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Esta pandemia es la hora de la Misericordia
Cardenal Carlos Osoro, Arzobispo de Madrid.


Por: Joaquín Eguiluz Ortega | Fuente: Catholic.net



Este sábado 20 de junio inicio el Seminario Internacional de Bioética que ofrecen la Academia Latinoamericana de Líderes Católicos junto al Instituto de Bioética de Universidad Finis Terrae de Chile, la Universidad Católica Lumen Gentium de México y la Universidad Católica Montserrate de Bogotá.

En este seminario están participando más de 800 alumnos de 25 países de América y Europa; entre ellos, Monseñor José María Rossi, arzobispo emérito de Argentina; Hno. Álvaro Rodríguez, ex superior general de los Hermanos Lasallistas; Margarita Zavala excandidata presidencial de México; Carmen Sánchez Caraza, ex concejal de Madrid, España; Eduardo Marquez Almeida, representante del BID en Honduras; entre otros.

El Seminario inicio con la conferencia magistral del Cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid; quien abordó el tema “Dios frente a la pandemia: una mirada de fe” cuyo objetivo era abordar las consecuencias del COVID19 desde una mirada de fe, reconociendo la presencia paterna y amorosa de Dios en medio de la historia. Inicio invitando a “atreverse a vivir esta época de la misericordia”. A través de una meditación sobre las bienaventuranzas y recordando las principales enseñanzas del magisterio del Papa Francisco reflexiono sobre la Misericordia, convocando a los participantes a mirar con los ojos del discípulo a esta pandemia, para descubrir que es lo que nos dice Dios en medio de esta crisis.

Desde un lenguaje claro, pero a la vez profundo, el arzobispo abordo las características del encuentro imprescindible con Dios donde se descubre la dignidad regalada, siendo Cristo mismo la primera y gran bienaventuranza. “Del Señor, para ser creíble solo se puede hablar de primera mano: del encuentro y la experiencia con Él”. Después abordo cada una de las bienaventuranzas e invito a reflexionar si nos sentimos implicados en cada una de ellas.

Bienaventurados los pobres de espíritu: “… son quienes todo lo esperan de Dios, son libres y lo que tienen, lo saben compartir”. Bienaventurados los mansos: “forman parte de este grupo los que se contentan con todo y se alegran con la voluntad de Dios. Ellos no oprimen, no explotan, no son vengativos. Saben perfectamente que Dios odia la injusticia… son sencillos y abiertos a la voluntad de Dios”. Bienaventurados los que lloran: “¿quiénes son los que lloran?... los que presentan su dolor al Señor… en estos momentos, me parece que es importante descubrir esto: son bienaventurados los que lloran y son capaces de ver su destino personal como el de todo mundo en estado de confusión y sufrimiento… hay que ver el dolor de tantas personas… y tenemos la misión de consolar. No solo detenernos ante el mal para investigar como lo quitamos”. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: “En manos del Señor, los pocos panes que había saciaron a una muchedumbre. En manos de Jesús, damos y repartimos lo que tenemos y lo que somos”.



“Hay dos palabras necesarias que las hemos perdido. Son dos sustantivos. La humanidad vive de adjetivos: bueno, malo, importante... Pero hay dos sustantivos, que Jesús nos entrega en el Padre Nuestro: hijos y hermanos. Si esta humanidad quiere defenderse de las pandemias y no quiere olvidarse de nadie, tiene que saberse que somos hijos de Dios, y precisamente por eso, somos hermanos de todos los hombres. No hay nadie extraño para nosotros, por mas lejano que este. Si lo está pasando mal, yo me debo a esas personas y debo poner los medios necesarios para que les llegue la noticia de verdad, de que Dios les sigue cuidando a través de nosotros. Para liquidar todo tipo de pandemias, debemos recuperar estos dos sustantivos: hijos y hermanos”.

