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Cuando el descanso también es fe
Con Dios me acuesto, con Dios me levanto.
Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad
Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad

Ciudad que nunca duerme. Luces. Alarma antes del amanecer.
En medio del ruido, una certeza antigua resiste:
Con Dios me acuesto, con Dios me levanto.
No porque todo esté resuelto,
sino porque la fe también duerme conmigo…
y amanece más viva.
¿Qué oración te acompaña en la noche?
¿Con qué esperanza abres los ojos?
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