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La caridad: principio activo de la vida espiritual
El amor está por encima de todo otro bien...


Por: Mauricio Ochoa Urioste | Fuente: Catholic.net



La caridad no es un término unívoco y es preciso una reflexión teológico espiritual sobre su alcance. Según M. Sbaffi – a quién seguiremos a lo largo de este artículo – la caridad no es una sabia relación de equilibrio entre nosotros y los demás, dado que al inspirarse en la caridad de Cristo (Jn. 13, 34-35) es más exigente y generosa. “El amor está por encima de todo otro bien, es generoso; hace emprender cosas grandes e incita a todo lo que hay de más perfecto y mejor en los cielos y en la tierra, porque el amor ha nacido en Dios y no puede aquietarse sino con el mismo Dios. El que ama corre, vuela y se alegra; es libre; nada le detiene, nada le pesa, nada le cuesta; intenta más de lo que puede; no considera nada imposible, porque todo lo cree posible y lícito. Por eso lo puede todo y realiza muchas cosas en las cuales el que no ama desfallece y cae” (Imit. de Cristo III, 5). Se trata pues de un principio activo que tiene su origen en la acción preveniente de Dios (Jn 15,16; Rom 5,8).

La caridad cristiana se realiza en la caritas, que es la forma suprema de la actividad de un cristiano, y el texto bíblico enfatiza esta idea cuando exhorta: “amémonos no de palabra ni de lengua, sino con obras y de verdad” (1Jn 3,18). De esta acción caritativa hay varios ejemplos: Lc 3,11; Mt 5,42; Lc 14,13. La caridad supone un vencimiento al egoísmo y un ejercicio de humildad, ajena a la filantropía que puede ocultar un egoísmo refinado (Mt 6,2-3) o esté dictada por un propio interés (He 5,1-11).

En otro sentido, la caridad es llevada cabo por una acción del Espíritu Santo. En efecto, siendo ésta la manifestación más alta de Dios y el don más sublime otorgado al hombre, solamente se la puede comprender en esta dimensión (Rom 5,5), (Gál 5,22-23).

Finalmente, la caridad es la expresión más sublime de maduración espiritual indispensable no solamente para el creyente; sino para la Iglesia en su conjunto.





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