También te puede interesar
La presencia
Domingo siguiente a Pascua
Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad

Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad

“Cuando empieza a quedarse”
Al principio parecía un momento.
Un acontecimiento.
Algo que ocurrió… y ya.
Pero no.
Cristo no vino solo a aparecer.
Vino a quedarse.
No siempre de forma visible.
No siempre de forma clara.
Pero constante.
En medio del día.
En medio del ruido.
En medio de lo que no entiendo.
Empiezo a intuirlo.
No como una emoción intensa.
Sino como una presencia.
Algo que no se va.
Y entonces comprendo:
la Resurrección no fue un instante.
Es una forma nueva de estar.
Cierre
Cristo no solo venció a la muerte…
aprendió a quedarse con nosotros.
Consultorios

















