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Datos interesantes sobre anticonceptivos
Descripción de la situación actual ante emabarazos adolescentes en el mundo, su relación con los nuevos anticonceptivos, ademas de plantear que una solucion alternativa viable es la educación y la abstinencia.


Por: ZENIT | Fuente: zenit.org





Anticonceptivos: siguen las campañas para ampliar su difusión

Un gran número de gobiernos, determinados a reducir el número de embarazos en adolescentes, están promoviendo el uso de anticonceptivos y píldoras abortivas como solución. La última noticia viene del sur de Gales, donde se han puesto en marcha medidas para la distribución de píldoras del día después a niñas hasta de nueve años.

Según «The Independent», la zona de Bridgend del sur de Gales tiene una de las tasas más elevadas de Europa en cuanto a embarazos entre adolescentes.

Ahora, las jóvenes pueden solicitar la píldora del día después gratis y sin permiso de los padres. Los médicos que apoyan la medida, que se dirige en primer lugar a las adolescentes, han reconocido que las chicas de 12 años, e incluso menores, pueden acceder a este servicio. Dado que se ha producido una disminución de la edad a la que se llega a la pubertad, es posible que niñas de nueve o diez años puedan acceder al programa.

Este anuncio se produce un mes después de que el Reino Unido lanzara un plan nacional por el que chicas de 16 años pueden obtener la píldora del día después previo pago de 20 libras.

En el plan de Bridgend, a las farmacias se les ha otorgado de hecho permiso para prescribir contraceptivos a jóvenes que cumplen ciertos criterios.

Otro proceso que se refiere al suministro de la píldora del día después a jóvenes ha comenzado recientemente en algunas zonas de Inglaterra. Según el «Sunday Times», enfermeras de escuelas estatales en Kent, Oxfordshire, Derbyshire y South Yorkshire distribuirán la píldora a chicas sin permiso de los padres aunque no hayan llegado a la edad en que éste ya no se requiere.

La iniciativa, especialmente dirigida a las zonas en las que existe un alto índice de embarazos entre adolescentes, ha sido motivo de controversia. Anna Lines, de «Family and Youth Concern», dijo: «Es el modo más rápido de incitar las relaciones sexuales juveniles, incluso antes de la edad».

Mientras tanto, Stuart Horner, profesor de Etica Médica en la Universidad Central de Lancashire, se mostró preocupado no sólo del aspecto ético sino también del impacto potencial sobre la salud. «No se trata de caramelos, sino de dosis significativas de hormonas femeninas que pueden causar problemas. Desconocemos los efectos a largo plazo, especialmente si se usan con regularidad».

También en Canadá las autoridades han aprobado la distribución de la píldora del día después, sin necesidad de prescripción. Según el «Globe and Mail», Saskatchewan está dando pasos para ser una de las primeras provincias que permitirá la venta de la píldora conocida como Plan B sin prescripción.

El fármaco Plan B se podrá conseguir en esta provincia en abril, sin prescripción médica, pero a través de un farmacéutico.

Desde diciembre, en la Columbia Británica las mujeres pueden obtener Plan B sin la aprobación escrita de un farmacéutico, y se prevé que en algunas áreas de Toronto se podrá comprar sin prescripción dentro de un proyecto piloto.

Sin embargo, el «Globe and Mail» indicaba que las ventas de Plan B, según datos de «IMS Health», una organización independiente que vigila la venta de drogas, han sido lentas y sólo se han dado 665 prescripciones canadienses de julio a diciembre. Ello supone un tercio de las prescripciones de Preven en los primeros seis meses de su puesta a la venta. Desde su llegada a las farmacias hace 16 meses, las ventas de
Preven han sido tan pocas que «Shire Canada Inc» planea interrumpirlas.

Mientras que en Australia, en lugar de píldoras anticonceptivas, el organismo de planificación familiar del estado de Victoria prevé
distribuir entre los adolescentes un nuevo anticonceptivo por implante que dura tres años. Según «The Age» el implante en forma de varilla, denominado Implanon, ha sido aprobado para su uso en Australia y es probable que llegue al mercado pronto.

Sin embargo, una doctora del organismo de planificación familiar de Victoria, la doctora Kathleen McNamee, reconoció que la desventaja que tiene el implante en adolescentes es que les podría exponer a enfermedades de transmisión sexual si no usan preservativos al mismo tiempo. Asi mismo, el implante provoca hemorragias irregulares como efecto secundario.

