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Educación sexual en los colegios
Educación científica, no ideológica.


Por: Javier Ordovàs | Fuente: Catholic.net



Se está implantando en los sistemas educativos de muchos países el que haya una materia de educación sexual. Muchos padres y madres de familia apoyan esta idea al sentirse un poco desbordados por la excesiva presencia de la sexualidad en redes en las que participan los niños y jóvenes.

Comparto la preocupación de esas familias, pero debemos plantearnos cómo debería ser esa educación sexual y, supongo que muchos padres compartirán mis comentarios.

Sabemos que los primeros responsables de la educación son los padres, en todos los aspectos, pero lógicamente delegan en el profesorado, como buenos profesionales que son, los aspectos que no pueden dominar.

En el área sexual, sin duda, los padres tienen muy claramente la primera responsabilidad y son el ámbito natural para iniciar a los hijos en ese tema. Sin duda, los docentes pueden complementar lo que se hace en la familia, pero precisamente eso, complementar y enfocarse en la misma línea de las familias.

Lo que necesitamos es el complemento científico de esa materia, no un complemento ideológico.



Por ejemplo, el complemento de la ciencia biológica enseña que los bebés al nacer, nacen con el cromosoma XX o XY, lo que les define biológicamente como hombre o mujer, es decir, no nacemos sexualmente indefinidos.

La ciencia biológica, también enseña que el cromosoma XX o XY se encuentra en todas y cada una de las células del cuerpo humano, por tanto, es imposible realizar un cambio total de género, un transgénero, puesto que el género se encuentra en todos los órganos, no solamente en los genitales.

La ciencia sicológica actual prueba que muchas situaciones de aparente homosexualidad en niños, jóvenes y adolescentes son reversibles con el debido tratamiento. Las incertidumbres y los problemas pasajeros de identidad propias de la adolescencia se superan con un buen tratamiento sicológico y con el tiempo.

La ciencia de la sicología nos enseña que un menor de edad no puede tomar una decisión de cambio de identidad sexual sin el acompañamiento y consentimiento de sus padres.

La ciencia médica actual, la experiencia en cambios sexuales con tratamientos químicos o cirugía, está probando que muchos transgénero se arrepienten de haber realizado un cambio sexual ficticio.



La ciencia también indica que, aunque el sexo es placentero, no es un juego, y no se puede experimentar y cometer la irresponsabilidad de engendrar en la adolescencia.

La educación sexual no es solamente enseñar a usar preservativos.

Ese es el tipo de educación científica sexual que quieren la gran mayoría de las familias.

No quieren una educación controlada por ideologías, sino por la ciencia. No quieren la educación de la cultura de género, ni de la cultura LGTB. Esas culturas no son científicas, son imposiciones ideológicas de distintos entes privados y públicos internacionales.

Por si ni lo saben, les prevengo a los padres y madres de familia que, probablemente, esas instituciones poderosas ya se están infiltrando en nuestros sistemas educativos y esos grupos están intentando apoderase de las áreas específicas de la educación sexual. No podemos permitirlo, son nuestros hijos.







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