Menu


Un acto de congruencia: No a la Clonación
En un acto de congruencia ética y jurídica elemental, México debe co-patrocinar el proyecto de resolución de Costa Rica que prohíbe todo tipo de clonación humana en la ONU


Por: Marco Adame Castillo | Fuente: catholic.net



El próximo dieciséis de septiembre dará inicio el 58º período de sesiones del Comité Legal de la Asamblea General de Naciones Unidas.

La reunión del Sexto Comité de la ONU, a celebrarse en Nueva York, incluye en su agenda el debate y la negociación del convenio internacional que prohíbe todo tipo de clonación humana.

Para este efecto, México debe conformar su posición respecto a dos proyectos de resolución que se han presentado hasta la fecha, el de Costa Rica, que se pronuncia por prohibir todo tipo de clonación humana y la propuesta franco alemana, modificada en mayo pasado, que plantea la prohibición de la clonación humana con fines reproductivos y, al mismo tiempo, de manera ambigua y subrepticia, que las naciones pueden optar por la clonación para fines terapéuticos o experimentales.

La propuesta patrocinada por Francia y Alemania es engañosa e inaceptable. La clonación con fines reproductivos y la llamada experimental o terapéutica, están ligadas indisolublemente por el sujeto de la investigación que es el embrión humano. Pretender, con argucias seudocientíficas, reducir al ser humano en su etapa embrionaria a objeto de manipulación biogenética, cualquiera que sea este el método, es atentar contra su dignidad y en contra los derechos humanosfundamentales, como el respeto a la vida, consagrado en nuestra Constitución y recientemente ratificado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al reconocer el derecho a la vida desde la concepción y la personalidad jurídica del embrión humano.

En nuestro país, la Constitución Política, las leyes secundarias y diversos ordenamientos del Código Civil Federal prohíben cualquier atentado en contra de la vida y de la dignidad de la persona desde el momento de la concepción. Baste con mencionar el Artículo Primero de nuestra Carta Magna, que ordena la prohibición de toda discriminación motivada por el origen étnico o nacional, las condiciones de salud, la edad, las capacidades diferentes, la condición social, las condiciones de salud, entre otras condiciones que atenten contra la dignidad humana y tengan por objeto anular o menoscabar derechos y libertades de las personas.

Por otro lado, la argumentación científica carece de sustento si se desconoce o menosprecia, por razones de eficacia o rapidez, la posibilidad de que nuestro país se beneficie de los avances genómicos,especialmente en la medicina, a partir de la investigación en células pluripotenciales de tejidos obtenidos en adultos que no atentan contra la dignidad humana y el derecho a la vida y si permite la diferenciación de células para la formación de tejidos como el pancreático, hepático, muscular y cerebral. Por supuesto que debemos buscar el avance tecnológico y científico, pero no a cualquier precio, menos al de la violación a los derechos humanos fundamentales.

En consecuencia, en un acto de congruencia ética y jurídica elemental, México debe co-patrocinar el proyecto de resolución de Costa Rica que prohíbe todo tipo de clonación humana. En materia tan delicada y trascendente, actuar en contrario o refugiarse en la comodidad de la abstención; o bien, promover posiciones individuales o de gremio al margen de la ley y de la definición unificada del Ejecutivo Federal,sería un acto de torpeza que atenta contra la identidad y el compromiso de un gobierno humanista con los principios y los valores universales y un atentado contra la legalidad.

 





Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |