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Una mirada diáfana sobre los aspectos sociales y políticos que envuelven al Vaticano II, puede encontrarse en la obra de Jaques Maritain.

Vaticano II: acercando a la fe y al humanismo integral
Un momento crucial en la historia de la humanidad azotada por ideologías contrapuestas.


Por: Mauricio Ochoa Urioste | Fuente: Catholic.net



Han transcurrido ya varias décadas del Concilio Vaticano II que se llevó a cabo durante los pontificados de Juan XXIII y Pablo VI, y no cabe ninguna duda de que su resplandor es notorio no solamente en el cambio histórico de ciertos asuntos de fe; sino antes que nada en el surgimiento de nuevos movimientos, asociaciones laicales e institutos de vida consagrada. La participación activa de los fieles en las misas en sus lenguas maternas ha intensificado, asimismo, la llegada del Evangelio a zonas remotas del orbe y es notable la misión evangelizadora del Pueblo de Dios.

El por entonces presbítero Jorge Piquer, el 8 de diciembre de 1966 – tras el primer aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II – pronunciaba que fue el acontecimiento más importante de la Iglesia en el siglo XX, y habría que añadir además que representó un momento crucial en la historia de la humanidad azotada por ideologías contrapuestas, al punto que casi se desató una guerra nuclear, conocida como la crisis de los misiles.

Una mirada diáfana sobre los aspectos sociales y políticos que envuelven al Vaticano II, puede encontrarse en la obra de Jaques Maritain, un filósofo católico francés y principal exponente del Humanismo Cristiano y del Humanismo Integral. Este último concepto fue asumido por la Iglesia católica y hecho parte de la Doctrina Social de la Iglesia. El Papa Pablo VI considera este texto en la bibliografía de la Encíclica Populorum Progressio (nº 42), afirmando respecto a un humanismo que tienda al Absoluto: "Tal es el verdadero y pleno humanismo que se ha de promover". Posteriormente el Papa Juan Pablo II en reiteradas ocasiones se refirió a la necesidad de promover "los valores de un humanismo integral, fundado en el reconocimiento de la verdadera dignidad y de los derechos del hombre, abierto a la solidaridad cultural, social y económica entre personas, grupos y naciones, con la conciencia de que una misma vocación agrupa a toda la humanidad".

Aparece como un aspecto clave de la Doctrina Social de la Iglesia en el Compendio de ésta, publicado por el Pontificio Consejo Justicia y Paz el año 2004.





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