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Fe en la arena del mundo
"No te avergüences del testimonio de nuestro Señor." 2 Timoteo 1:8
Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad

Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad

Roma antigua. Piedras que escucharon gritos. Arena que bebió sangre.
Detrás de este hombre, el Coliseo.
Símbolo de poder, espectáculo… y martirio.
Aquí murieron hombres y mujeres por no negar su fe.
Por seguir creyendo cuando creer costaba la vida.
No con armas. No con gritos.
Con una cruz en el pecho y esperanza en los ojos.
Hoy las arenas son otras:
tribunales de redes sociales,
esquinas de indiferencia,
plazas donde la verdad se disfraza.
Pero el llamado es el mismo:
Ser testigos.
No necesitamos ser héroes,
solo fieles.
Firmes en lo invisible.
Valientes en lo cotidiano.
Porque todavía hay Coliseos…
y todavía hay cristianos que se plantan en ellos.
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