Menu


Juntos por México
El Director General de Catholic.net, presente en el evento, nos cuenta su experiencia de fe


Por: Miguel Angel Serrano Perea | Fuente: Catholic.net



Miles de laicos, Obispos, Sacerdotes, Religiosas…
Familias enteras, matrimonios jóvenes, grupos de apostolado juvenil, niños…
Seglares y religiosos, políticos y ciudadanos de a pie…
Miembros de grupos de apostolado, coros, ordenes religiosas, sacerdotes diocesanos…
Medios de comunicación católicos, radio, televisión, medios digitales, prensa escrita…
Empresarios, escuelas, editoriales, indígenas, trabajadores, estudiantes…
Apostolados locales, apostolados de alcance mundial…
Grupos cívicos de inspiración cristiana…

En verdad, todos ellos, Juntos por México; no es retórica ni buenas intenciones; yo lo vi, yo estuve ahí este pasado fin de semana,  en la ciudad de Querétaro en México.

Es la segunda vez que se convoca esta reunión, que se presenta este gran signo de unidad al que respondieron más de 5000 personas bajo el lema: Laicos: salgamos juntos a renovar el mundo, ¡es la hora! En esta ocasión el anfitrión fue Monseñor Faustino Armendáriz, Obispo de Querétaro y Presidente de la Dimensión Pastoral de los Laicos; nos acompañó también en la misa inaugural el Nuncio Franco Coppola, representante del Papa en nuestro país.

Debo confesarles que llevaba varias semanas triste y desmotivado por todos los problemas que México como país y como sociedad está enfrentando en ámbitos tan disímbolos como el político y el económico, el desinterés social, la pobreza y corrupción, la falta de oportunidades y mala calidad educativa, las rencillas y rencores entre vecinos, la falta de solidaridad y respeto entre nosotros, la inseguridad y violencia; ver tantas tragedias de la naturaleza, huracanes, terremotos, inundaciones, y un largo etcétera; en fin, les decía que todo esto me traía de capa caída últimamente.

Pues bien, tan solo llegando el viernes me encontré con un gran amigo de los Caballeros de Colón y me dejó entrar en contacto con las reliquias de los 25 mártires cristeros; gente que dio la vida por defender sus ideales, ¡que impresión!; saludé también a mis amigos del Encuentro Matrimonial Mundial y platicamos sobre la urgencia de fortalecer la familia; luego tuvimos una grata convivencia con mas de 20 colegas comunicadores católicos con los que acordamos trabajar en sinergia para hacer crecer nuestra labor evangelizadora. Luego por la noche llegaron la primeras sesiones plenarias, llenas de entusiasmo que se contagiaba, porras, cantos, bailes, todo en un sano ambiente de alegría, caridad y amistad. Simpatiquísimo un señor como de 85 años bailando al ritmo de la música del coro en turno.



El sábado me tocó escuchar una gran intervención acerca de la  “Iglesia de Salida” que tanto nos pide el Papa Francisco; nos explicaron en qué consiste y cómo somos cada uno de nosotros responsables de salir de misión y encontrarnos con otros para llevarles el mensaje de la nueva evangelización. Participé también en la rueda de prensa con el Nuncio Apostólico: impresionantes conceptos acerca de la urgencia de la participación de los laicos en la vida cívico-política de nuestro país y en la responsabilidad de la Iglesia jerárquica de preparar bien a los seminaristas –futuros sacerdotes- para que puedan dar acompañamiento a los fieles laicos en sus labores sociales en favor del bien común. Me puse como objetivo buscar nuevamente al Nuncio para poder entablar una conversación profunda al respecto.

El domingo me tocó participar en un panel denominado “Comunicando nuestra Fe”, al lado de directores de otros medios de comunicación católicos, -Zenit, El Sembrador y Signis América Latina-; una verdadera gozada compartir piso con ellos, grandes personas, grandes profesionales y grandes amigos. Por mi parte intenté transmitirle al auditorio dos aprendizajes que he tenido al estar al frente de este bello apostolado de Catholic Net:

El primero de ellos tiene que ver con el gran riesgo que tenemos los comunicadores de medios católicos de olvidar que nuestra comunicación es realmente una evangelización, de olvidar que Cristo vino a traernos la Buena Noticia y que para todos los cristianos es un privilegio y a la vez un compromiso ineludible el salir a comunicar ese tesoro al mundo que no le conoce, llevar este mensaje de Fe a todos los rincones de la tierra.

El segundo de los aprendizajes, es el tener presente siempre en nuestro trabajo cotidiano que del otro lado de la “red”, del otro lado de cada artículo, de cada reflexión o noticia que publicamos, hay una persona concreta de carne y hueso, una persona que goza, que sufre, que tiene miedos y aspiraciones, una persona por la que Cristo murió en la Cruz. No podemos perdernos en los números, en las estadísticas y en los ratings; si escribimos y publicamos algo, lo hacemos para “un otro concretísimo”.

Al final les agradecí y les pedí que no dejen de estar cerca de nosotros, de que participen, de que colaboren con artículos, que nos escriban sus inquietudes y reclamos, que nos hagan saber sus dudas, sus aspiraciones y reflexiones para crecer juntos. Cuando me pidieron unas palabras para terminar, les dije a los mas de 5000 asistentes que les agradecía su entusiasmo, que había sentido en mi, gracias a ellos, una profunda renovación de mi fe, que había confirmado mi convicción de que con gente como ellos, México podría levantarse y salir adelante; que podíamos lograr lo que nos propusiéramos siempre y cuando nos mantuviéramos así, Juntos por México.



Una experiencia que me llenó de vida y de esperanza nuevamente. En verdad, un gran evento en todos los sentidos.


Miguel Angel Serrano Perea
Director Catholic Net

 

 

 





Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |