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Practica Efectiva de la Esperanza
A pesar de que el camino sea doloroso hay caminos para sanarlo


Por: Emilia Naranjo | Fuente: Somos RC



Estaba pineando unas imágenes que me gustaron en mis tableros de Pinterest y di con unas que mostraban cerámicas rotas pero que habían sido reparadas. Estas mismas reparaciones eran de color dorado, así que me puse a investigar por qué… y di con el Kintsugi. Que la verdad es que no tengo idea de cómo se pronuncia pero me fascinó la filosofía que encierra este hermoso arte.

Es una técnica tradicional japonesa en la cuál se reparan objetos y enaltecen la zona dañada rellenando las grietas con oro. Creen que cuando algo ha sufrido un daño y tiene una historia, se vuelve más hermoso.

"...la parte más fuerte de la pieza..."

De esta manera se obtiene una pieza más fuerte que la original. En lugar de intentar ocultar los defectos y las grietas éstos se acentúan y se celebran, ya que ahora se han convertido en la parte más fuerte de la pieza.

Ya te imaginas más o menos de lo que quiero platicarte en esta ocasión.



Es que es una verdad que todos vamos por la vida con esas grietas, hay quienes más y otros menos. Eso sólo lo sabe quién puede ver el alma y el espíritu de las personas.

"...encontrar los caminos para sanarlo..."

Desde que nacemos nuestro inconsciente se va llenando de información. Ya sea que construya o que destruya; todos en la niñez vivimos situaciones que nos marcaron emocionalmente, que de alguna manera definen nuestro presente. Pero siempre he dicho que lo condicionan, mas no lo determinan. Es decir, a pesar de que nuestro pasado haya sido muy doloroso siempre podemos encontrar los caminos para sanarlo, con esfuerzo, conocimiento personal y acciones intencionales podemos ir sanando el inconsciente o subconsciente como se llama en psicología.

Tenemos esas heridas de la niñez y después, en la adolescencia, puede que se hagan más profundas o que algunas se sanen; el desamor, la necesidad de pertenencia, de aceptación etc. Pasamos a la juventud, en la que vivimos experiencias profundas de amor y desamor, y por fin la vida adulta en la que vamos tomando decisiones fundamentales de vida.

"..han sabido rellenar sus heridas con oro..."



Conozco muchas vidas de personas que se pueden equiparar al arte de Kintsugi, es decir, de personas que han sabido rellenar sus heridas emocionales con “oro”, y sé que suena muy lindo pero es importantísimo saber qué significa este arte en lo práctico. Tal vez digas “¡ok! Ya entendí, tengo esta “herida emocional” pero ¿y ahora qué?”. En mi caminar he encontrado muchos recursos para transformar esas heridas y sus consecuencias, y hoy te voy a compartir uno que se llama práctica efectiva de la esperanza.

Es muy fácil saber si aún no has llenado esas heridas, todos tenemos alguna que está sin sanar; es lo más normal, y lo más lógico, porque la vida está llena de situaciones que no controlamos y que nos afectan. Pero para detectarlas sólo hay que hacer una introspección y aceptar si existe en nosotros envidia, miedo, resentimiento o enojo guardado.

Hay ciertas situaciones que son detonantes. Si lo pusiéramos en una imagen sería como volver a lastimar una parte que ya está lastimada o volver a abrir la herida e incluso hacerla más profunda, si no se trata. Si has leído “El Camino de las Lágrimas” sabes que Bucay compara las heridas del cuerpo y la sanación de las mismas con el proceso del duelo. Si ya detectaste alguna y la quieres sanar, y, no sólo sanarla sino además rellenarla con oro, es decir con lo mejor de ti en lugar de albergar resentimiento, miedo y dolor: te invito a sellar ese aprendizaje con esperanza, paz y alegría.

Te dejo esta práctica que espero que te sea de utilidad para tu crecimiento personal.

"...sus deseos son posibles..."

¿Qué es la Esperanza?

