Mente positiva, fe en Dios y pa' lante
Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad

En la ciudad, donde los días pesan y las noches parecen correr más de lo que uno alcanza, Cristo sigue tocando hombros cansados con una palabra sencilla: “Sigue.”
No promete caminos fáciles, pero sí presencia fiel. No borra de golpe las cargas, pero enseña a llevarlas con luz.
La mente positiva no es ingenuidad; es resistencia.
Es creer que el mal no tiene la última palabra.
Es confiar en que un pequeño acto de bien puede romper un círculo entero de sombras.
La fe en Dios no siempre grita; a veces solo respira.
Respira en el silencio del metro al amanecer,
en la mano que se extiende sin pedir nada,
en la mirada que no juzga
y en la esperanza que insiste aunque duela.
Y “pa’ lante” no es prisa.
Es decisión.
Es caminar aunque el viento vaya en contra,
aunque la vida se complique,
aunque el corazón tenga miedo.
Cristo camina entre nosotros,
recordándonos que avanzar no es cuestión de fuerza,
sino de confianza.
Que cada paso, por pequeño que sea,
es una victoria de la luz sobre la oscuridad.
Hoy, en medio de la ciudad,
Él vuelve a decirte:
“Yo voy contigo. No te detengas.”













