Menu


El bien triunfa siempre: Historia de Judit
La batalla que se describe en el libro no es bélica, sino una confrontación de orden religiosa.


Por: Pbro. José Manuel Suazo Reyes | Fuente: Semanario Alégrate



Cada época y cada cultura, en diferentes momentos de su historia ha proyectado y personificado sus más nobles ideales en personajes prototipo que con sus gestas y acciones han contribuido a moldear el carácter colectivo y a enaltecer su propia historia. Estos personajes, han sido un referente y modelo a seguir. Es el caso de Judit, mujer judía que enfrenta al prepotente agresor Holofermes y se convierte en la heroína nacional e instrumento de salvación en las manos de Dios.

El argumento del libro es la liberación del pueblo judío de las manos de Holofermes, general del ejército sirio, llevada a cabo por Judit. El libro se divide en 2 partes.

los protagonistas y prepara el nudo de la acción dramática: el enfrentamiento entre el pequeño pueblo judío con el poderoso ejército sirio de Holofermes. La razón fue porque el pueblo de Israel, así como otros pueblos, se negaron a participar en la batalla que Nabucodonosor, rey de Asiria, libró contra Arfaxad, rey de Media. Una vez derrotado Arfaxad,  Nabucodonosor empieza una serie de represalias contra los pueblos que desoyeron la invitación. El que encabeza las represalias es el general Holofermes.

Paralelamente al conflicto armado, se desarrolla otro de carácter religioso. El general Holofermes recibe órdenes de destruir todos los signos y cultos religiosos locales, y entronizar en su lugar el culto a Nabucodonosor. El santuario, junto con las instituciones y prácticas religiosas del pueblo judío, están condenadas a la destrucción (Jdt 3, 8; 6, 1-4).

La segunda parte (Jdt 8-16) de la obra mete en acción a Judit, joven viuda, sabia, piadosa, observante, clarividente y decidida (8, 1-10) quien se enfrenta con la cobardía de los suyos y con el ejército de Holofermes. A la actitud del pueblo que estaba dispuesto a rendirse, Judit opone la tesis religiosa de la fe, basada en una confianza plena y total en Dios (8, 11-17). Con esta determinación arma una estrategia y luego de una larga oración, se dirige hacia el campamento asirio. Fue recibida por los centinelas y conducida hasta Holofermes. Hace un discurso lleno de ambigüedades, se gana la simpatía del general y de su guardia, participa en la fiesta, y cuando está a solas con él, aprovecha que Holofermes está bañado en vino, le corta la cabeza, la mete a la alforja y regresa con los judíos (13, 4-10). Cuando el ejército asirio se da cuenta de la decapitación de su general, se dan a la fuga y los judíos los persiguen (14,11-15,7).



El libro termina describiendo el pillaje del campamento asirio y el triunfo de Judit (15, 8-14). El pueblo acude a Jerusalén a dar gracias (15, 13-16,20) y Judit regresa a su tierra natal donde vive muchos años honrada y venerada por todos. Ahí muere y es sepultada donde su marido (16, 21- 25).

JUDIT Y LA HISTORIA. El libro de Judit presenta datos que contrastan con la realidad. Nabucodonosor no fue rey de Asiria, sino de Babilonia y no fue el pueblo judío el que derrotó al ejército de Nabuconosor sino al revés. Por lo mismo se cree que la historia de Judit es una historia ficticia con fines didácticos de carácter religioso.

La batalla que se describe en el libro no es bélica, sino una confrontación de orden religiosa. Holofermes y Judit no son caudillos militares, sino la personificación de una tesis religiosa: son el bien y el mal que se encuentran frente a frente. El bien triunfa sobre el mal.







Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |