Menu


Ve, vende lo que tienes y sígueme
Cristo les hace la invitación a los jóvenes de sentir el deseo de una vida más plena


Por: Mons. Enrique Diaz, Obispo de la Diócesis de Irapuato |



I San Pedro 1, 3-9: “Ustedes no han visto a Cristo, y sin embargo lo aman; al creer ahora en Él se llenan de una alegría indescriptible”

Salmo 110: “El Señor se acuerda siempre de su alianza”

San Marcos 10, 17-27: “Ve, vende lo que tienes y sígueme”

 

Este año ha sido declarado por la Iglesia Mexicana “Año de los adolescentes y los jóvenes” en preparación al Sínodo de los Obispos. En las consultas previas surgen con una fuerza impresionante.



En todo el mundo han hecho oír su voz, sus reclamos, sus deseos de un mundo más justo y también sus aportaciones en búsqueda de equidad y justicia. Los jóvenes de nuestro tiempo son diferentes, como en todas las generaciones lo han sido, pero ahora presentan nuevas características, nuevos retos y nuevos intereses. Sin pretender encasillar a toda la juventud en esquemas iguales pues cada país, cada región e incluso cada pueblo, tienen sus características, podríamos decir que los jóvenes de ahora son los hombres de la imagen, del instante, de la brevedad, de la intercomunicación, de la globalización.

Ellos no entenderían la antigua concepción que casi todos los pueblos tenían de percibirse como el ombligo del mundo y solamente desde ese sitio hacer referencia a todas las circunstancias de los otros. El mundo del joven es ahora el mundo global, sus amistades (?) o relaciones pueden extenderse fácilmente de un extremo al otro del planeta. Aunque vivan aislados, desde su rincón pueden estar interconectados con todo el mundo. Es una gran riqueza y una fuerza maravillosa la de los jóvenes actuales y tendremos que reconocer todos sus valores.

Tienen sus peligros, como todas las generaciones: vivir una vida irreal a través de su música, de sus videos y de las relaciones virtuales; apegarse tanto a lo material que se les olvide su vida interior; romper con los cercanos, aislarse y refugiarse en relaciones que no comprometen. Cristo también tiene su palabra, su amor y su propuesta para los jóvenes de hoy. Les sale al encuentro en todas sus comunicaciones y sobre todo en su interior. Cristo tiene respuesta para sus preguntas fundamentales y puede llenar sus expectativas más profundas. También hoy, como ayer, Cristo les hace la invitación a los jóvenes, te hace la invitación a ti joven que sientes ese deseo de una vida más plena, más comprometida, con búsquedas de justicia y de verdad.

Hoy vuelve a lanzar su propuesta: “Ve, vende lo que tienes, Ven y sígueme”. Ojalá no nos atoremos nosotros en las cosas materiales y demos una respuesta generosa a Jesús. Encontraremos en Él y con Él, la felicidad.

 



 







Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |

Another one window

Hello!