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La mejor inversión para tu Alma: "Las ánimas del purgatorio"
Existen 2 retiros que todas las personas que vamos a experimentar: el retiro formal o legal para la actividad económica y otro que para los creyentes es el momento de nuestra muerte


Por: Carlos Alberto Ramirez Linares | Fuente: Catholic.net



Estimado Lector. Aunque no me considero un experto financiero, si dedico una buena parte de mi tiempo a buscar inversiones interesantes y hablar sobre inversiones en mis clases y mi blog de finanzas ¿Cuánto sería para ti una tasa atractiva de interés para invertir tu dinero? Pensemos en la moneda que es el referente mundial: el dólar estadounidense (USD) ¿Cuál es una buena tasa en dólares para invertir? Hay bancos que presumen de pagar tasas de 3 – 4 % anual en dólares como una tasa considerada atractiva ¿Qué te parecería una tasa de 8 o el 10 % en USD? Los que invierten en la bolsa de valores y se precian de ser “ganadores” en ella, presumen de tasas de un 30 % anual….. Bueno, si yo te dijera que puedes invertir con una tasa que te devuelve el 100 x 1 o posiblemente más para el momento de tu retiro ¿Qué me dirías? ¿Te parecería una inversión interesante? Déjame pues contarte sobre esta inversión que pudiera ser tan atractiva:

Primero déjame ponerte en contexto de que existen 2 retiros que todas las personas que sobrepasemos la edad laboral vamos a experimentar: el retiro formal o legal para la actividad económica que en mi país (México) es a los 65 años y otro que para los creyentes es el momento de nuestra muerte, donde recibiremos para toda la eternidad los frutos de nuestras obras y también tendremos que pagar por un determinado tiempo y con cierta intensidad (si al momento de nuestra muerte estamos en gracia de Dios) las consecuencias de todos nuestros actos y pecados.

Algo importante de saber, de acuerdo a las enseñanzas de la iglesia, es que invariablemente al morir tendremos que pagar las consecuencias de todo el mal que hayamos hecho, aún cuando nos hayamos arrepentido y confesado. El hombre que durante toda su vida ha hecho el mal, pero que antes de morir alcanza el arrepentimiento verdadero, la conversión y recibe el perdón de sus pecados, no es de esperarse que vaya al cielo. La justicia de Dios reclama que, aunque su alma se salvará, deberá pagar las consecuencias de todo el mal que hizo, en un lugar llamado “purgatorio”

El testimonio de muchas almas que han recibido el permiso de comunicarse con los vivos para pedir ayuda sobre los tormentos del purgatorio nos hacen saber que pasar un minuto en el purgatorio es peor que pasar muchos años de enfermedad en la tierra. Que las penas que ahí se experimentan son peores que cualquier pena que podamos vivir en la tierra, puesto que ahí se experimenta la justicia de Dios y no su misericordia que es la que impera en este mundo. Hay revelaciones que indican que incluso religiosos(as) conocidos por su piedad han pasado 20, 30, 60 años en el purgatorio.

Las personas previsoras son cuidadosas de ahorrar y buscar proveerse medios para un retiro digno cuando lleguen a la edad legal en que ya no pueden trabajar. Esto es una sabia decisión, pero muy pocos nos preocupamos de hacer obras buenas, penitencias, limosnas, escuchar y/o ofrecer misas para ahorrar para el “verdadero retiro” que será eterno y viene después de la muerte y mucho menos invertir en evitarse las terribles penas que a todos nos esperan por expiar cada una de nuestras faltas y fallas. Si religiosos de reconocida piedad han pasado 60 años en el purgatorio, que nos puede esperar a la mayoría de nosotros que con suma facilidad caemos en pecado y perjudicamos al prójimo, lo criticamos, lo usamos para nuestros fines egoístas etc.

Bueno, pues hoy quiero compartirte la manera de hacer inversiones sumamente rentables no solo para evitar los sufrimientos del purgatorio sino también maximizar tus rendimientos una vez que tu alma alcance la patria celestial.

Primero, déjame explicarte muy rápidamente lo que son las “Indulgencias”: las Indulgencias son la forma en que se pueden evitar las penas del purgatorio o pagar de acuerdo a las formas que la iglesia establece por las culpas de nuestros pecados. Al entregar Jesús a Pedro las llaves de su iglesia y darle la potestad para atar y desatar en el cielo, le dio la autoridad para poder ofrecer a los fieles la posibilidad de “pagar” por sus faltas aquí en la tierra a través de ciertas oraciones, penitencias, limosnas etc. Para más detalles sobre las indulgencias y como son ganadas, te recomiendo el libro “Las Indulgencias el Tesoro de la Iglesia” de Ignacio Campero Alatorre.

Este secreto para hacer estas maravillosas inversiones le fue revelado a Santa Gertrudis la grande. Esta santa decidió ofrecer todas sus indulgencias por las Ánimas del purgatorio, renunció a sus méritos, es decir que “en estricta teoría” cuando ella muriera, no tendría indulgencias que aplicarse a su propia Alma porque las había entregado a los demás y de esto quiso aprovecharse Satanás para tentarla en su lecho de muerte. El demonio trató de inducirle un profundo miedo por hacerla pensar que pasaría muchos años en el purgatorio pagando por sus culpas, ya que desperdició todas sus indulgencias entregándolas a las ánimas del purgatorio. Cuentan que el mismo Jesús se presentó en el lecho de la Santa y le recordó lo que él mismo había dicho y que está escrito en Mateo 19 (23 – 30)  “todo aquel que haya dejado  casa, hermanos, propiedades (o sus propios méritos) por mí causa, recibirá 100 veces más y heredará la vida eterna”  prometiéndole  pues no solo llevarla directo al cielo, sino multiplicar precisamente por 100 sus méritos.

Recordemos que Dios premiará todo lo que hayamos hecho por los demás en su nombre y por amor a él en un ciento por uno, sin embargo, no hay mayor dolor, mayor sufrimiento que el de las Animas del purgatorio. Un pobre de la tierra puede al encontrar la muerte librar sus sufrimientos materiales, pero no así las ánimas del purgatorio. Recordemos que los testimonios de las almas purgantes hablan de que preferirían pasar aquí en la tierra años de sufrimiento que pasar unos minutos en el purgatorio, entonces no hay pobre más pobre y sufriente que las almas del purgatorio. Que dicho sea de paso suelen ser las más olvidadas inclusive por sus propios seres queridos.

Son las almas del purgatorio además las mejores intercesoras ante Dios pues cuando por nuestra ayuda alcanzan el cielo, nunca olvidan a sus benefactores y piden continuamente a Dios por la salvación de sus almas y por toda clase de beneficios para ellas en la tierra.

¿Entonces cuales el secreto para invertir de la mejor manera? Es muy simple: cualquier buena obra o limosna que hagas ofrécela por las ánimas de purgatorio, cualquier dolor, incomodidad, malestar, ofrécelo por ellas. Nunca vayas a la misa sin ofrecerla por las ánimas del purgatorio, ofrece cada comunión y ofrece todas tus indulgencias y oraciones por las ánimas. Incluso cada vez que hagas un gasto repite en tu interior “señor santifica este gasto que estoy haciendo, que sea para beneficio de los que trabajan en este lugar, de los que producen este objeto que estoy comprando y por las ánimas del purgatorio”. De esta manera, así como el inversionista que obtiene intereses sobre cada centavo que invierte, tu estarás obteniendo una multiplicación impresionante de tus obras y tus méritos, pues al renunciar al egoísmo de aplicarlos solo para ti, sino entregarlos enteramente por los demás, tienes la promesa de que Jesús los multiplicará por 100 o más.

Una forma sencilla de crecer tu patrimonio celestial y de evitar los grandes tormentos del purgatorio.

No me crees…. Claro, lo entiendo perfecto, no es fácil, pero muchos santos que han sido grandes devotos de las ánimas del purgatorio como Santa Catalina de Bologna o San Juan Macías atestiguan los grandes favores que ellas hacen por sus bienhechores. Pero tampoco espero que creas al testimonio de tan insignes personajes, te pido que lo pruebes y te convenzas por ti mismo. No te cuesta nada ¿Necesitas ayuda o intercesión? Si lo que pides es para tu bien y por tanto Dios puede concedértelo, pídeselo a través de las ánimas del purgatorio y ofréceles lo que mencionamos arriba, penitencias, limosnas y sobre todo misas que es lo que más provecho les da y verás los resultados que obtendrás.

Hay además otro secreto para qué tus obras se multipliques: además de ofrecerlas por las almas, hazlo en la misa durante el ofertorio (previo a la consagración) porque al ser el sacrificio de cristo el más perfecto realizado nunca por nuestros pecados y al ofrecerse de nuevo al momento de la consagración, si unimos nuestras obras a ese sacrificio la “rentabilidad” es infinita y por tanto un negocio todavía más atractivo.

Pido disculpas en este punto por usar esta terminología para referirme a un misterio tan grande e incomprensible como es la misma salvación del género humano a través de la muerte y resurrección de Cristo que se perpetúa día con día en la misa. Solo uso estos términos a manera de que podamos entender el valor y la importancia de la multiplicación y el ofrecimiento de nuestras obras para beneficio de nuestras almas y nuestra salvación.

Así que mi querido inversionista. Si estas preocupado por tu retiro y tu futuro financiero, preocúpate también por tu verdadero retiro eterno y tu bienestar en él y si usas estos consejos de inversión, te aseguro que obtendrás un excelente retorno y una mayor rentabilidad en méritos para la vida eterna.





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