"Cuando el mundo se rompe"
Sirenas
Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad

La patrulla pasó otra vez. Luego la ambulancia. Luego el silencio.
En el edificio de enfrente, alguien cerró la ventana después de escuchar las noticias: otro bombardeo, otra amenaza, otro país convertido en escombros. Pero abajo, en el puesto de tamales, la señora Lupita siguió sirviendo atole.
—¿Verde o de mole, joven?
Como si alimentar a alguien todavía pudiera sostener al mundo. Y quizá sí.
Eco
A veces Dios sigue resistiendo desde un anafre encendido.
Sagrado Corazón de Jesús, haz nuestro corazón semejante al tuyo: humilde, dispuesto a amar y atento a la voz de Dios. Que en medio de la rutina de cada día sepamos encontrarte en lo sencillo, permanecer fieles en la oración y vivir con caridad hacia los demás.
Guíanos por el camino de tu paz y enséñanos a confiar plenamente en Ti.
Amén.