Según el diccionario de la Lengua Española, esperanza “es un estado de ánimo en el cuál se nos presenta como posible lo que deseamos”.

Alguien con esperanza es una persona que confía que sus deseos son posibles. Es un estado contrario al miedo, ya que éste nos está sugiriendo constantemente que no alcanzaremos lo que deseamos; “así que mejor ni intentarlo”. El objetivo no es eliminar del todo el miedo; no es posible, es parte de la vida. Lo que sí es posible es enfrentarlo y demostrarle a esa voz que nos sugiere escenarios catastróficos, que no tiene razón.

"...más que una cualidad es una habilidad..."

La esperanza, más que una cualidad es una habilidad, en la que hay que trabajar y la cuál a base de practicar, se puede convertir en un hábito y por supuesto en una virtud que nos lleva a ser personas de esperanza. Y después de haberla alcanzado, compartir esa luz y poder guiar a otros en el camino hacia sus objetivos.

Luis Jorge González es un autor que habla mucho sobre PNL al cual me gusta leer. Tiene este esquema que le llama: práctica efectiva de la esperanza y lo explica en 4 pasos muy sencillos que recomiendo ampliamente.

"...práctica efectiva de la esperanza..."

Primer paso: desear. Tener un objetivo, querer poseer algo, ya sea material o un estado, paz interior, concentración, un trabajo, una relación etc. La vida es como un afán incansable de alimento, vestido, casa, trabajo, descanso, seguridad, salud, interdependencia, convivencia, amor, paz. Todas esas cosas buenas y valores incitan nuestro deseo.

Para desentrañar nuestro deseo podemos preguntarnos:

¿Qué deseo?

¿Qué deseo más allá de esta dificultad?

¿Qué deseo por encima de mis miedos?

Segundo paso: confiar. Confiar exige un fundamento sólido y poderoso, unos confían en sí mismos, otros confían en la vida, en el universo. Yo confío en Dios, cada quien es libre de poner su confianza en donde decida. Evidentemente dependiendo del deseo, es el objeto de la confianza. Si yo deseo conseguir una meta laboral, voy a confiar en mis propias capacidades. Si deseo superar una situación muy dolorosa voy a confiar en los estudios que ha hecho la psicología, en mis propios recursos o en la ayuda de Dios o “del Universo”.

Las preguntas que te puedes hacer para desarrollar tu confianza son:

¿En quién o en qué confío que voy a lograr lo que deseo?

¿Cómo podría avivar aún más mi confianza?

¿Qué o quién puede hacer mi confianza inquebrantable?

El tercer paso: gozar. El gozo es natural y espontáneo cada vez que el deseo dibuja ante el pensamiento y el corazón alguna cosa buena. El gozo que nos proporciona lo que deseamos es proporcional a la confianza que tenemos de lograrlo, porque si nos falta la confianza, el deseo puede producirnos más miedo.

¿Sé que puedo lograr eso que deseo?

¿Si sé que lo puedo lograr, cuánto gozo me produce?

En PNL relacionan directamente el sentimiento de gozo cuando se está visualizando la meta con la probabilidad de conseguirlo. Así que el secreto es vernos en posesión de lo que deseamos y gozar esa película mental, para ponernos en pos de ese objetivo con más energía y claridad.

El cuarto paso: actuar. Hay personas que están sólo enfocadas en este paso y podemos decir que es importantísimo porque sin acción no hay resultados. Pero para que esa acción sea motivada y constante necesitamos de los pasos anteriores, ya que de lo contario es muy probable que no alcancemos aquello que deseamos. La esperanza sería perfectamente inútil si careciera de su impulso poderoso a la acción.

Podríamos decir que los primeros tres pasos son las raíces, las ramas y las hojas de un árbol y la acción con los resultados son los frutos del trabajo interior de la esperanza. Espero que esta información sea útil para conseguir el objetivo de rellenar con oro tus partes rotas ;).

 





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