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El Buen Samaritano, en Toledo
Acogida y ayuda de Caritas Toledo al pueblo venezolano


Por: Luis Javier Moxó Soto | Fuente: Catholic.Net



D. José María Cabrero Abascal es el delegado episcopal de Cáritas Diocesana de la archidiócesis de Toledo (España), desde 2012. También ejerce como director del Secretariado de Pastoral de Migraciones y desempeña otros cargos de consejero, consultor, capellán...

En la foto podemos verle con el Sr. arzobispo D. Braulio, el equipo de Caritas y unos cuantos venezolanos que están en situación de verdadera y urgente necesidad especial. Le preguntamos directamente: ¿qué líneas principales tiene el plan especial de acogida y asistencia al pueblo venezolano residente en Toledo? ¿se va a complementar con otros planes de ayuda? ¿se ha desarrollado ya o está en ejecución?

 

La Iglesia católica en Toledo, particularmente a través de su Cáritas Diocesana y del Secretariado Diocesano de Pastoral de Migraciones, muestra su preocupación ante la difícil situación que viven hoy los ciudadanos de Venezuela, tanto en el propio país como en aquellos otros a los que han tenido que dirigirse huyendo en unas ocasiones de la persecución política, en otras de la penosa situación económica, estamos hablando de un país con un elevado nivel de hiperinflación, o en otras de la extrema inseguridad jurídica o de orden público, el informe más reciente del observatorio InSight Crime señala que hubo un total de 26.616 homicidios en Venezuela a lo largo del año 2017, incluyendo 5.535 a manos de las fuerzas de seguridad.

Según la nota de prensa de Cáritas Española, de 21 de junio pasado: “La aguda crisis humana que afronta Venezuela ha traspasado las fronteras del país y se extiende hacia los países vecinos, hacia los que, en los últimos meses, han salido más de 3 millones de refugiados venezolanos.”



Si bien nos alarma la situación de todos los venezolanos, nos ocupa, naturalmente, la de aquellos que se han establecido en la provincia de Toledo. Naturalmente, porque Cáritas Diocesana de Toledo tiene unos recursos muy limitados, ya nos gustaría ayudar mucho más, y porque entendemos que los que se encuentran entre nosotros, son aquellos que Dios nos encomienda de una manera particular. Ello no quiere decir que nos estemos olvidando de los que han quedado en su patria; aunque sea a nivel testimonial, procuramos apoyar a distintas parroquias y personas particulares, generalmente familiares de los que se encuentran aquí y que nos consta están atravesando una situación límite, con el envío de recursos en especie o de dinero, que nos es factible.

Dentro del programa general e integral de acogida y ayuda a refugiados, por motivos religiosos, políticos u otros, e inmigrantes, por motivos económicos, denominado “Cáritas Integra”, hemos abierto uno específico, bautizado con el nombre “Virgen de Coromoto”, dirigido a nuestros hermanos procedentes de Venezuela; ello por razón de su número y necesidad urgente de ayuda. Sin duda, el número mayor de inmigrantes por nacionalidad, hoy en España, es aquel procedente de dicho país hermano.

Este programa, “Virgen de Coromoto”, está en ejecución y seguirá estándolo mientras dure la emergencia y Cáritas Diocesana de Toledo cuente con recursos.

Lo hemos dotado para estos seis últimos meses del año con una cantidad de cincuenta mil euros, que pensamos mantener, según disposición presupuestaria, en el 2019.

Es un programa de ayuda integral con líneas de apoyo en los campos jurídico, económico, social, espiritual, etc… esto se traduce en: escuelas de acogida, con cursos de información y formación sobre las instituciones españolas, su ordenamiento, normativas, etc.; orientación y asesoramiento sobre trámites administrativos, específicamente de extranjería, ayuda para la homologación de títulos académicos, apoyo económico para alquiler de viviendas, pagos de servicios, ayudas de transporte, ayudas de alimentación; obtención de becas de estudio; participación en cursos de formación para el empleo; asesoramiento y acompañamiento en temas relativos a la salud; atención y apoyo psicológico; celebración de jornadas o acontecimientos significativos; etc… y acompañamiento espiritual, porque está escrito que «No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.» (Mt 4, 4)



Efectivamente, este programa de acogida y ayuda se complementa con otros que ya tenemos desde hace tiempo en funcionamiento. A modo de ejemplo, el de Cáritas Educa, un programa de nivelación y refuerzo educativo dirigido, especialmente, aunque no sólo, a hijos de refugiados e inmigrantes, que tienen muchos problemas de aprendizaje porque cuando son integrados, según su edad, en el curso que según esta les corresponde, presentan un nivel formativo notablemente inferior al que les correspondería.