El secretariado nacional de la Asociación Familiar Australiana, Bill Muehlenberg, dijo que el uso de este tipo de anticonceptivos en adolescentes proporciona un mensaje confuso de minimización. La abstinencia sexual es la única opción segura, manifestó.

La anticoncepción, ¿es una respuesta?

A pesar de todos estos esfuerzos por hacer descender las tasas de embarazos por medios anticonceptivos, que en algunos casos tienen una acción abortiva, no todos están de acuerdo con esta postura. Por ejemplo Trevor Stammers, tutor de la Escuela Médica del Hospital St Georges, en
Londres, publicó un artículo en el «British Medical Journal» (16 diciembre), en el que afirmaba que «la contracepción como piedra angular de la promoción de la salud sexual en adolescentes se ha revelado un fracaso».

Stammers indicaba que en sus casi 15 años de práctica médica nunca había visto un caso de embarazo no deseado por ignorancia sobre la existencia de anticonceptivos. De hecho, los estudios indican que más del 80% de embarazos no deseados se produjeron por un fallo de la contracepción.

Los datos entre 1975-91 muestran una correlación positiva entre el aumento de los índices de uso de preservativos en las primeras relaciones y los altos porcentajes de embarazos en adolescentes.

También afirmaba que cuanto más se reduce la edad de la primera relación, el riesgo es mayor:

«Las relaciones sexuales al principio de la adolescencia se asocian con un escaso uso de anticonceptivos así como una multiplicidad de relaciones y un creciente índice de depresión y
suicidio, y a menudo forma parte de una amplio espectro de conducta nociva que incluye abuso de drogas, tabaco y alcohol».


Una solución mejor, según Stammers, es la promoción de la abstinencia.

Hay evidencias recientes provenientes de Estados Unidos que confirman que los programas de abstinencia están teniendo un efecto positivo. El pasado 4 de enero, según un informe de «Associated Press», un estudio descubrió que las adolescentes que se comprometían públicamente a permanecer vírgenes hasta el matrimonio, retrasaban sus primeras relaciones sexuales, al menos en 18 meses, respecto a otras adolescentes.

De quienes prometieron formalmente evitar las relaciones prematrimoniales, cerca del 50% se mantuvieron vírgenes hasta la edad de 20 años, dijo Peter S. Bearman, un sociólogo de la Universidad de Columbia y coautor de un estudio en «American Journal of Sociology». «La media de retraso entre quienes prometen virginidad es de 18 meses -dijo Bearman-. Esto es significativo. Y es un puro efecto de este compromiso».

Bearman y Hannah Brueckner, coautora del estudio, socióloga de la Universidad de Yale, analizaron el efecto de la promesa de virginidad en la conducta de adolescentes que participaban en el «Estudio Longitudinal Nacional sobre Salud de los Adolescentes», un trabajo de subvención federal sobre niños del séptimo al duodécimo grado educativo.

Los datos del estudio sugerían que, en 1995, una iniciativa eclesial de voluntariado había preparado a unos 2,5 millones de chicos y chicas
adolescentes a la realización de promesas escritas u orales de abstinencia de relaciones sexuales hasta el matrimonio.

Sin embargo, en un informe publicado por el «Conservative News Service», Bearman advertía que «la promesa no es una varita mágica». «Es una cosa que ha tenido mucho éxito con algunos chicos» pero no con otros,añadió.

Con los republicanos en el Gobierno de Washington, existe la oportunidad de subvencionar programas de abstinencia ya que recibirán un fuerte apoyo federal. Según el «New York Times» (28 diciembre 2000), una enmienda a la Ley de Reforma del Bienestar Social de 1996, puso en marcha la posibilidad de subvencionar la promoción de la castidad, lo que ha supuesto 60 millones de dólares desde 1981. La nueva ley prevé el gasto de 250 millones de dólares en cinco años.

Junto a otros aumentos en la financiación de programas de abstinencia, tanto el Gobierno federal como los estatales invertirán 100 millones de dólares, en 2001, en programas educativos sobre la castidad, como la única estrategia realista para evitar la enfermedad y el embarazo. Es de esperar que los gobiernos de otros países se den cuenta de que los preservativos y las píldoras del día después son solamente paños calientes y no una solución real.

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