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#BeCaT: Innovadora propuesta formativa online para todos los católicos
Entrevista con Fernando Moreno, coordinador del proyecto.


Por: Redacción | Fuente: BeCaT



El proyecto #BeCaT nació, según sabemos, en el año 2019. Explíqueme brevemente en qué consiste.

  •  #BeCaT es una propuesta de formación y profundización en la fe católica, nacida en la era del conocimiento y de la tecnología. Está dirigida, en primer lugar, a catequistas; pero el objetivo es que llegue a todo el mundo, a los cristianos de la calle, haciendo uso de los avances didácticos y técnicos de las últimas décadas.
  • Consiste en facilitar la participación en cursos (gratuitos o con muy bajo coste) sobre aspectos que todo católico debería conocer y vivir. El sistema online hace posible participar en cualquier lugar y momento y a un ritmo apropiado para cada uno.
  • Pensamos que la formación en la fe debe estar, como mínimo, al mismo nivel que los estudios de carácter profesional. Y esto es especialmente necesario para los catequistas y educadores (profesores católicos y, desde luego, padres). Por eso hemos comenzado con la propuesta de un plan de estudios con reconocimiento universitario para los catequistas.

¿Cuenta con reconocimiento universitario? Profundice en ese aspecto, por favor.

  • Sí: el proyecto nació como iniciativa sin ánimo de lucro de una fundación promovida por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR: https://unir.net). Su objetivo inmediato era contribuir a la formación de catequistas en Latinoamérica (luego se ha ampliado), por el impacto social y cultural que tiene este colectivo en países de tradición católica. La mejor aportación de una universidad es contribuir en aquello que sabe hacer bien, que es enseñar.
  • Cada curso se ofrece de forma independiente; pero quienes lo desean pueden acumular sus certificados hasta completar un currículo de 20 asignaturas, con lo que se obtiene el título universitario en Didáctica de la Catequesis, que es un título propio de la UNIR. En la web de #BeCaT (https://becat.online) se explica con detalle.

¿Qué tiene de original con respecto a otras propuestas formativas?

Mencionaría algunas características peculiares de los cursos:

  • Que la gran mayoría los hace de forma gratuita.
  • Que los contenidos son multimedia, con un alto grado de interactividad y muchos recursos audiovisuales: casi todo está basado en vídeos y ejercicios de reflexión. Su carácter divulgativo los hace amenos y fáciles de llevar para prácticamente todo el mundo.
  • Que cuentan con acompañamiento por parte de tutores: no son profesores, sino personas que han hecho algunos cursos previamente y que colaboran voluntariamente y a título gratuito para ayudar a los nuevos participantes.
  • Que componen un conjunto de formación comprehensiva y sistematizada. En este sentido, diría que ofrecen una base catequética muy completa y avanzada.
  • Que inciden en la prioridad de la formación de adultos, en que los padres son los principales formadores en la fe de sus hijos (y esta tarea no se puede delegar en la parroquia ni en la escuela) y en la dimensión vivencial, no solo cognitiva o cultural.

¿Cuántas personas han pasado por estos cursos?



  • Todavía no hemos abierto ni la mitad de la oferta académica, pero ya se han superado los 12.000 certificados. Han participado más, pero no todos llegan al final, porque se requiere compromiso y un poco de dedicación (entre 10 y 15 horas al mes, aproximadamente).
  • Empezamos en Perú, pero han cursado materias personas de 23 países.

Antes ha dicho que son contenidos que todo católico debería conocer y vivir. ¿No es esto un cometido de las parroquias y de las escuelas católicas?

  • Pienso que, ante todo, se trata de un compromiso personal, derivado del descubrimiento de que cada cristiano tiene, y es, una misión. Todos los cristianos estamos llamados a realizar la nueva evangelización, que proclamó san Juan Pablo II y ha sido reafirmada por los siguientes papas. ¿Cómo puede un cristiano conocer, profundizar y llevar a otros a la fe si se contenta con la misa de los domingos y algunos actos de piedad? La presión mediática y la fuerza de las ideologías modernas barrerán del mapa a quienes se conforman con los mínimos.
  • Por otra parte, nuestro deseo no es entrar en competencia con nadie, sino ponernos a disposición de las diócesis, parroquias, asociaciones de escuelas y de maestros y profesores, instituciones que apoyan a la familia, etc. Les brindamos la oportunidad de que asuman todo o parte de nuestra propuesta: nosotros somos sus colaboradores, no al revés. Entendemos que todavía son muchas las limitaciones que dificultan la puesta en marcha de programas de formación: dificultades económicas, de personal, tecnológicas, etc. Somos, simplemente, profesionales dispuestos a echar una mano profesional en una tarea en que la Iglesia se juega su futuro.

¿Y todo esto se hace de forma gratuita o casi?

  • En esta fase inicial, sí. Evidentemente, en el futuro habrá que adoptar fórmulas que permitan la viabilidad económica, porque de otro modo podríamos morir de éxito: el objetivo no es ganar dinero, sino mantener el proyecto en continuo crecimiento, de forma que lleguemos a decenas de miles, centenares de miles, millones de personas. No todo puede salir adelante con donativos.
  • La visión última es que el sistema de formación online requiere mucha menos inversión y gastos estructurales que la presencial y, además, permite el uso de recursos de gran eficacia formativa. En este sentido, su potencialidad es enorme. Juan Pablo II afirmaba que la Iglesia no puede permanecer ajena a los nuevos areópagos. Nosotros queremos sacar punta a las posibilidades educativas que tiene y darlas a conocer a todo el mundo.

¿#BeCaT lo sacan adelante cristianos con un carisma específico?

  • En el proyecto colaboran personas de muy distintos carismas, países y procedencias culturales. Es hermoso advertir cómo a todos nos une un mismo amor por la Iglesia y el deseo de ser fieles a su mensaje y a su doctrina, al Magisterio y a la Tradición. Las reuniones en las que participan miembros de #BeCaT se caracterizan por su colorido, una gran riqueza de acentos y perspectivas muy diversas: uno tiene la impresión de palpar la catolicidad de la Iglesia como si estuviera en una peregrinación en la plaza de San Pedro, en Roma. Queremos que siga siendo así y por eso procuramos reflejar diferentes puntos de vista y perspectivas: cada carisma es una riqueza y #BeCaT desea estar al servicio de todos.

Muchas gracias. Ojalá que sigan creciendo para que nos ayuden a crecer a todos.









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