 Por otro lado, tenemos que señalar, que Cáritas Diocesana de Toledo atiende, especialmente, a todos aquellos venezolanos que se le acercan y que por su situación legal quedan excluidos de los programas financiados por los distintos niveles de la administración estatal, autonómica o local. Es decir, aquellos venezolanos que no pueden solicitar esas ayudas, generalmente gestionadas por ONG´s, como ACCEM, MPDL, Cruz Roja, y otras, ya que han ingresado en España porque tienen también nacionalidad española, o de alguno de los países de la Unión Europea, porque no han solicitado en el primer mes protección internacional, porque se les ha denegado esta, etc… Todas estas personas, además de venir, la inmensa mayoría, sin recursos económicos, no pueden acceder, por su situación de ilegalidad, ni siquiera a oficinas de empleo, cursos de formación, educación no obligatoria, etc… Incluso les resulta extremadamente arduo conseguir una vivienda para cuyo alquiler se suele exigir corrientemente nómina que garantice que el inquilino va a tener medios con que pagar.

 

¿Qué logros u objetivos se han alcanzado o se esperan alcanzar desde su puesta en marcha, y en qué plazo aproximado?

 

El logro u objetivo alcanzado en este último año ha sido la atención prestada a más de un centenar de familias venezolanas, que hemos intentado que fuese lo más integral posible, según la descripción que referíamos anteriormente, pero que, obviamente, ha variado en función de las necesidades y de los tiempos de esas mismas personas. Más de un centenar de familias en el Programa “Virgen de Coromoto”, en sus dos sedes principales, Toledo y Talavera; además, en el conjunto de las ciento cuarenta Cáritas parroquiales, que integran Cáritas Diocesana de Toledo, se ha procurado ayudar a muchas otras, a través de los programas de acogida y ayuda habituales.

Dado que con datos oficiales en la mano, el número de venezolanos que llegan a España, y, por tanto también a Toledo, está creciendo exponencialmente, aspiramos a alcanzar a muchas más familias y a prestarles una ayuda todavía mucho más completa, en pronta acogida, cálido afecto, eficaz servicio y plena disponibilidad.

Aquí no estamos hablando, principalmente, de prestar una ayuda social, aquí estamos hablando de un compartir fraterno, porque de ellos recibimos un impresionante testimonio: de fortaleza frente a la adversidad; de esfuerzo por salir adelante; de increíble capacidad de sufrimiento; de escasez llevada con enorme dignidad; de búsqueda insistente de empleo para valerse por sí mismos; etc… y en la inmensa mayoría de los casos de fe, que les hace sobrellevar todo sin odio ni amargura.

Nuestro arzobispo, don Braulio, conoce de primera mano la realidad de nuestros hermanos venezolanos. En un encuentro que tuvo con ellos en el mes de mayo les decía que contaran con todo “lo que, humildemente desde la Iglesia de Toledo, a través de Cáritas, podamos hacer por vosotros”. Él mismo recordó que no somos dos pueblos (Venezuela y España) sino que somos miembros de un mismo pueblo, el pueblo de Dios, que nos hace hermanos”.

¿Se está apoyando desde las Administraciones Públicas a los venezolanos?

 

Responder a esta pregunta con escrupulosidad llevaría consigo una multitud de precisiones, que desbordan el marco de esta entrevista.

En resumen, creo que puede decirse que sí se está apoyando, incluyo como apoyo, por ejemplo, el acceso a la educación obligatoria de los menores o la atención médica por vía de urgencia, en casos de gravedad, pero a un número mucho menor del debido y por un tiempo excesivamente limitado.

 

¿Tienen datos del número de venezolanos en España?

 

El número va incrementándose año tras año, de hecho estamos asistiendo a una emergencia internacional, a una crisis humanitaria de proporciones asombrosas.

El año pasado se establecieron en España 26.608 ciudadanos de Venezuela, sin incluir a los que disponen de ciudadanía española o de otro país de la Unión Europea, que son muchísimos. (Así, el Instituto Nacional de Estadística de España indica que a 1 de enero de 2013, había unos 53.067 venezolanos en calidad de residentes pero que esta cifra aumenta a 156.065 si se toma en cuenta el lugar de nacimiento de los inmigrantes, ya que muchos tienen padres españoles y se han establecido con pasaporte de la Unión Europea)

Según los datos del Padrón, difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la venezolana es la nacionalidad extranjera que más creció tanto en cifras absolutas como en términos relativos (38,6%) en 2017. Pasó de algo menos de 68.900 personas el 1 de enero de 2017 a casi 95.500 en la misma fecha de 2018.

Debido al incremento registrado en 2017, la venezolana se ha convertido en la decimotercera nacionalidad foránea más extendida en España, y la cuarta entre las latinoamericanas. Un año antes ocupaba los puestos decimonoveno y sexto, respectivamente. En doce meses ha superado a la portuguesa, la paquistaní, la brasileña, la paraguaya, la rusa y la argentina.

