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Nueva etapa: Adultos jóvenes
La juventud es la etapa perfecta para cultivar y en unos cuantos años recoger


Por: Paula Vásquez Ruidaz | Fuente: yoinfluyo.com



Cuando tenía ocho años pensaba que a mis 23, tendría carro, casa y beca. Realidad: sigo viviendo con mis papás, esperando resultados de mi trabajo de grado, montando en bus todos los días( cuando estoy de buenas en Uber) y conociendo la realidad del desempleo en mi país, que según estadísticas para un joven recién egresado cada día es más difícil encontrar un trabajo en su profesión.

Etapa de juventud

Chocarse todos los días con opciones laborales que te piden dos o tres años de experiencia, pero al mismo tiempo te piden que tengas entre 23 y 24 años ¿?, es decir tuviste que haberte graduado a los 20 y empezar la universidad a los 15 ¿?.

Por otro lado en los lugares que te dan la oportunidad te ven la cara de ‘necesidad’ y te ponen a hacer de todito el que lleva los tintos, escribe, vende, salta pero nunca duerme y claro está con un sueldo de prestación de servicios que no incluye ni salud , ni pensión, pero bueno, por algo se empieza.

Lo que veías tan lejano está sucediendo, deudas, servicios, responsabilidades, desempleo y más responsabilidades que sientes como poco a poco te van consumiendo y ese sueño que tenías de ser a los 23 se va perdiendo, porque por ahora, ni casa, ni carro, ni beca.



Empiezas a extrañar las épocas que tanto decías odiar de parciales, trabajos en grupo, exposiciones y madrugadas de estudio, donde lo peor que podía suceder era que reprobaras una de tus asignaturas y darle la cara a tus papás.

Tenemos dos opciones mis queridos, seguir con el pensamiento negativo de los primeros cinco párrafos o aprovechar este momento de nuestras vidas para volvernos como decimos en mi país, unos verracos. No dejemos que nadie ni nadie nos quite el poder de soñar, sin lugar a dudas somos lo que soñamos y en el momento que lo dejemos de hacer vamos a perder el rumbo de nuestra vida.

Cuanto más oscuro este nuestra realidad más pronto vendrá la luz, puede que al principio no comencemos ni con el trabajo, ni sueldo de nuestros sueños, pero si perseveramos y dirigimos todos nuestros pensamientos y acciones hacía lo que nuestra alma anhela pronto llegará.

La juventud es la etapa perfecta para cultivar y en unos cuantos años recoger. Por eso, calma en alma, pongan la pared de sus alcobas a donde quieren llegar y cuando sientan que el ánimo está en el suelo, visualícense en ese momento. Rodéense de gente positiva y soñadora, emprendan proyectos con sus amigos, viajen con lo poco y disfruten mucho.

Dios no pone en nuestros corazones metas imposibles de lograr, el cumple con darte las herramientas necesarias para que lo obtengas, con trabajo fuerte, pero al final prometiéndonos que todo vale la pena







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