.

Amén.

 

María, ¿La Mujer más Poderosa del Mundo? (Parte 1)

María, ¿La Mujer más Poderosa del Mundo? (Parte 2)

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