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Los Abuelos
Los abuelos pueden regalar a sus nietos algo muy valioso: su tiempo


Por: María Luisa Martínez Robles | Fuente: Catholic.net



Si has llegado a ver a los hijos de tus hijos, si has conocido a esas criaturas que son parte de ti, has recibido la bendición bíblica. Durante muchos años has educado a tus hijos, han crecido y se han ido a vivir su propia vida. Como dice el poeta Khalil Gibran, tú eres el arco para lanzarles a la vida que van a vivir y tus hijos las flechas .  Los abuelos tienen otra misión con los nietos. Ya no tienen que llevar el peso de su educación, solamente reforzarla. Apoyar a los padres para que sus experiencias les ayuden a formar a sus  hijos en el respeto, el esfuerzo y la constancia.

Los abuelos pueden regalar a sus nietos algo muy valioso: su tiempo. Los padres viven estresados por su trabajo, la economía familiar y la falta de tiempo para dedicarle a los hijos. Cuando los abuelos se dedican a enseñar lo que saben, a escuchar a sus hijos  y  recomendar actuaciones que debido a sus vivencias pueden beneficiar a sus nietos, olvidarán sus dolencias y emplearán su tiempo en algo muy productivo. Todo ello sin inmiscuirse en la intimidad y las decisiones de  los padres de nuestros nietos.

Los abuelos estamos para escuchar, para agradar, para enseñar lo que sabemos y para retirarnos discretamente cuando no nos necesitan. A veces los abuelos creen que la ayuda es meramente organizativa: llevarles al colegio, recogerles de las actividades extra escolares, pasar la noche con ellos. Puede ser ocasional, no es lo verdaderamente importante.

Abuela, yaya, abueli, nona, cualquier forma, en cualquier país, es el mejor título, difícil de conseguir porque requiere doctorarse en medicina, en organización y dirección de empresas, pedagogía. En economía, cocina, pediatría, psicología, educación física, porque si no has sido capaz de hacer ver a los diplomados, es decir a tus hijos, que el ser padres es una difícil profesión que no compensa económicamente pero que produce muchas alegrías, jamás podrás  ser abuela, pues tus hijos no tendrán la necesidad de ser padres, preferirán tener una casa mejor y menos responsabilidades.

Esta es una receta para ser una excelente abuela.

Para conseguir una abuela perfecta se necesitan los siguientes ingredientes:

- 1 kilo de dulzura
- 100 gramos de ternura
- 200 gramos de alegría
- 200 gramos de paciencia
- 6 kilos de cariño.
- Algo de experiencia
- Mucha discreción

Se baten todos los ingredientes, se dejan reposar 9 meses en un sitio cálido y tranquilo.

Se espera con paciencia, sin agobios a que esté preparado el bebé. Se anima a los cocineros, para darles confianza de que todo va a salir bien.

La discreción es imprescindible, más que la experiencia.

Cuando tienes “el dulce” en tus brazos, le acaricias suavemente para que no le falte el calor, y le adornas, le aromatizas y le dejas reposar.

Cuando haya crecido saboreas sus ocurrencias. Le pones todo el azúcar que puedas a su vida, y animas a sus padres a que hagan otro para practicar de nuevo la receta.

Si la labor de los abuelos ha sido siempre importante, ahora es casi imprescindible. La sociedad actual con la permisividad, la carencia de valores y las separaciones conyugales, los abuelos pueden equilibrar  las emociones de sus nietos aportando seguridad y paz en la familia.

Hay que cuidarles y protegerles, no solo cuando son pequeños,  cuando son adolescentes, incluso adultos,  necesitan de la sabiduría de quienes han vivido muchas experiencias y dificultades en la vida y las han superado con éxito.

Rezaremos esta oración para que Dios nos ayude.

LA ORACIÓN DE LOS ABUELOS



Gracias por haberme concedido la bendición bíblica
y poder conocer a los hijos de mis hijos,
Por revivir de nuevo la alegría de cuidarles,
Por disfrutar de su cariño, de su inocencia.
 
Gracias por verles crecer sanos y fuertes.
de cuerpo y alma, dentro de una familia unida.
Porque sus padres hayan preferido tenerles,
Y renunciar al egoísmo, a la comodidad.
 
Ayúdales para que no caigan en el desánimo,
Para que cada día se levanten renovados,
Con fuerzas para afrontar el reto de la vida,
Que han iniciado al tener hijos.
 
A ellos guíales mientras sean niños
para que de mayores alcancen el camino
que conduce a Ti.
Y cuando sean hombres y mujeres
Sepan que eres la Verdad y la Vida
Y vuelvan a seguir sembrando en sus hijos el bien
Como lo hicieron sus padres y sus abuelos con ellos.
 
A nosotros los abuelos,
Enséñanos a asumir nuestro papel.
Danos  tu luz y apoyo
Para que se lo transmitamos a nuestros nietos.
Danos la fuerza y la salud necesaria
Para ayudarles siempre que nos necesiten,
Y cuando Tú nos llames,
Dejemos nuestro grato  recuerdo.





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