Finalmente, se dio un diálogo entre el cardenal Osoro y los participantes que compartieron dudas, inquietudes y temores. El Cardenal compartió con los alumnos, múltiples situaciones dolorosas que ha tenido que acompañar al interior de su diócesis donde han muerto miles de personas. “Ante la pregunta de ¿Cómo puedo ayudar a las personas y las familias que están sufriendo?... La respuesta es ¡estad cerca de ellas!... cerca de las familias, de los enfermos. Encontrarnos con ellos… ahí tenemos que ir”.

Otro participante le preguntó: ¿Qué podemos hacer los cristianos que tenemos la fe con aquellas personas que no la tienen? Ante ello, el arzobispo de Madrid, reflexiono que es importante no ir con dobles intenciones. “Se trata de tener un deseo inmenso de acercar el amor del Señor con corazón abierto a todas las personas y manteniendo siempre las puertas abiertas a quien sea, ¡sin condiciones!”. ¿Cuál es la vocación de los cristianos? “Nuestra vocación es entregar el rostro de Nuestro Señor a la gente, naturalmente con corazón abierto, con puertas abiertas…. Brindar misericordia es seguir las huellas de Cristo… saber adelantarse, tomar iniciativas sin miedo, salir al Encuentro, buscar a los que están lejanos… buscarlos, estar con ellos… nunca cerremos el corazón a nadie. Necesitamos hacer un ‘trasplante de corazón’. Hemos de tener el corazón de Cristo abierto a todos, porque todos caben en él. Y no vamos a conquistarlos, vamos como Cristo a sanarlos. Jesús no curo a los leprosos para que se hicieran sus seguidores… sin excluir ni cerrar a nadie en nuestro corazón. Debemos construir comunidades con puertas abiertas – no solo las de los templos-, sino también las puertas de mi vida, de mi corazón y de mi existencia donde entran los pecadores, los enfermos, los excluidos; que parte desde una experiencia personal y clara de Cristo”.

La conferencia del Cardenal Osoro impacto visiblemente a los participantes, quienes señalaron:

Bernardo Bátiz, político mexicano, fundador de MORENA expresó: “desde un lenguaje claro nos dio un mensaje profundo. El cardenal nos invitó a nunca cerrar el corazón a nadie, a no embotarnos, no adormecernos, estar bien despiertos para generar esperanza. Impresionante la sencillez del Cardenal, un hombre de Dios que sabe comunicar y llegar a quienes lo escuchamos”.



Monseñor Diego Padrón, ex presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela señaló: “me pareció que su conferencia fue muy centrada en el Evangelio. Muy esperanzadora desde el punto de vista cristiano. Me gustó mucho la diferencia entre los adjetivos que emplea el mundo y los sustantivos del Evangelio: Hijo y hermano”.

Gabriela Méndez, religiosa y misionera de Verbum Dei en los Estados Unidos, indicó: “Gracias por la participación del Cardenal Osoro. Me ayudó mucho, pues sus palabras me animan a seguir viviendo mi identidad cristiana”.

Edith Espinosa, quien ha sido jefa de enfermeras de un hospital y responsable estatal de enfermería por más de 30 años compartió “la conferencia me ha conmovido profundamente… se mencionaron aspectos muy necesarios para los prestadores de salud, muy necesario ser humano para humanizar. Entendí muy bien el significado de las bienaventuranzas”.

La conferencia se puede consultar en el canal de YouTube de la Academia de Líderes.

El Seminario Internacional de Bioética se continuará realizando de Junio a Agosto, los días sábados en la mañana, en los cuales abordarán temas como el sufrimiento, el dolor, la muerte, la biopolítica, salud mental y resiliencia frente al agobio y la depresión derivadas de la pandemia; los criterios bioéticos para la atención de pacientes y para el acompañamiento por duelos por COVID 19.

Los próximos expositores son los miembros de la Pontificia Academia para la Vida, el neurólogo Alejandro Serani y el médico cubano Rene Zamora. También son docentes de este seminario el bioeticista chileno Sergio Valenzuela, el psiquiatra Raul Ventura-Juncá y el rector de la PUC Ignacio Sánchez, entre otros.

Para mayor información, dirigirse al sitio oficial.







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