Entre los venezolanos residentes en España hay predominio femenino. 57,74% son mujeres. Los ciudadanos de Venezuela en el país europeo tienen una media de edad relativamente joven, de 35,3 años, mayor en el caso de las féminas (37,3 años) que en el de los hombres (32,6 años).

Según el último informe anual publicado en junio pasado (18.06.2018) por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, CEAR. En 2017, un total de 10.350 venezolanos buscaron refugio en España, frente a los 3.960 de 2016 o los 596 de 2015. Sin embargo, la respuesta del Gobierno español ha sido la denegación de la protección internacional a la inmensa mayoría, estamos hablando muy por encima del 90%.

Por otro lado y complementariamente, el informe anual presentado el pasado diecinueve de junio (19.06.2018) por la Oficina Europea de Ayuda al Asilo (EASO), ofrecía estos datos: Venezuela fue el país con el mayor aumento de solicitudes en 2017. Mientras que hasta 2014 los venezolanos presentaban unas cien demandas al año en la UE, el número ha ido aumentando con rapidez en los últimos años, hasta las 12.020 solicitudes en 2017, lo que convirtió a Venezuela en el decimosexto de la lista de principales países de origen de los demandantes de asilo.

 

¿Qué es lo que demandan los venezolanos? ¿Qué les preocupa?

Principalmente demandan que el Gobierno de España les facilite los trámites para iniciar una nueva vida en nuestro país. Piden el asilo y los trámites de reconocimiento de títulos profesionales, que les permitan trabajar. Muchos han tenido que vender sus casas y sus propiedades para poder salir de su país. Han tenido que dejar todo. Piden una oportunidad de trabajo. Una gran parte son profesionales cualificados, acostumbrados a trabajar toda su vida, y no quieren ser una carga. Solicitan una oportunidad laboral, que les permita vivir y sentirse dignos, ganando su propio sustento.

Además, están preocupados por la situación que se vive en su país, especialmente por la suerte de sus propias familias.

Tengamos en cuenta que Venezuela con una inflación del 1.133%, según el Fondo Monetario Internacional, (FMI), lideró en 2017 el ranking mundial de los países con mayor inflación del mundo. Esta misma institución (FMI) prevé una inflación de casi el 14.000 % en Venezuela para este año 2018 y una caída del producto interno bruto (PIB) de un 15 %, en lo que sería su quinto año en recesión.

En cuanto a la cesta de la compra, en junio de este mismo año y rastreando uno de los supermercados más famosos de Venezuela: un kilo de arroz, un litro de aceite de soja, una lata de atún de 140 gramos, un kilo de tomates, dos rollos de papel higiénico, 500 ml de detergente para lavar platos, alcanzan un total de: 72,98 euros (por la compra de seis productos básicos). Ahora bien…el salario mínimo es de 30,7 euros, es decir, menos de la mitad. Dicho de otra manera, una persona, supuesto que tenga trabajo, y que reciba el salario mínimo, debe vivir todo un mes con menos de un kilo de arroz, medio litro de aceite, una lata de atún y medio kilo de tomates.

Según un estudio de la propia Cáritas Venezuela, el 87 por ciento de la población vive en la pobreza, y un 63 por ciento de los venezolanos se ha visto obligado a hacer solo una comida al día o reducir sus porciones. Esto es especialmente grave en el caso de los ancianos, las mujeres embarazadas y los niños; Cáritas de Venezuela estima que 280.000 niños podrían morir a causa de la desnutrición en el país. Hay desabastecimiento de medicamentos, de comida y de cualquier tipo de servicio básico.

 

Muchas gracias, D. José María y equipo de Caritas Toledo por esta documentada entrevista que nos han concedido. Por último queremos preguntarles, ¿cómo está actuando la Iglesia en Venezuela respecto de las necesidades más básicas, urgentes, inmediatas... de sus compatriotas?

 

Ante esta situación, que dura ya varios años, la Iglesia venezolana y Cáritas han estado al lado de los más vulnerables, respondiendo a la crisis a través de la amplia red de Cáritas Diocesanas (treinta en todo el país) y Parroquiales (365), lo que supone una cobertura cercana al 80 por ciento del territorio nacional.

En estos años, Caritas Venezuela ha acompañado, y continúa acompañando, al pueblo venezolano en actividades alimentarias, atención sanitaria, suministro de medicamentos, grupos de apoyo psicológico, espacios para el diálogo y la reconciliación.

Ya en junio de 2017 Cáritas Española lanzó una campaña de solidaridad con Venezuela para responder a la petición urgente de la Cáritas Nacional de ese país para recaudar los 1,8 millones de euros necesarios para financiar el reparto de ayuda de emergencia en diez estados. Los destinarios de esta operación eran niñas y niños menores de 5 años, mujeres embarazadas, personas de la tercera edad que viven solas y familias en situación de especial dependencia.

 





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