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El Pelé: gitano, cristiano y mártir
Cuando iba caminando por las calles de Barbastro, la gente decía: “No blasfeméis, pasa El Pelé”


Por: Parroquia de la Santísima Trinidad de Alcaraz (Albacete) | Fuente: www.4buenasnoticias.com



Ceferino Giménez Malla, conocido como “El Pelé”, nació en Benavent de Sagriá (Lérida), en 1861. Analfabeto, vivió sus primeros veinte años por los caminos soleados de Aragón. En 1880 se establece en Barbastro. Hacia los 20 años de edad, se casó por el rito gitano con Teresa Giménez Castro. Al no tener hijos, reciben a sus sobrina Pepita, nacida en 1906. Después de un proceso de acercamiento a la fe católica, de manos de don Nicolás Santos de Otto, profesor universitario en Barbastro, contrajo matrimonio religioso con Teresa el 9 de enero de 1912. Quedó viudo en 1922.

El Pelé asistía a las funciones de las distintas iglesias de Barbastro, acompañaba el Viático a las casas de los enfermos, rezaba el rosario con los ancianos en el hospicio del Amparo, reunía a los niños y les enseñaba la Biblia, las oraciones y los cantos. Cuando iba caminando por las calles de Barbastro, la gente decía: “No blasfeméis, pasa El Pelé”. Vivía con gran austeridad con él mismo. Al morir su mujer, se deshizo de su casa y se fue a vivir en arriendo. Frecuentaba la Adoración Nocturna, los Jueves Eucarísticos y en 1926 se hizo Terciario Franciscano.

Cuando estalló la Guerra Civil tenía 75 años de edad. El Pelé, que tenía una gran personalidad, estando en la plaza del municipio y frente a una evidente injusticia, no pudo evitar exclamar para salir en defensa de un joven sacerdote: “¡Virgen, ayúdame! ¡Tantos hombres contra uno, y además inocente!”. Fue detenido, y en sus bolsillos le encontraron un rosario. Llevado a la cárcel municipal, lo encerraron en una celda de 5x5 metros con otras 15 personas. Se negó a entregar el rosario. Junto con otros sacerdotes y laicos, fue trasladado al Convento de las Capuchinas, transformado en cárcel. En la noche del 2 o del 9 de agosto, del sábado al domingo, hacia las tres de la mañana, fue fusilado en el cementerio de Barbastro, con el rosario en la mano.

El papa Juan Pablo II lo beatificó el 4 de mayo de 1997. En su homilía, el papa dijo: “A vosotros os llamo amigos” (Jn 15,15). También en Barbastro el gitano Ceferino Jiménez Malla, conocido como El Pelé, murió por la fe en la que había vivido. Su vida muestra cómo Cristo está presente en los diversos pueblos y razas y que todos están llamados a la santidad, la cual se alcanza guardando los mandamientos y permaneciendo en su amor”.

 

 

 





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