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El Papa indica a María como Madre de la esperanza
Catequesis en la Audiencia de este miercoles 10 de mayo

María nos enseña que en los momentos de dificultad, cuando parece que nada tiene sentido, siempre tenemos que esperar y confiar en Dios


Por: SERGIO MORA / Papa Francisco | Fuente: ZENIT – Roma / 10 de mayo de 2017



(ZENIT – Ciudad del Vaticano, 10 Mayo 2017).- El papa Francisco prosiguió este miércoles las catequesis sobre la esperanza, centrándola en la que demostró María. El Santo Padre ingresó en el jeep abierto en la plaza de San Pedro, donde miles de personas le esperaban con las habituales manifestaciones de cariño, agitando banderas, pañuelos y saludándolo en alta voz a su paso.

Por su parte el sucesor de Pedro, hizo detener varias veces el vehículo para bendecir a los más pequeños y ancianos.

En su resumen en español el Pontífice señaló que “en la catequesis de hoy contemplamos a María como Madre de la esperanza. Ella pasó también por momentos muy difíciles. No era fácil responder con un «sí» al anuncio del Ángel y acoger en su seno el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios”.

Y precisó que “después, en el momento crucial de la vida de Jesús, cuando casi todos lo han abandonado, María permaneció junto a la cruz de su Hijo por amor de madre y por fidelidad al plan de Dios”.

“Ella, a pesar de que no siempre comprendía –prosiguió el papa Francisco– todo lo que estaba sucediendo, se nos muestra como una mujer valiente, que no se detiene ante las dificultades. Una mujer que está atenta a la Palabra de Dios y que sabe meditar todo en su corazón”.



“Por último, también la vemos al comienzo de la Iglesia, junto a los discípulos de su Hijo, acompañándolos y animándolos como madre de esperanza. Así nos enseña que en los momentos de dificultad, cuando parece que nada tiene sentido, siempre tenemos que esperar y confiar en Dios” explicó el Pontífice.

El Santo Padre concluyó sus palabras en español saludando con cordialidad “a los peregrinos de lengua española” y recordó que “hoy celebramos la fiesta de san Juan de Ávila, patrono del clero español y maestro de vida espiritual”. Exhortó así a rezar “por todos los sacerdotes, para que sean siempre una imagen transparente de Jesús, Buen Pastor, y la Virgen María los sostenga a lo largo de su vida sacerdotal”.

El próximo viernes y sábado –Dios mediante– iré como peregrino a Fátima para confiarle a Nuestra Señora el futuro temporal y eterno de la humanidad, y suplicarle que obtenga las bendiciones del Cielo en su camino”.

 “Les pido a todos –prosiguió el Pontífice– que me acompañen, como peregrinos de esperanza y de paz: que vuestras manos en oración sigan apoyando a las mias”. Y concluyó deseando “que la mejor de las madres vele por cada uno de ustedes, a lo largo de todos los días hasta la eternidad”.

 







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