Menu



Fe expresada en el atuendo
El atuendo de la imagen cuando es escultura y las coronas y joyas, como manifestación introducida entre la fe y el folklore


Por: México desconocido online | Fuente: www.mexicodesconocido.com.mx



El atuendo de la imagen cuando es escultura, y las coronas y joyas de ambos casos, también vale la pena mencionarlo como manifestación introducida entre la fe y el folklore.

Puesto que la Virgen María es reina, debe tener un camerín en donde es revestida por sus damas de honor. Este se coloca atrás del altar mayor y se caracteriza por su riqueza decorativa. En él se guarda la ropa de la Virgen y sus alhajas, que cuando el santuario tiene una feligresía rica, ésta llega a manifestarse pomposamente. Recordemos el camerín de la capilla de Loreto, en la iglesia jesuita de San Francisco Xavier en Tepotzotlán o el de Nuestra Señora de Ocotlán en Tlaxcala.

Las cofradías tenían a compromiso y honor el bordar en hilos de oro y plata y enjoyar con las mejores posibilidades el ropaje de la titular en ocasión de sus coronaciones pontificias o diocesanas, declaraciones dogmáticas o aniversarios diversos.

El estatus de las diferentes cofradías o asociaciones siempre estaba comprometido ante la comunidad entera. Durante largos periodos las buenas costureras bordaban, deshilaban y tejían el atuendo con la fe y la pasión que pondrían si fuera para la persona divina o sagrada, y no para su imagen. El peinado se confeccionaba con pelo humano, teniéndolo a gran honor la donante; en las imágenes virreinales de Cristo es frecuente encontrar costillas humanas que extreman su realismo.

El culto es la expresión de la liturgia pero nosotros no paramos en ello e involucramos, como el pueblo bíblico, toda la esencia de las cosas, por eso les llevamos mañanitas. A las imágenes de la Virgen les hemos dado grados militares y al Niño Jesús le regalamos juguetes. Es más, preocupados por la integridad de las imágenes originales, hemos creado las "hermanitas" o representaciones viajeras que las sustituyen.

Hay infinidad de santuarios en México —verdaderos tesoros artísticos que acumulan importantes obras de pintura y de arquitectura que son incomparables por ser únicas y fundamentales para la comprensión de la historia—, que en su diversidad acuñan todo el sentido de la ortodoxia y en su ignorancia toda la gama de la heterodoxia. Todos ellos son monumentos de la fe y testimonios del amor.

 

 

 

 



 





Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |